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Poda del laurel


Aquí encontrarás información detallada acerca de cuándo, cómo y por qué podar el laurel dándole diferentes formas libres o elaboradas: arbolito de tallo alto o bajo, seto, etc.


No se puede comenzar este artículo sin decir que el laurel es una planta que resiste muy bien las podas, incluso aunque las realice una persona sin experiencia previa.

Aunque se trata de un arbusto ―o pequeño árbol― que crece de forma natural en muchos lugares, es muy adecuado para plantar en jardines, ya que siempre tendrá hojas, conservando su valor ornamental durante todo el año.

Además de lo anterior, la mayoría de las especies de laurel pueden ser podadas en todo tipo de formas, ya que su copa se renueva con mucha facilidad, y con cada poda ―si se realiza correctamente― se va haciendo más y más densa.


Cuándo podar el laurel

Se puede podar en cualquier momento del año, pero siempre y cuando se den una serie de condiciones que veremos a continuación.


Tras el trasplante a raíz desnuda

Si se arranca el laurel de un lugar del jardín y se va a trasplantar a otro, habrá que rebajar considerablemente la copa, para equilibrarla con el volumen de raíces que se ha conservado.

Un laurel joven que se extrae con toda su raíz casi no necesita ser podado, mientras que si es de mayor tamaño y sufre la amputación de raíces en el proceso de extracción, habrá que podarlo irremediablemente.

¿Qué pasa si no se poda en estas circunstancias? Pues que si las raíces no son capaces de reponer el agua que se pierde a través de las hojas por evapotranspiración, el laurel se puede secar y morir.

En estos casos, siempre es preferible podar de más ―dejando solo unas pocas hojas― que podar de menos, ya que este árbol rebrota con mucha facilidad aunque se elimine toda su copa.


Pasado el riesgo de heladas

Toda poda del laurel debe hacerse preferiblemente una vez que llegue la primavera y no vayan a producirse más heladas, o al menos no de forma continuada.

Si por algún motivo debe hacerse antes, puede cubrirse la copa con una manta antiheladas, plástico de invernadero o similar.


Cómo realizar la poda

El laurel se puede podar de muchas formas, ya que admite casi cualquier corte que uno se pueda imaginar, pero veremos algunos de los más comunes o más prácticos.


Seto

Los laureles pueden ser podados fácilmente para formar setos ―muros vegetales― compactos y con una silueta muy bien definida.

La altura del seto de laurel puede ser desde unos 50 cm hasta más de 2 metros, si bien cuanto más alto sea más ancho debe dejarse para que las plantas se mantengan rectas y compactas.


Bola alta

Consiste en dejar un tronco despejado de más de 1.20 metros de altura, y formar una esfera con la copa, que puede ser más o menos grande, o más o menos esférica.

Para realizar esta forma, hay que esperar a que el laurel alcance la altura deseada y luego cortar el tronco en esa zona para que se ramifique. Una vez que haya rebrotado y tenga ramas en la parte alta, se cortan todas las que queden por debajo de esa zona, dejando el tronco limpio hasta el suelo.

Luego, solo habrá que ir cortando las puntas de las ramas de la copa cada vez que estas rebroten, y tras uno o dos años, se habrá formado una bonita y densa esfera.


Bola baja

Este caso es similar al anterior pero formando la copa en un punto más bajo, o incluso a ras de suelo.

El procedimiento de cortes regulares cada vez que las ramas rebrotan es el mismo, pero comenzando cuando el laurel tenga la altura deseada.


Forma natural

El crecimiento natural del laurel es similar al del avellano, con múltiples troncos que salen del suelo y que en conjunto forman una copa densa desde el suelo hasta varios metros de altura.

Aunque no es una forma muy adecuada para un jardín, tiene interés si se desea observar cómo crece esta planta.

En este caso no es necesario podarlo a menos que ocupe más espacio de que debería o interfiera con otros árboles y estructuras.


Otras formas

El laurel se puede podar con infinidad de formas, desde las esferas o bolas que ya comentamos, hasta cuadrados, rectángulos, triángulos, elipses, trapecios, etc.

Como sus hojas son bastante grandes no es adecuado para figuras en las que se requieran detalles finos ―por ejemplo letras―, ya que habría que hacerlas muy grandes.


Modelar laurel grande de crecimiento libre

Hemos dejado para el final ―a propósito― el caso bastante frecuente en el que nos encontramos con un laurel adulto que estuvo creciendo varios años sin ningún tipo de poda y ahora pretendemos reconvertirlo en una forma más elaborada.

En este caso habrá que hacer una poda radical, cortando todos los troncos a ras de suelo ―si se desea realizar formas bajas― o por el contrario, si lo que se pretende es obtener un arbolito de tallo alto, se seleccionará el tronco más recto y vertical, cortándolo a la altura que se desee la copa y el resto a ras de suelo.

Hay que tener en cuenta que cuando se cortan troncos de laurel a ras de suelo, la planta rebrotará con fuerza y con múltiples tallos que saldrán del tocón o de las cercanías de este. Esos brotes vigorosos se puede aprovechar para formar un seto ―u otras estructuras contínuas― o bien habrá que cortarlos cada vez que aparezcan.


CUIDADOS DEL LAUREL

Aquí tienes más información sobre cómo se debe cuidar un laurel que podrás aplicar tras la poda.

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