FUNDAMENTOS AUTOSUFICIENCIA CULTIVOS LABORES CALENDARIOS DE SIEMBRA

Cómo se siembra el pepino

Antonio Amigo - APÚNTATE ✉
Hablamos de la siembra del pepino, teniendo en cuenta las condiciones de temperatura y humedad necesarias para la germinación, los distintos tipos de siembra y cómo realizarlos correctamente.

Antes de sembrar

Es importante saber una serie de cosas antes de ponerse a sembrar los pepinos, ya que en muchas ocasiones el proceso falla inesperadamente y uno puede no entender por qué ha pasado.


Temperatura

Es muy importante, tanto la del aire como la del suelo o sustrato. Si es demasiado baja, la emergencia de las plantas se retrasará mucho, pudiendo entretanto pudrirse las semillas y no germinar nunca.

La temperatura ambiental ideal para la germinación es de unos 25-27ºC, emergiendo las plantas de pepino a partir del tercer día.

Es recomendable no sembrar si no se puede garantizar al menos una temperatura de unos 20ºC, tanto del aire como del suelo o sustrato.

⇲ Relacionado
Cuándo sembrar los pepinos

✔ Sembrar en el momento adecuado facilita mucho la germinación, y en general el desarrollo futuro del cultivo...



Humedad

El exceso de humedad en el suelo o el sustrato es una de las causas más comunes de fracaso en la siembra del pepino.

Es recomendable que esté húmedo pero desagregado, es decir, que la textura de la tierra sea esponjosa, que se desmenuce, no apelmazada por el exceso de humedad.

Además, para evitar esto mismo, no es recomendable sembrar al aire libre cuando se esperan lluvias importantes, a menos que se pueda cubrir la zona de siembra de alguna manera.

Si se hace en semillero, es preferible humedecer primero el sustrato hasta el grado justo, y mezclarlo bien para que no queden zonas secas o otras con exceso de agua.


Para evitar estos problemas durante la germinación, es muy conveniente recurrir a la técnica que se explica a continuación.


Pre-siembra

Consiste en realizar un germinado previo, en un medio apropiado, y cuando se observe que las semillas están comenzando a extender sus radículas, pasarlas a macetas o a la tierra del huerto.

Esto tiene las siguientes ventajas:

✔ Ocupa muy poco espacio y puede climatizarse más fácilmente.

Reduce mucho el riesgo de pudrición de las semillas, por lo que más lograrán germinar.

✔ Permite seleccionar solo las semillas viables ―las que germinan― para continuar el cultivo.






⇲ Relacionado
Germinar semillas en papel

✔ Aquí puedes ver cómo realizar este sencillo proceso que luego te servirá para la mayoría de las semillas, no solo para las de pepino...



Siembra en semillero

Si el tiempo es inestable o se quiere poder trasplantar los pepinos justo cuando las condiciones sean adecuadas en el exterior, habrá que disponer de las plantas en semillero, desarrolladas lo justo y necesario para pasar a la tierra.

Veamos como hacerlo.


El sustrato

Esto es lo más importante, ya que si es inapropiado, todo el proceso podría fracasar.

Es fundamental que retenga la suficiente humedad pero que drene el exceso de agua con facilidad, y que tenga todos los nutrientes necesarios para el desarrollo de las plantas.

Emplea un sustrato para semilleros, o bien elabora uno tú mismo a partir de fibra de coco, arena y humus de lombriz o compost maduro, todo a partes iguales.

Otra fórmula posible es turba o sustrato universal, perlita o vermiculita, arena y humus de lombriz o compost, también a partes iguales para simplificar.


El recipiente

Es fundamental que el semillero sea de tipo individual, es decir, que cada planta pueda crecer en su propio espacio separado.

Se puede emplear el típico semillero de alvéolos, vasos de yogur ―muy recomendable y ecológico―, semilleros de papel o cartón, pequeñas macetas, etc.

Los semilleros colectivos ―sembrar todas las semillas en el mismo recipiente― no son recomendables para el pepino, puesto que esta planta tolera muy mal los trasplantes a raíz desnuda.

En cuanto a la profundidad, con que cuente con unos 5 cm es suficiente, aunque si se van a sembrar pocas plantas, conviene hacerlo en macetas un poco más grandes, ya que así se desarrollarán mejor.


Proceso

El mismo que para cualquier siembra.

Se llena el semillero de sustrato ―previamente humedecido y mezclado―, luego se hace un pequeño hoyo en el centro con el dedo y en él se depositan 2 ó 3 semillas de pepino. Para terminar se arrima la tierra de los bordes hacia el centro para taparlas.

Al terminar, se lleva el semillero a un lugar luminoso y cálido, recalcando la importancia de que la temperatura sea de al menos 20ºC.

Una vez emergidas las plantas, se deja la más fuerte y sana en cada recipiente o alvéolo, y se quita el resto.

Cuando los pepinos tengan dos o tres hojas verdaderas ―no los cotiledones que salen al principio―, ya se pueden trasplantar al terreno o al recipiente definitivo, si es que se van a cultivar en uno.







Siembra de asiento

Además de la siembra en semillero, los pepinos se pueden sembrar directamente en la tierra, en el lugar definitivo que van a ocupar.

Dado que se trata de una planta de rápido desarrollo, esta forma de siembra es bastante útil cuando no se desea cuidar de semilleros, y siempre una vez que el tiempo es cálido y estable.

El proceso de siembra es muy similar. Realizar un hoyo poco profundo (2 cm) y poner en él tres semillas. Tapar con no más de 2 cm de tierra y mantener el terreno húmedo si fuera necesario, pero no demasiado.


Marco de plantación

Puesto que los pepinos ya no se van a trasplantar, hay que tener el terreno previamente preparado y marcar los puntos en los que irá cada planta.

En general, habrá que dejar 120 cm entre líneas y al menos 40 cm entre plantas de la misma línea, es decir, un marco de 120x40.

⇲ Relacionado
La poda del pepino

✔ Tienes que podar las plantas de pepino si no quieres que el lugar se convierta en una selva. Es fácil, ya verás!...


Este sitio utiliza cookies propias y de terceros para obtener datos estadísticos anónimos. Si continúas navegando entenderemos que aceptas su uso.