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Cómo sembrar calabazas en casa

Antonio Amigo - APÚNTATE ✉
Hablamos sobre el cultivo de calabaza en casa: si es posible, cuándo sembrarla y cómo hacerlo, el trasplante, y lo más importante, el entutorado en vertical, muy útil en espacios reducidos.

Si has llegado a este artículo, seguramente sea porque quieres saber si es posible cultivar calabazas en macetas, en un patio o terraza, y cómo hacerlo. Pues de eso es de lo que hablaremos a continuación, así que adelante!


ⓘ Abajo encontrarás algunos vídeos en los que se explica de forma gráfica todo el proceso, pero es muy importante que leas lo que sigue, ya que no se dice en los vídeos.


¿Es posible sembrar y cultivar calabazas en casa?

Rotundamente sí, pero no de cualquier forma ni en cualquier lugar, ya que las calabazas requieren de unas condiciones mínimas para que puedan desarrollarse adecuadamente.

Veamos a continuación que requisitos tiene que cumplir el lugar dónde se van a sembrar.


Requisitos del lugar

Mucha luz durante todo el día, la mayor parte con sol directo.

✔ Temperaturas cálidas.

Espacio amplio. Cada planta puede necesitar unos 4 metros cuadrados o incluso más para crecer.

El espacio debe ser en horizontal, salvo que se cultiven determinadas variedades de frutos más pequeños, que se pueden guiar verticalmente.


Requisitos de maceta y sustrato

✔ Recipientes, macetas o jardineras grandes ―más de 20 litros―, y con buena profundidad ―al menos 30 cm―.

✔ El sustrato tiene que ser muy fértil y retener mucha humedad pero sin encharcamiento.


¿Cuándo comenzar?

Esto es más importante de lo que pueda parecer. Dependiendo del clima del lugar, si no se eligen bien las fechas, todo podría ser un gran fracaso.

Como de las fechas de siembra de la calabaza ya hablamos en otra ocasión, en ese enlace tienes el respectivo artículo. Es importante que lo leas antes de seguir adelante con esta experiencia.


¿Qué variedad?

Aunque a priori se podría cultivar cualquier variedad, lo cierto es que algunas producen frutos enormes y ocupan muchísimo espacio, siendo muy poco apropiadas para una vivienda.

Comprar semillas de diferentes variedades de calabaza

Si se dispone de un patio, terraza o azotea amplios dónde se pueda ocupar una importante superficie de suelo ―al menos unos 4 metros cuadrados por cada planta―, entonces que cada cual elija la variedad que más le guste.






En las demás situaciones, que serán la mayoría de las veces, conviene elegir una variedad de frutos pequeños, de tal forma que sea más fácil guiar la planta en vertical, ya sea por una barandilla, una pared, unos tutores que se instalen para ello, etc.

Semillas ecológicas de calabaza butternut

La variedad butternut o la pottimarron son bastante apropiadas para cultivar en casa, pero también otras.

Semillas de calabaza potimarron

La conocida como calabaza del peregrino también puede resultar interesante para cultivar en casa, ya que además es muy decorativa y un detalle bonito para regalar.

Semillas de calabaza de peregrino

Estas son solo una muestra, ya que existen muchas otras de frutos pequeños, como por ejemplo la calabaza de corona de espinas.


¿Cómo sembrar?

Pues hay dos maneras: o bien realizar una siembra en semillero y luego trasplantar las calabazas a su maceta definitiva, o bien sembrarlas directamente en la maceta en la que van a permanecer hasta la cosecha.

En ambas se debe seguir el mismo procedimiento, ya que lo único que cambia es el tamaño de la maceta en la que se va a sembrar.

Como esto ya lo explicamos en el artículo en el que hablamos sobre la siembra de la calabaza, puedes encontrar toda la información allí.


El trasplante

No es necesario si se realiza la siembra directamente en la maceta o lugar del suelo en el que va a crecer la calabaza.

Pero si se ha sembrado en una pequeña maceta o semillero, hay que pasarla a una más grande o al suelo, si la casa tiene jardín.

El proceso es el mismo que con cualquier otra planta, pero es importante tener en cuenta estos consejos útiles para cualquier trasplante.

En el segundo vídeo de más abajo, también lo podrás ver.


El entutorado

Ya hemos dicho que se puede cultivar en el suelo, como toda la vida, o bien guiar la planta por unas estructuras existentes ―como una barandilla, pérgola, etc― o tutores instalados para ello.

Es importante saber que los frutos de la calabaza alcanzan bastante peso, aunque sean pequeños. Pueden pesar fácilmente uno o dos kilos, y de ahí para arriba.

Por otro lado, los tallos de la planta son bastante frágiles, quebrándose y aplastándose con mucha facilidad.

Esto solo puede significar una cosa, que el guiado y sostén de la planta tiene que hacerse muy bien, para que pueda sostenerse a lo largo de todos los tallos, de manera que el peso de los frutos se distribuya uniformemente y no recaiga todo en un punto.






Para ello, los tutores que se utilicen tienen que ser bastante tupidos, es decir, una especie de red o parrilla con listones próximos entre ellos.

Una pérgola sería un tutor ideal para las calabazas. Un emparrillado elevado que sostiene las plantas, mientras los frutos quedan suspendidos a través de los huecos de la rejilla.


Aquí tienes tres vídeos del canal Soy AHORA!, en el que se explica muy bien todo el proceso, especialmente el entutorado, que puede ser lo más complicado de todo.

En el primero se muestra el proceso de siembra ―una vez germinadas en papel las semillas― y trasplante.




Y en este segundo, el entutorado vertical de las plantas. Uno de los sistemas que se pueden emplear, pero estas mismas ideas son válidas para cualquier otro.

Es muy importante realizar una poda de los tallos secundarios ―al menos en la parte baja―, para guiar la planta a lo largo del principal.

Si se lleva a una pérgola o malla en altura, entonces se pueden dejar los tallos secundarios, pero solo aquellos que surjan por encima de dicha estructura.





En este tercero se muestra cómo asegurar los frutos al tutor, para ayudar a sostener su peso y evitar la rotura de los tallos.





Cuidados

El más importante es, sin duda, el riego. Es una planta que demanda mucha agua, especialmente con tiempo seco y soleado.


Si se cultiva en maceta, hay que regarla diariamente, ya que de lo contrario rápidamente mostrará síntomas de marchitez.


En viviendas con jardín, lo más recomendable es que se planten directamente en el suelo para que tengan más agua disponible y se pueda regar con menos frecuencia.

En cuanto al abonado, si la maceta es grande y el sustrato es muy fértil, puede que no sea necesario repetirlo. Si no es el caso, basta con adicionar abono líquido al agua de riego, una vez por semana o cada 15 días.

También se puede retirar la capa superior de sustrato y rellenar la maceta con compost, estiércol maduro, humus de lombriz o cualquier otro abono orgánico estable.






Por lo demás, si el clima es seco, no hará falta tratamiento alguno, mientras que en climas húmedos o muy lluviosos, puede ser necesario pulverizar la planta cada 3 ó 4 semanas con una solución de cobre, como por ejemplo el caldo bordelés. También sirve el azufre.

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