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Cómo plantar bambú


Aunque su plantación no es muy diferente a la de otras plantas, sí que hay que tener en cuenta algunas cosas especiales a la hora de plantar un bambú, cosas que tienen que ver con la elección del lugar, la preparación del hoyo, etc.


La mayoría de las especies de bambú deben plantarse en el suelo, por su porte ―decenas de menos a veces― y porque es dónde mejor se van a desarrollar, pero hay algunas que son adecuadas para crecer en contenedores o macetas.

Comenzaremos con el primer caso, que seguramente será el más común. ¿Cómo plantamos un bambú en el jardín o en el borde del huerto? Adelante!


En el suelo

Antes de pasar a hablar de cómo se debe plantar, vamos a asegurarnos de que las condiciones del lugar van a ser adecuadas para el bambú.


Elección del lugar

Puede ser llano o en pendiente, pero es importante que sea un espacio con mucha luz y en el que el suelo se pueda mantener húmedo fácilmente, bien sea porque es profundo, porque el nivel freático está cerca de la superficie o porque retiene bien el agua.

La luz es muy importante al principio, cuando el bambú es joven. Una vez que alcanza el estado adulto resiste mejor la sombra. En cambio, la humedad es siempre importante, aunque más también mientras es joven.


Preparación del terreno

Hay que eliminar "malezas" del terreno ―si las hubiera― al menos en un círculo de 1 metro de diámetro, con el centro jutos dónde se va a plantar el bambú. Esto también incluye cavar el césped en su caso.

Tras despejar ese espacio, y aunque no es estrictamente necesario, es recomendable cavar la tierra lo más profundo que se pueda en todo el círculo, especialmente si está compactada. Se puede aprovechar esta labor para añadir abono si se sospecha que la tierra es poco fértil.


Realización del hoyo

El tamaño del agujero que hay que realizar dependerá a su vez de si el bambú tiene cepellón y cómo de grande es este, no obstante, suele ser suficiente con un diámetro de 50 cm y una profundidad de al menos 30 cm.

Si no se ha añadido el abono en el paso anterior aún se puede hacer en este, mezclándolo bien con la tierra y sin pasarse con la cantidad.


Plantación

Como la de cualquier otra planta, procurando dejar la parte alta del cepellón enrasada con la superficie del terreno, aunque también se puede añadir alrededor de 1cm de tierra sobre él.

No conviene pisar mucho la tierra alrededor del bambú, especialmente si está muy húmeda y es arcillosa, ya que puede apelmazarse en exceso y ocasionar futuros problemas.

Si se va a plantar a raíz desnuda, hay que hacerlo preferiblemente en una semana de cielos cubiertos o tiempo lluvioso, evitando los días de alta insolación y temperatura, ya que hasta que no logre arraigar la planta es muy delicada.


Riego

Es fundamental aplicar un riego copioso al final de plantar el bambú, de forma que toda la tierra del agujero se asiente y salga el exceso de aire.

Dado que el bambú requiere un suelo siempre húmedo, conviene regar con frecuencia para garantizarlo. Los primeros días después de haber sido plantado más si cabe.


En maceta

Como ya adelantamos al principio de este artículo, algunos tipos o especies de bambú son adecuadas para plantar en maceta, ya que tienen un porte reducido y no requieren gran cantidad de suelo, al ser sus raíces son menos expansivas.


Selección del bambú

Una de las especies más recomendadas para su crecimiento en maceta es el conocido como bambú fargesia o "bimbo", aunque su verdadero nombre ―el científico― es Fargesia murielae, nativo de las montañas de China y uno de los bambús más elegantes y menos invasivos.


Plantación

Lo primero de todo será adquirir una maceta de un tamaño un poco mayor que la que traerá la planta, o bien una grande que mantendrá el bambú durante más tiempo sin necesidad de trasplante.

En cuanto al sustrato, uno universal a base de turba ―o mejor fibra de coco―, con abono incorporado, o si no es el caso, habrá que añadírselo, pudiendo emplear compost o humus de lombriz, por ejemplo.

El proceso para plantarlo en maceta es el mismo que con cualquier planta, a diferencia de que en este caso no es necesario añadir grava en el fondo de la maceta, puesto que le beneficia que el sustrato esté en contacto con el agua del plato, de esa forma nunca se secará.

Es importante mantener la humedad del sustrato constante, puesto que al estar en maceta notará la sequía mucho antes que en la tierra, y trasplantarlo cuando las cañas ocupen todo el diámetro del recipiente o la planta carezca de vigor.

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