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Cómo cuidar un romero en maceta

El romero en maceta requiere de unos cuidados específicos y más intensos que si estuviera plantado directamente en la tierra de nuestro huerto o jardín


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El romero es una planta que crece bien y sin demasiados cuidados, en una maceta adecuada a su tamaño. No debemos descuidarla pero tampoco pasarnos con los cuidados, ya que podemos hacerle más mal que bien.


No regar en exceso



Es una planta que no necesita mucha agua para mantenerse saludable. Es preferible que lo reguemos de menos que de más.

Regar lo necesario para humedecer todo el sustrato de la maceta pero sin que llegue a gotear por debajo, y si lo hace que sea muy poco.

Dejar que la tierra se seque entre riegos. Según el tamaño de la maceta, la composición y estructura del sustrato, el lugar donde lo tengamos, el tamaño de la planta y la época del año podrá retrasarse más o menos el riego. En caso de duda, es mejor regar un poco que esperar demasiado y que muestre signos de marchitez.

Durante la época de crecimiento —primavera y verano— será cuando necesite más agua. El resto del año necesitará muy poca.


Horas de sol directo



El romero no es muy exigente en cuanto a temperaturas altas pero sí necesita una buena exposición solar. Lo situaremos en la ubicación más soleada posible y, cambiándolo de lugar si fuera necesario.

Algunas referencias indican que el romero necesita entre 6 y 8 horas de sol directo. La experiencia nos dice que esta necesidad no es tan estricta ya que en nuestra región los días soleados son escasos y nuestro romero no muestra ningún síntoma de falta de sol.


Renovación del sustrato



Una vez al año —a principios de primavera— es necesario reponer el sustrato agotado. Para ello, se saca el romero de la maceta y se rasca el exterior del cepellón para que caiga una parte del viejo sustrato. Las raíces externas quedarán a la vista por lo que se puede aprovechar para sanearlas si fuera necesario.

Una vez limpio lo se planta de nuevo en la maceta aportando un nuevo sustrato. Si se quiere pasar a una maceta más grande, para que pueda serguir creciendo, éste es el momento idóneo. De lo contrario será necesario realizar un buen saneamiento (poda) de las raíces externas más gruesas y otra poda de similar intensidad en el follaje.


Riesgo de heladas



Si se prevén heladas —temperaturas inferiores a -1°C— se deberá proteger el romero, bien llevándolo al interior de la vivienda, a un invernadero o tapándolo con una malla anti-heladas.

Si la temperatura no baja mucho de 0°C, y el romero está resguardado al abrigo de un muro o árbol de mayor tamaño, es posible que no sufra daños aunque no se tomen medidas extraordinarias para protegerlo.


Consulta este artículo para saber más acerca de los cuidados generales del romero.


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