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Cuánto tarda en germinar el ajo

El tiempo de germinación del diente de ajo depende de algunos factores que te resumimos en este breve artículo



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Plantamos nuestros ajos pero pasados unos días vemos que no terminar de germinar y nos preguntamos: ¿Serían fértiles? ¿Se habrán echado a perder? ¿Los habremos plantado en el momento y de la forma adecuados?

En este artículo respondemos todas esas cuestiones y damos el tiempo de germinación aproximado del ajo, que puede variar en función de las siguientes condiciones.


Estado de la simiente


El diente de ajo debe estar sano y con capacidad para germinar. Los ajos destinados a consumo, frecuentemente son irradiados o tratados con productos químicos para, precisamente, evitar que germinen.

Si el ajo no es viable, perderíamos mucho tiempo y quizás todo el cultivo del año.

Para asegurarnos, debemos comprar siempre ajos para siembra. Si nos los regalan, preguntaremos acerca de su origen.

Otra opción muy interesante es destinar los mejores ajos de la cosecha anterior, si es que la tuvimos, para la siembra al año siguiente.

Si nos hacemos con un ajo que nos interesa cultivar pero que desconocemos su estado, podemos hacer un pequeño cultivo de prueba en una maceta para determinar su viabilidad.

También debemos mencionar en este apartado el hecho de que cada diente de ajo puede estar más próximo al momento de la brotación o menos, en función de, entre otras cosas, las condiciones de almacenamiento.

Cuando nos disponemos a seleccionar los dientes de ajo que vamos a plantar, es frecuente que algunos de ellos ya estén brotados mientras que en otros aún no se aprecia crecimiento alguno. Si sembramos los brotados, estaremos ganando tiempo ya que esos dientes superaron la latencia inicial.


Temperatura del suelo


El ajo necesita de temperaturas frías al inicio del cultivo para brotar con fuerza y desarrollarse de forma óptima. De ahí que se plante en otoño e invierno para que pase el periodo frío en el suelo.

Cuando el diente acumula el frío necesario y la temperatura del suelo asciende ligeramente, la planta brota y comienza su desarrollo en superficie. Bajo tierra el crecimiento habrá empezado unas semanas antes.

En climas fríos, con heladas regulares e importantes, es frecuente que tarden más de un mes en nacer. Sembrando a mediados o finales de noviembre pueden brotar en enero o febrero.

En climas más suaves, tardarán de tres semanas a un mes.

Puntualizar que estos tiempos dependen mucho de las condiciones ambientales de cada lugar, de la profundidad a que se siembre y del estado de desarrollo en que se encuentre el diente de ajo en el momento de introducirlo en la tierra.

Consulta también este artículo en el que te contamos en qué época se siembra el ajo.


Profundidad de siembra


Cuando el diente de ajo comienza a brotar hacia la superficie lo hace lentamente y, por tanto, cuanto menos profundo se encuentre antes saldrá del suelo.

En lugares con clima suave, el diente de ajo debe enterrarse muy someramente. Lo justo para que la tierra lo cubra.

En climas fríos habrá que enterrarlo más para protegerlo de la congelación. Si se realiza un acolchado con paja se puede sembrar más somero, ya que la temperatura del suelo bajará menos. 


En definitiva, si todos los factores son favorables, los ajos no deberían de tardar más de 7 a 10 días en germinar, y hasta 1 mes si no se reúnen las condiciones adecuadas.

Quizás también te interese saber en cuánto tiempo estarán listos para cosechar.