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Riego de la zanahoria

La zanahoria necesita una cantidad de agua en el suelo sin la cuál no se desarrollará adecuadamente y aquí te lo contamos todo sobre su riego adecuado



El manejo del riego es muy importante en el cultivo de zanahoria , especialmente en aquellos lugares o estaciones en los que las lluvias no son frecuentes o la evaporación es elevada.

Si las zanahorias sufren sequía , aunque sea durante un corto periodo de tiempo, su piel se resecará y cuando volvamos a regar o llueva, se agrietarán irremediablemente. Esto no quiere decir que tengamos que ver la tierra siempre húmeda en superficie, ya que la zanahoria, a medida que crece, puede extraer agua a más profundidad. Si escarbamos ligeramente, y vemos que a unos centímetros de profundidad la tierra sale más oscura y húmeda, significa que hay agua disponible. No obstante, no debemos dejar que se seque demasiado ya que luego nos costará más alcanzar un correcto grado de humedad.

El exceso de agua también puede afectar negativamente al cultivo reduciendo su rendimiento.

La disponibilidad de agua puede dividirse en éstas tres fases.


Emergencia


Esta primera fase, y la más importante, comprende desde la siembra hasta el desarrollo de las dos primeras hojas verdaderas.

Debemos asegurarnos de que la zanahoria tenga humedad para germinar y para establecerse en el suelo. Una vez que su raíz penetre unos centímetros en éste, el riesgo descenderá. El suelo deberá permanecer húmedo en todo su perfil, incluso en la superficie —o muy cerca de ésta—, que es donde se encuentran las semillas. Para ello, en ausencia de lluvias y tiempo soleado, suelen ser necesarios riegos frecuentes pero cortos que pueden hacerse con una regadera de lluvia fina o, si es posible, instando un sistema de riego por goteo o exudación.

Si el tiempo es muy seco y soleado, es necesario cubrir la zona sembrada con una malla de sombreado, o algún otro elemento útil para este fin.


Elongación


En esta fase, que abarca la mayor parte del tiempo de cultivo, los riegos se hacen con menor frecuencia y duración, para estimular el crecimiento de la raíz.

Nuevamente, el riego por goteo es el más indicado, pero también se puede recurrir a la regadera.


Pre-cosecha


Cuando observamos que el cultivo se está aproximando al momento de la cosecha —si ésta se hace de una sola vez— aumentamos los riegos de forma gradual para que la raíz engorde progresivamente.

No obstante, en un huerto familiar, la zanahoria suele recolectarse a medida que hace falta en la cocina y, por tanto, esta última fase tiene menos importancia.



Recuerda que...

El riego no es necesario mientras el suelo mantenga un nivel de humedad adecuado —que garantice agua disponible— bien sea debido a las precipitaciones, aguas subterráneas, etc. Además, la pendiente, la profundidad, la textura y la estructura del suelo, influyen en la capacidad de retención de agua, y la fertilidad en la disminución de las necesidades hídricas de las plantas.

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Cultivo de la zanahoria paso a paso


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