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Plagas de la zanahoria

El cultivo de zanahoria es susceptible de ser atacado por seres vivos de diferentes tamaños de los que te hablamos en este completo artículo


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Aunque este cultivo no suele presentar grandes problemas si se realiza una adecuada rotación de cultivos y se mantiene un huerto diverso y ordenado, puede ser atacado por las siguientes plagas.


Mosca de la zanahoria (Psylla rosae)

Quizá la plaga más frecuente.

La mosca llega volando y deposita sus huevos en la tierra, cerca de la raíz de la zanahoria. Las larvas eclosionan y comienzan a realizar galerías en el exterior de la zanahoria dando lugar a pudriciones . Aunque se puede consumir igualmente, el aspecto de la zanahoria se vuelve mucho menos estético.

Plantar romero cerca del cultivo o intercalar la zanahoria con cebolla ayuda a repeler a la mosca blanca.

Tapar los agujeros que quedan cuando se extrae una zanahoria para que la mosca no pueda penetrar por ellos y depositar los huevos bajo tierra para atacar a la zanahorias adyacentes.


Trips (Frankiniella sp)

Pequeños insectos de color amarillo o negro que se alimentan de la savia de las hojas. Éstas tornan de color amarillento. Además, mediante sus picaduras, pueden introducir virus que infectan la planta.

Los trips adultos se pueden controlar con preparados naturales de té, Stemona japonica, neem, etc. En cambio, las pupas se refugian en el suelo, siendo de difícil tratamiento sin recurrir al tratamiento químico.


Áfidos (Myzus sp y Aphis sp)

Pequeños insectos con forma de pulga que atacan las hojas jóvenes, succionando el contenido de las células y produciendo un enrollamiento hacia dentro de las mismas. Ralentizan el crecimiento de la planta y pueden transmitir virus.

Existen varios remedios naturales para tratar los áfidos, entre los que están la aplicación de aceites, infusiones, etc. Uno de los métodos de tratamiento más sencillos y eficaces es éste que verás aquí: Remedio a base de agua jabonosa para combatir los áfidos.


Gusano blanco de la zanahoria (Listroderes sp )

Larvas de color blanco que atacan el cultivo de zanahoria cuando éste se está estableciendo, causando daños en la raíz y en la corona.

Para controlarlos se pueden emplear extracto de neem y extracto de ruda.


Gusano alambre (Agriotis obscurus)

Larvas de color anaranjado, con aspecto de alambre, que consumen la raíz de la zanahoria hasta agotarla por completo. Es especialmente dañino cuando el cultivo de zanahoria se está estableciendo.

La correcta rotación de cultivos reduce mucho la población de esta plaga en el suelo.


Nemátodos (Meloidogyne spp, Heterodera carotae)

Gusanos microscópicos que producen heridas en las raíces por las que entran otros patógenos como los hongos.

La plaga de nemátodos se pueden combatir mediante solarización del suelo, aplicación de extracto de ruda y lucha biológica.

Plantar caléndulas en el huerto ayuda a repeler esta plaga. Además, se pueden realizar preparados a partir de esta planta para combatirlos.

Los nematicidas químicos son de elevada toxicidad.


Babosas (Milax gagates)

Moluscos gasterópodos —“caracoles” sin concha— que viven en ambientes húmedos. Durante el día se mantienen frescos bajo piedras, hojas, restos de plantas, entre la hierba, en la base de muros, etc. y, por la noche, salen en busca de alimento, consumiendo hojas y brotes tiernos.

Para controlarlos, se debe empezar por mantener los alrededores del huerto —y el propio huerto— lo más limpios que sea posible. La hierba cortada y cualquier estructura que les sirva de cobijo es mejor retirarla (montones de piedra, de madera, plásticos, botellas, etc). Cualquier cosa que les ofrezca un escondite fresco y húmedo será una fuente constante de babosas y caracoles.

Las gallinas son un aliado fantástico para combatir esta plaga y, sobre todo, la de caracoles, ya que les gustan mucho.


Roedores

En nuestro caso, esta es la peor plaga que sufren las zanahorias de MundoHuerto. Llegan al cultivo a través de túneles que cavan en el suelo y comienzan a comerse las zanahorias desde abajo. Cuando la planta se ve muy afectada pierde vigor, sus hojas se doblan hacia abajo y, si tiramos de ellas, la zanahoria sale de la tierra comida —algunas veces solo queda la corona—.

Para reducir el ataque de los roedores, debemos evitar superficies de hierba cerca del huerto. Las praderas son su hábitat natural.

Mantener el suelo trabajado los ahuyenta ya que perciben las vibraciones y sus galerías se derrumban al pasar las herramientas.

Otro método que funciona muy bien, consiste en introducir una manguera en una de las galerías y abrir grifo del agua. El túnel se inundará expulsando a los roedores e inutilizándolo durante un tiempo. Puede parecer que este método desperdicia mucha agua pero, en realidad, el agua se queda en el suelo del huerto por lo que será aprovechada igualmente por las plantas.


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