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Cómo sembrar coliflor

Antonio Amigo - APÚNTATE ✉
Hablamos de la siembra de la coliflor, época adecuada, y proceso de siembra tanto en la modalidad de asiento, es decir, directamente en el terreno, como en semillero, tratando las ventajas y desventajas de ambas.

En el terreno

Se conoce como siembra de asiento, y es la que se realiza directamente sobre la tierra, en el lugar definitivo que ocuparán las coliflores.

Esta modalidad de siembra no necesita del trasplante, ahorrando un sufrimiento a la plantas y permitiendo que su crecimiento sea más continuo.


Época de siembra

Por la contra, tiene la limitación de que es necesario esperar a que las condiciones ambientales sean adecuadas para realizar la siembra, ya que si hace demasiado frío, la germinación y crecimiento de las jóvenes coliflores puede verse seriamente comprometido.

Como norma general, se ha de sembrar la coliflor en el exterior cuando las temperaturas se mantengan alrededor de los 15ºC ó más, ya que si permanecen cierto tiempo por debajo de este valor suelen ocurrir estas dos cosas:

➊ La germinación se retrasa bastante, pasando de los 3-4 días a más de 10 o incluso hasta 2 semanas.

➋ Las jóvenes plantas ―nacidas bajo esas condiciones― entrarán en floración de forma prematura.

Esta segunda consecuencia es sin duda la peor, ya que echará a perder el cultivo, puesto que aunque se formarán pellas ―la parte comestible de la coliflor―, serán de muy pequeño tamaño y mala calidad.

Lo anterior obliga a sembrar la coliflor en el exterior desde finales de la primavera hasta mediados del verano en climas templados y fríos. En otros climas más cálidos es posible que el periodo sea más amplio.

Hay que añadir que existen multitud de variedades de coliflor, algunas de las cuales deben sembrarse exclusivamente en verano y hasta inicios de otoño, como es el caso de la coliflor blanca WAM.

Otras deben sembrarse solo en verano, como por ejemplo la coliflor montalba.


Preparación del terreno

La tierra debe quedar suelta y esponjosa hasta una profundidad de al menos 30 cm. Esto facilitará la germinación, el desarrollo de las raíces y, en definitiva, un mejor crecimiento de la planta.

Para ello se cava o ara el terreno de forma manual ―con azada― o mecánica.

Si el método empleado para el laboreo deja terrones, entonces habrá que realizar otro pase para desmenuzarlos completamente.


Abonado

La coliflor demanda grandes cantidades de materia orgánica y nutrientes, por lo que la fertilidad el suelo ha de ser elevada.

Se puede aportar distintos tipos abonos orgánicos muy maduros durante la preparación del terreno, pero nunca estiércol o compost a medio fermentar o incluso verdes. Estos tendrán que incorporarse en el cultivo precedente, o si no hubiera ninguno, en el otoño anterior a la siembra.

Resulta interesante añadir abonos ricos en calcio y potasio, dos elementos muy demandados por la coliflor. Las cenizas de madera contienen buenas cantidades de estos dos, pero también de otros nutrientes.


Cómo realizar la siembra

Una vez que la tierra ha sido preparada y se encuentra en un correcto grado de humedad, lo que se conoce como tempero, es decir, húmeda pero no pegajosa, y tampoco seca, se puede proceder con la siembra.


➊ Marcar los surcos o líneas



Si se va a sembrar más de una fila o hilera de coliflores, es necesario dejar una separación de 80 cm entre líneas.

Dentro de una misma línea, las plantas deberán quedar separadas 50 cm entre ellas. En resumidas cuentas, esto es un marco de 80x50.

Puesto que las semillas de coliflor no necesitan ser enterradas a mucha profundidad, basta con hacer un surco con un palo sobre la tierra.


➋ Depositar las semillas


Previo remojo: si se desea acelerar la germinación, se pueden dejar las semillas en remojo en agua tibia durante 24-48 horas.

Realizados los pequeños surcos, se van depositando dos o tres semillas cada 50 cm a lo largo del surco. Si se tiene la certeza de que todas las semillas germinarán, se pueden poner en la tierra de una en una.


