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Cómo cultivar zanahorias en casa

Siguiendo estos sencillos pasos, puedes tener tu propio cultivo de zanahorias en casa ocupando poco espacio y disponibles durante todo el año



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Cultivar zanahorias en nuestro patio, terraza o balcón no es muy diferente a hacerlo en un huerto a ras de suelo, en cuanto a los cuidados y necesidades básicos.

En cambio, debido a las características especiales de los espacios urbanos, debemos prestar atención a estos aspectos diferenciadores y limitantes.


Espacio


El espacio disponible para las plantas dentro de una vivienda siempre es limitado. Se reduce a terrazas, balcones, galerías y ventanas con una buena iluminación.

En consecuencia, debemos cultivar en recipientes del tamaño justo para que las zanahorias se puedan desarrollar bien, pero que ocupen el mínimo espacio posible.


Cultivo en recipientes


Las zanahorias crecen bien en recipientes —o macetas— de 2 litros o más de capacidad por planta. Es preferible que sean recipientes hondos, para que la raíz se desarrolle bien en profundidad. Si el extremo de la raíz toca el fondo del recipiente, parará de crecer y obtendremos zanahorias de pequeño tamaño.

Debido a que el volumen de tierra —dentro de la maceta— será limitado y estará confinado dentro de ésta, tendremos que elegir un sustrato rico en nutrientes y con buena capacidad de retención de agua. Así no tendremos que regar tan a menudo y la zanahoria dispondrá de todo lo necesario para crecer bien. La fibra de coco, junto con el humus de lombriz, cumplen estas dos condiciones. También podemos producir nuestro propio sustrato a base de compost casero pero nos obligará a regar más a menudo.


Utilizar recipientes reciclados como macetas

Botellas PET, cajas de poliexpan o de madera, botellas y garrafas de polietileno, regaderas o botas viejas y, de definitiva, cualquier envase reutilizado que se preste para tal fin.


Iluminación


El lugar de nuestra casa que destinemos al cultivo de zanahorias deberá contar con luz solar directa, al menos durante parte del día. Un balcón, terraza, galería, patio o ventana orientados hacia el sol: orientación Sur, Sureste o Suroeste (en el hemisferio Norte) u orientación Norte, Noreste o Noroeste (en el hemisferio Sur).

Cuanto menos iluminada sea la zona de que dispongamos, el cultivo tomará más tiempo para desarollarse y la calidad final será menor.


Fuente de agua


En ciudades y villas grandes, el agua vendrá de la red de distribución. Habrá sido tratada con diversos compuestos químicos para hacerla potable —particularmente cloro—. Si bien este agua puede utilizarse directamente para regar las zanahorias, hacerlo de forma continuada puede deteriorar el sustrato y perjudicar a la planta.

Para evitar, o cuando menos reducir, este efecto indeseado, bastará con que recojamos el agua en recipientes y la dejemos reposar varios días antes de regar con ella. Si la removemos de vez en cuando mejor aún, el cloro se evaporará más rápido.

Una muy buena opción es recoger el agua de lluvia y almacenarla para luego regar con ella nuestras zanahorias y, en general, nuestro huerto urbano y plantas ornamentales.