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Cultivar escalora


Explicamos el cultivo de la escarola de la mano del horticultor veterano Pepe Ballarín, que a juzgar por sus resultados es un auténtico maestro en el manejo de esta hortaliza a pesar del duro clima invernal de su zona.


La escarola o achicoria es una hortaliza que se cultiva desde hace miles de años como verdura de ensalada, pero también por atribuírsele diversas propiedades medicinales.

Es una buena fuente de vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra, pero al igual que otras hortalizas de hoja puede acumular demasiados nitratos en determinadas condiciones, sobre todo cuando se cultiva en primavera-verano o bajo invernadero, pudiendo resultar perjudiciales para la salud.

Hoy en día se cultiva ampliamente a nivel comercial para elaborar las ensaladas envasadas ―listas para el consumo―, ya que es más resistente que la lechuga a la oxidación y putrefacción.


Cultivo de clima fresco

Esta hortaliza prefiere las temperaturas bajas a las altas, por lo que la mejor época para cultivarla es después del verano, ya que resiste bien el frío y hasta las heladas.

En regiones que sufren fuertes heladas se hace necesario cubrir las plantas con plástico de invernadero o manta antiheladas.

Como ya vimos al inicio del artículo, no conviene cultivarla en primavera-verano, no solo porque con clima cálido sube a flor rápidamente perdiendo su aptitud para el consumo, sino porque parece acumular mayor cantidad de nitratos hasta niveles perjudiciales para la salud.


Suelo fértil y bien drenado

Conviene plantarla en los suelos ocupados anteriormente por hortalizas que han recibido un buen abonado, como tomates, patatas, berenjenas, calabacines, etc. Si se hace de esta forma, no es necesario abonar antes del cultivo., ya que no se trata de una planta muy exigente.

Como se verá en el vídeo de más abajo, se pueden añadir cenizas de madera a la tierra, cosa que la escarola agradecerá. En suelos alcalinos hay que tener cuidado con la adición de cenizas.


Siembra en semillero

Al igual que con el resto de hortalizas de hoja, lo más práctico para comenzar el cultivo es realizar un semillero pasado el ecuador del verano.

Dicho semillero se puede hacer en el suelo, en macetas, cajas o en alvéolos, siendo las tres formas perfectamente posibles.

En alvéolos o recipientes individuales cada plantita tendrá su propio cepellón, siendo el trasplante más fácil, pero a raíz desnuda también arraiga, especialmente si se tiene la precaución de realizar el trasplante en días nublados o lluviosos, o por la tarde en los días soleados, dando algo de sombra a las plantas durante 3 ó 4 días si hace mucho calor.

Yo realizo el semillero en la tierra, en un trozo de bancal que haya quedado disponible, y así me aseguro de que los cuidados serán mínimos hasta el momento del trasplante. Esto es así por que los semilleros en tierra siempre disponen de más humedad al poder las raíces penetrar en el terreno a su antojo.

La germinación de la escarola en verano suele completarse en unos 5 días.


Trasplante

Cuando las plantas tienen unos 10 cm de altura es el momento de pasarlas del semillero a su lugar definitivo, lo que suele darse alrededor de un mes después de la siembra.

Se pueden plantar en líneas, en huecos o esquinas desaprovechadas del huerto o entre otras plantas, siempre que quede un espacio de unos 40 cm para que pueda desarrollarse completamente.

Resulta interesante trasplantarlas entre otros cultivos que les den algo de sombra y frescor hasta que termine el verano, y que luego ―a principios o mediados de otoño― se queden con todo el espacio al terminar el ciclo del otro cultivo. Los pimientos, tomates y berenjenas pueden ser una buena opción para probar esto.


Cuidados

No requiere mucha atención, si bien hay que asegurarse de que la humedad del suelo se mantenga más o menos constante para que no sufra de sequía, ya que la tolera muy mal.

Regar sin mojar las hojas para que estas no se estropeen, dar algo de sombra si hace mucho calor y protección contra heladas fuertes si el clima es muy frío.

En cuanto a las plagas y enfermedades, en mi huerto los caracoles y babosas son el mayor azote de las escarolas, mientras que si el tiempo está muy húmedo, suelen pudrirse algunas hojas debido al hongo botrytis. Por el momento no he observado otros daños, aunque esto puede variar y varia de una región a otra, o de un huerto a otro, dependiendo del clima, de la infestación y del manejo que se haga.


Blanqueo

Antes de cosecharla, la escarola debe blanquearse, ya que así adquirirá un mejor sabor y se hará más tierna. Esto se consigue impidiendo que la planta reciba luz durante algunos días.

Para ello lo más sencillo es colocar sobre la escarola cualquier objeto con forma de cóncava o que no permita el paso de la luz. Yo utilizo cajas de poliestireno, cubos, palanganas u otros recipientes que tenga a mano. También se puede usar una teja o un trozo de plástico negro, que debe asegurarse con un peso o clavado al suelo para que no vuele. Antiguamente las cubrían con arena o tierra, pero esto es poco higiénico aunque es mejor para impedir que los caracoles y babosas se las coman, ya que suelen colarse debajo del objeto con el que se cubren.

No es necesario cubrir toda la planta, basta con que el centro de la misma que de a oscuras, ya que las hojas externas serán muy viejas y duras para consumirlas por mucho que se blanqueen.


Y hasta aquí este breve artículo sobre una planta muy socorrida para las ensaladas desde el otoño hasta la primavera, cuando las lechugas apenas se desarrollan al aire libre.

Te dejo con este excelente vídeo donde Pepe te explicar cómo las cultiva él. Si te gusta no olvides apoyar su canal con un Like y suscribiéndote.



CÓMO CULTIVAR LECHUGA

Te recomiendo leer también el cultivo de la lechuga puesto que muchas cosas te servirán para la escarola.

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