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Cómo cultivar chalotas

Antonio Amigo - APÚNTATE ✉
Por qué cultivar chalotas, cómo y cuándo iniciar el cultivo, cómo preparar la tierra y sembrar los bulbos, cuidados posteriores, etc.

La chalota es una planta similar a la cebolla, de la misma familia botánica (Amarilidáceas) y género (Allium) que estás y que los ajos o los puerros.

Además de por el nombre de chalota, esta planta es también conocida como echalote, chalote, escaloña o ajo de escalonia entre otros, y su nombre científico es Allium ascalonicum.

Al igual que en el caso de sus parientes el ajo o la cebolla, la parte de la chalota que se consume es el bulbo, de sabor más dulce que la cebolla y muy aromático. Se trata de un ingrediente muy demandado en la cocina, especialmente en la francesa.


Beneficios de cultivarla

La verdad es que se trata de una hortaliza muy agradecida, y siempre que se le vaya a dar un uso en la cocina, su cultivo no puede faltar en un huerto familiar.

Pero veamos lo que nos puede ofrecer:


☛ Grandes producciones

Por cada chalota sembrada se cosecharán aproximadamente unas 5 ó 6, e incluso más. Esto supone que sembrando solo 10 se cosecharán, después de algunos meses, unas 50. Es realmente sorprendente para todo aquel que las cultiva por primera vez.


☛ Fácil cultivo

Salvo excepciones, se trata de una hortaliza poco exigente y que apenas sufre problemas sanitarios, hablando siempre en un cultivo familiar a pequeña escala.

No necesita de un suelo muy fértil para desarrollarse, y se adapta bien a climas diversos siempre que no sean extremos.

Hay que decir también que apenas requiere de cuidados. Prácticamente solo dos cosas: retirar las malas hierbas y regar.


☛ Conservación prolongada

A diferencia de las cebollas, las chalotas aguantan mucho más tiempo sin brotar o estropearse, casi un año si se conservan adecuadamente, aunque en perfectas condiciones quizás algo menos.


☛ Versatilidad en la cocina

A pesar de que suele demandarse principalmente para preparar salsas para platos de carne, lo cierto es que en el ámbito de una familia puede emplearse para casi los mismos usos que una cebolla.

Se puede consumir tanto en fresco, por ejemplo en ensaladas, como frita, cocida o asada, normalmente como ingrediente secundario. Como casi todas las frutas y verduras, en crudo es mucho más nutritiva.







¿Cómo iniciar el cultivo?

Pues de forma similar al del ajo, es decir, sembrando en la tierra bulbos de chalota. Lo cierto es que como la mayoría de las hortalizas, también podría sembrarse a partir de semillas, pero esta forma es mucho más lenta y costosa.

Los bulbos de siembra suelen estar a la venta en comercios de productos para el campo, viveros, tiendas de jardinería y, por supuesto, a través de internet.

Otra opción muy interesante puede ser simplemente hacerse con unas cuantas chalotas para consumo, ya sean regaladas por algún conocido o compradas en una tienda de verduras, especialmente si solo vende productos ecológicos. Si han sido tratadas para impedir su brotación, no servirán.


¿Cómo preparar la tierra?

Bueno, antes de explicar esto, cabe señalar que también se pueden cultivar en maceta, aunque solo en el caso de que se quiera hacerlo por pura diversión o experimentación.

Para cosechar una cantidad suficiente como para abastecer de chalotas a un hogar, es mucho más práctico el cultivo en tierra.

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Siguiendo las indicaciones de este artículo que acabamos de recomendar, la tierra quedará perfectamente preparada para cultivar chalotas.


Es especialmente importante que el suelo quede bien suelto y mullido en la mayor profundidad posible. Esto será muy beneficioso para el desarrollo de la chalota.


En suelos muy húmedos o con riesgo de encharcarse, es muy recomendable realizar caballones o camas elevadas y sembrar en lo alto de estas.

No sembrar tras ajos, cebollas, puerros...: Además hay que tener en cuenta debe evitarse a toda costa sembrarlas en la misma zona en la que se cultivaron con anterioridad otras hortalizas de la misma familia, como los ajos, cebollas, puerros, etc.


¿En qué época plantar los bulbos?

Al igual que en el caso de los ajos, la planta de la chalota necesita de un periodo frío inicial para desarrollarse luego con más vigor.

En el siguiente enlace podrás ver cuándo debe sembrarse. Aunque allí estemos hablando de los ajos, es aplicable casi todo.






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Cuándo plantar los ajos✔ En función de varios factores climáticos y de conservación del ajo, la fase lunar, el estado del suelo o tempero...

¿Cómo plantar las chalotas?

De nuevo se trata del mismo procedimiento que se emplea para sembrar los ajos, es decir, enterrar ligeramente los bulbos con el brote apuntando hacia arriba y la parte de la raíz hacia abajo.


Marco de plantación

Unos 20 cm entre plantas y 25 ó 30 entre hileras es suficiente, pero si se pueden plantar algo más separadas, será beneficioso para las plantas.


Cuidados

Como ya se dijo al inicio de este artículo, en realidad requiere de muy pocos cuidados siempre que se cultive en un lugar apropiado.


Controlar malas hierbas

Quizás el cuidado más importante de todos sea la escarda, es decir, retirar las malas hierbas cada vez que aparezcan, manteniendo el suelo despejado.

En climas secos se puede recurrir al acolchado del suelo con material orgánico o bien plástico. En los húmedos no es muy aconsejable puesto que puede dar lugar a la aparición de pudriciones en los bulbos.


Riego

El segundo cuidado más importante es el riego, aportando agua siempre que sea necesario para mantener la tierra húmeda sin llegar a encharcarse ni a secarse demasiado. A igual que el caso del riego de los ajos, en ciertas condiciones puede que no sea necesario regar en absoluto.


Poda

Cuando el cultivo está llegando a su etapa final, aparecerán en las plantas unos tallos florales que es necesario eliminar. Se distinguen fácilmente de las hojas de la chalota. Son cilíndricos y están rematados en la parte de arriba por un engrosamiento en punta de flecha que se corresponde con la inflorescencia cerrada.

Estos tallos se pueden romper fácilmente con los dedos ―cuanto más abajo mejor― y recogerlos para su consumo. Tienen un sabor parecido a los ajos tiernos o ajetes.

Es importante retirarlos para que la planta centre sus energías en el bulbo y no en la floración. Aparecerán varios por planta, así que hay que estar atentos.

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