Rosal

Cómo injertar rosas de cualquier color

Por qué es interesante injertarlas, en qué época es mejor hacerlo, materiales necesarios para realizarlo y procedimiento paso a paso

Para poder injertar un rosal con éxito, primero hay que saber qué es un injerto y un portainjerto, también llamado patrón, qué es necesario para que se produzca la unión y por qué puede se un éxito en una época y un fracaso en otra.

Rosa naranja

Como todo eso ya lo explicamos en el artículo enlazado más arriba, no lo repetiremos aquí y supondremos que lo has leído antes de seguir.


Por qué injertar las rosas

Como en la mayoría de los casos en los que se injerta una planta, se hace dos cuestiones fundamentales:

1- Para tener (propagar) una determinada variedad con características determinadas y sin que se pierdan con las sucesivas multiplicaciones.

2- Para conservar el vigor y resistencia de las variedades silvestres compatibles. En concreto interesa la parte anclada al suelo, es decir, la zona baja del tallo y las raíces.

Juntando ambas cosas, se logra tener en un mismo lugar lo mejor de dos plantas diferentes unidas por un injerto. Debajo de este, las potentes raíces de una rosa silvestre, normalmente la especie Rosa canina, y por encima, los tallos, hojas y flores de una variedad deseada por su belleza, olor, etc.

Es cierto que se podría poner a enraizar esquejes de una variedad deseada, sin necesidad del injerto, pero la planta resultante no tendría el vigor y ni la resistencia que brinda el patrón, muy necesarios para tener un rosal sano y con floraciones increíbles. Esto se puede hacer cuando se quiera tener la variedad pero no se disponga aún de un porta-injertos dónde injertarla.

Brote rosalCómo hacer esquejes de rosal✔ Muy útil cuando se desea multiplicar el porta-injertos o patrón para luego injertar en ellos las variedades deseadas...

Épocas de injerto

El rosal se puede injertar en diferentes momentos de año con resultados más o menos exitosos, pero para la técnica de injerto de yema en escudete (la más práctica), el mejor momento es a mediados del verano (julio-agosto en el hemisferio norte, o enero-febrero en el hemisferio sur)

Más concretamente, el mes de agosto (febrero en el hemisferio sur) es el elegido por muchos viveros que multiplican sus rosales mediante este tipo de injerto.







Materiales necesarios

No son muchos pero es muy importante que sean adecuados. Si no lo son, es muy posible que el injerto sea un fracaso, aunque se ejecute correctamente.


Portainjertos o patrón

Un rosal plantado en el suelo o en maceta el tiempo suficiente como para que su tronco haya engordado hasta al menos unos 2 cm de diámetro. Podar un tercio de la copa cada cierto tiempo ayuda al engorde del tronco.

El vigor del patrón es importante, así que tiene que ser abonado y regado tanto como necesite.

En cuanto a las especies de rosales más apropiadas como portainjertos, casi siempre la mejor es Rosa canina, el rosal silvestre euroasiático, pero también se puede emplear Rosa laxa o Rosa multiflora.


Variedad a propagar

Como es lógico, es necesario contar con al menos un trozo de tallo de la variedad que se quiere multiplicar, es decir, de la que se va a sacar el material para insertar en el patrón.

Es importante que sea material fresco, recién cortado de la planta, o si se ha tenido que transportar a alguna distancia, hacerlo en una bolsa de plástico y envuelto en un papel o trapo húmedo.


Navaja o cuchillo

Si es una navaja especial para injertar mucho mejor, pero puede servir igualmente una cualquiera que esté muy bien afilada, tanto como para cortar un papel.

Además, es crucial que la navaja o el cuchillo estén limpios y desinfectados, por ejemplo con alcohol sanitario.


Cinta o rafia para injertos

Necesaria para apretar y sellar el injerto. Si no se utiliza una adecuada, es complicado que el injerto tenga éxito, especialmente si se moja o si el tiempo es muy seco.



Procedimiento de injerto paso a paso

Es tan sencillo que se puede resumir en cinco pasos bastante cortos y fáciles de entender.


1 Limpiar el tronco

El tronco del patrón, al estar cerca de la tierra, puede tener patógenos que contaminen la zona del injerto. Conviene lavarlo, al menos en la zona dónde se va a injertar, con agua jabonosa o un fungicida de amplio espectro.

Hay que aclararlo bien al final, echando agua limpia para arrastrar la suciedad y los restos de jabón o fungicida. Antes de seguir se espera a que se seque del todo.


2 Realizar un corte en T

En el portainjertos, con la navaja en posición horizontal, se presiona sobre la corteza para hacer un corte en esta, de al menos 1 cm de largo.

Seguidamente, con la navaja en vertical y partiendo del centro del corte anterior, se realiza otro hacia abajo, este de unos 2 ó 3 cm de longitud.


3 Preparar el escudete

Hay que elegir una yema sana de un tallo maduro del rosal a propagar. Para más comodidad conviene cortar el tallo, se trabaja mejor en horizontal.

Se toma el trozo de tallo, se quitan sus espinas girándolas hacia un lado, se elige la yema.






A continuación se corta la hoja que sale de la misma, dejando un trozo de peciolo (rabo de la hoja) de al menos 1 cm.

Luego, con la punta de la navaja, se realiza un corte en forma de escudo alrededor de la yema, dejando algo de espacio para no dañarla. En la parte superior, a unos 5 mm de la yema, se corta transversalmente el escudete.

Por último, ayudándose nuevamente de la punta de la navaja, se levanta la corteza del escudete, despegándolo con cuidado de la madera del tallo.


4 Introducir el escudete

Primeramente, otra vez con la punta de la navaja, se despegan las solapas de corteza a los lados del corte en T realizado en el portainjertos.

Una vez que están bien separadas de la madera, se introduce el escudete por debajo de ellas, haciendo coincidir el corte superior de este con el corte horizontal realizado en el patrón. Tienen que quedar en contacto y el escudete bien extendido. Si fuera necesario se puede alargar el corte vertical de la T para hacer más sitio.


5 Atar el injerto

Y para finalizar, se corta un trozo de cinta de unos 30 cm, y se comienza a enrollar desde 1 cm por debajo del corte en T, hasta 1 cm por encima del mismo, y luego se vuelve a enrollar hacia abajo.

Hay que tener cuidado al llegar al punto dónde se encuentra la yema, que no puede quedar tapada por la cinta.

La cinta tiene que quedar bien apretada, pero tampoco en exceso para que no corte el paso de savia.

Se termina realizando un lazo para evitar que la cinta se suelte, y cortando el sobrante si es muy largo.

Pasados unos 15 días, si todo ha ido bien, se puede cortar la cinta para liberar el injerto. Ya debería estar unido al patrón.

NaranjoInjerto de naranjo en escudete o yema✔ Aquí tienes más información sobre esta técnica y un vídeo explicativo paso a paso...