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Cómo hacer un semillero de cebolla

Publicado por Antonio Amigo   ✧   Entre la azada y el teclado...

Mira de qué manera tan sencilla y efectiva hacemos un semillero o almácigo de cebollas aprovechando materiales reciclados e invirtiendo muy poco tiempo.


Antes de comenzar a preparar ningún semillero debemos reflexionar acerca de nuestra situación —tiempo del que disponemos para nuestro huerto, cantidad y variedad de hortalizas que queremos cultivar, capacidad económica y disponibilidad de planta a la venta en nuestra zona, precio, etc— para determinar si nos compensa o no hacer semilleros.

Lo mejor de hacer nuestros propios semilleros es, sin duda, la satisfacción de ver crecer las plantas a partir de unas simples semillas pero, también, el echo de que podemos cultivar variedades raras, cuyas semillas no están a la venta o son difíciles de conseguir. Y, como no, propagar nuestras propias variedades, aquellas que se han diferenciado de todas las demás para adaptarse a vivir en nuestro huerto y de las que recogemos anualmente sus semillas.

En contra, el tiempo. A veces no disponemos de él o nos hemos dormido en los laureles y ya no hay tiempo de realizar el semillero. En ese caso, solo podemos recurrir a viveros que nos vendan la planta o a algún conocido que haya preparado semilleros y le sobren.

Pero supongamos que aún estamos a tiempo y que queremos hacerlo nosotros mismos —que muchas veces es mejor—.


Qué necesitamos

✦ Las semillas de cebolla.

✦ Un recipiente para albergar el sustrato. Si es reutilizado mejor. Una caja de plástico, porexpan, madera, un tiesto alargado, latas o garrafas cortadas verticalmente, etc. Tendrá que tener una profundidad aceptable. Unos 8 o 10 cm es suficiente.

✦ El sustrato (turba + abono + fibra de coco, arena de río, etc)

✦ Un espacio luminoso y cálido o posibilidad de calentarlo. Una galería dentro de casa, repisa de ventana, porche, invernadero, etc.

✦ (Opcional) Un fungicida [ecológico]. Para eliminar hongos patógenos del sustrato que puedan afectar a las futuras plantas de cebolla.


Proceso de elaboración


Tomanos todos los materiales y los situamos en una mesa cómoda para trabajar. Si la caja no tiene agujeros en el fondo para el drenaje del agua, es el momento de hacérselos con una navaja, punzón, taladro, etc.

Llenamos el recipiente con el sustrato. Si disponemos de uno especial para semilleros simplemente tendremos que vaciarlo en la caja. Si no, vamos mezclando aproximadamente un 60 % de turba con un 30 % de abono orgánico (compost, humus de lombriz, estiércol maduro, etc.) y un 10 % de fibra de coco o arena de río. Este último ingrediente mejorará la textura de la mezcla haciéndola más suelta y esponjosa, como le gusta a la cebolla. Paramos de llenar cuando queden, más o menos, 2 cm para enrasar la caja.

En otro recipiente, mezclamos las semillas de cebolla que vamos sembrar con un poco de arena de río o fibra de coco. De esta forma veremos mejor por donde vamos a esparcir las semillas (que son negras).

Este paso no es necesario si tenemos buena vista y lo hacemos con cuidado, puesto que podemos sembrar las semillas directamente sobre la tierra del semillero, sin mezclarlas previamente con arena.

Distribuimos las semillas por toda la superficie del sustrato. Si las hemos mezclado con arena nos será más fácil ver por dónde vamos.

Tapamos las semillas añadiendo una fina capa de sustrato por encima, lo justo para enterrarlas dos veces su tamaño.

Regamos abundantemente para empapar bien la capa superior del sustrato, donde están las semillas. El riego hará que el sustrato se compacte un poco y entre en contacto más íntimo con las semillas aportándoles humedad por más tiempo.

Etiquetamos el semillero indicando la especie "Cebolla" y su variedad —si la conocemos—, así como la fecha en la que hemos realizado la siembra. De esta forma controlaremos mejor el tiempo transcurrido.

Colocar el semillero en el lugar definitivo, luminoso y cálido, en el que estarán hasta finales del invierno.

Pasados entre 8 y 10 días deberían empezar a nacer las primeras plantas de cebolla. Parecen filamentos así que es fácil pensar erróneamente que son hierbas que pudieron haber nacido de forma espontánea.

➟ También puedes plantar cebollas mediante bulbillos especiales para siembra.

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