➌ Tapar las semillas


Aportando algo de tierra de los lados de cada surco hacia el centro de este, las semillas quedarán tapadas pero a poca profundidad, como debe ser.

Basta con que queden enterradas entre 5 mm y 2 cm. Menos de 5 mm no es conveniente puesto que pueden ser desenterradas por pájaros o al regar, y más de 2 cm tampoco, ya que la tierra estará más fría cuanto más abajo, y eso sumado a que la distancia hasta la superficie es mayor, retrasará la germinación.

Una vez tapadas las semillas, es conveniente apisonar ligeramente la tierra a lo largo de cada surco ―sin pasarse―, ya que esto facilitará el contacto de las semillas con esta.


➍ Regar


Para finalizar la siembra, se puede dar un riego ligero, aunque no es estrictamente necesario si la tierra está suficientemente húmeda y si se compacta ligeramente sobre las semillas.


En semillero

La coliflor también se puede sembrar en semillero, de hecho es muy frecuente hacerlo así cuando se van a cultivar en pequeñas extensiones.

Las ventajas que ofrece el semillero son interesantes, ya que permiten ahorrar semilla, realizar la siembra cuando en el exterior la temperatura aún es fresca, no tener que realizar aclareo de plantas y, en general, mantener las condiciones más controladas.

Dos son las principales desventajas. La primera, que el semillero pierde la humedad rápidamente, cosa que no debe pasar en el caso de la coliflor, ya que luego suele acarrear problemas en el desarrollo de la planta. La segunda, que es obligatorio el trasplante, con la consiguiente molestia para las plantas.


Densidad de plantas

En el caso de la coliflor, es extremadamente importante que la densidad de plantas en el semillero no sea muy elevada, ya que si esto ocurre, las pellas formadas serán defectuosas o de muy mala calidad.

Para evitar estos problemas, cada 10 plantas de coliflor necesitarán un espacio equivalente a 200 cm2, o lo que es lo mismo, un área de unos 14x14 cm.


Tiempo en semillero

Otro factor que no debe pasar desapercibido es el tiempo que las plantas pasan en el semillero, y qué condiciones van a soportar durante ese periodo.

Plantas de coliflor que llevan demasiado tiempo en el semillero o que han sufrido periodos de sequía seguidos de riego excesivo, bajas o altas temperaturas, se habrán endurecido o envejecido, hecho que favorece la floración prematura y las malformaciones.

Estas plantas se suelen identificar por presentar un cambio brusco de grosor y una coloración marrón del tallo en la parte baja de este.


Cómo sembrar en semillero

Teniendo en cuenta lo anterior, la siembra en sí no es muy diferente a cualquier otra, como por ejemplo la de tomate, pimiento, etc.

Los semilleros pueden ser colectivos o de alvéolos, siendo estos últimos más adecuados por facilitar enormemente el trasplante y reducir el sufrimiento de la planta durante el mismo.


➊ Rellenar semillero con sustrato


Un sustrato para semilleros será adecuado para la coliflor.

Se puede preparar a partir de fibra de coco mezclada al 50% con compost o humus de lombriz, y si se dispone de perlita o vermiculita, añadir unos puñados por cada litro de sustrato.


➋ Depositar las semillas


Una o dos en cada alvéolo pueden ser suficientes, aunque esto dependerá de la viabilidad de las semillas.

Si nace más de una planta por alvéolo hay que eliminar la más débil.

En el caso de semilleros colectivos, se hace lo mismo pero marcando previamente los puntos en los que se pondrán las semillas, para así no excederse con la densidad de plantas.


➌ Tapar con sustrato o arena


Se vierte un poco de sustrato de arena sobre las semillas para que queden tapadas a menos de 1 cm de profundidad.


➍ Regar


Con un pulverizador se moja la superficie del semillero para que el sustrato se humedezca hasta la profundidad a la que se encuentran las semillas.


Por último, el semillero tendrá que ser colocado en un lugar luminoso y con una temperatura de al menos 15ºC.

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