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Cómo atraer lombrices al huerto

Antonio Amigo - APÚNTATE ✉
Hablamos de los requisitos que debe tener un suelo para que puedan vivir en él las lombrices, y de cómo atraerlas mejorando las condiciones de este.

Si has llegado hasta este artículo, seguramente ya sepas que las lombrices son realmente beneficiosas para un huerto, en concreto para el suelo de este, y por tanto también para los cultivos que en él se asientan.

Pero estos pequeños invertebrados no se encuentran de forma natural en cualquier suelo, solo en aquellos que cumplen una serie de condiciones.

Esto ya vimos aquí, junto con otros datos interesantes sobre las lombrices, como por ejemplo los beneficios que brindan al suelo.

Entonces, ¿qué se puede hacer para que el suelo del huerto se llene de lombrices de forma natural? Esto es lo que veremos a continuación.


Calor, humedad, materia orgánica

Estas son tres de los requisitos que un suelo debe cumplir para que las lombrices puedan vivir en el. Veamos una por una.


Calor

Si el suelo permanece la mayor parte del año muy frío o demasiado caliente, no será adecuado para las lombrices. Puede que algunas sobrevivan si encuentran alimento, pero su número apenas aumentará.

En cambio, las temperaturas intermedias, entre unos 15 y 30ºC aproximadamente, son ideales para que estos animales prosperen y se reproduzcan con rapidez.

Por tanto, si el problema de que no haya lombrices en el suelo es debido a la temperatura, se puede hacer lo siguiente para atraerlas.


En suelos muy fríos

Una o varias de estas acciones puede ser suficiente para mejorar sustancialmente la temperatura del suelo.

Cultivar en la zona más soleada de la finca para que el calor del sol cedido a la tierra sea máximo.

Cubrir el suelo en invierno con una buena capa de restos vegetales, y por encima esparcir compost, estiércol u otros abonos orgánicos de color oscuro. La temperatura sube por fermentación de la materia orgánica y porque el material oscuro absorbe mejor el calor del sol.

Tapar el suelo con un plástico transparente desde el otoño y hasta la primavera. Esto lo protege del frío y concentra el calor debajo.

Eliminar las "malas hierbas" para favorecer que en los días soleados se caliente más fácilmente.


En suelos muy cálidos

En este caso, la forma de proceder es la contraria.

✔ Cultivar en una zona protegida del sol de mediodía.

Cubrir el suelo en verano con una capa de acolchado, que además tiene muchos más beneficios.






Mantener el suelo siempre que sea posible con vegetación, ya sean cultivos o plantas que crecer de manera natural en él.

✔ Asegurar una humedad constante en el suelo, regando preferiblemente por la noche.


Humedad

Como ya sabrás, la piel de las lombrices siempre está húmeda y brillante. Esto es así porque respiran a través de ella, y si se reseca, mueren irremediablemente.


No puede haber lombrices en un suelo que permanece la mayor parte del tiempo demasiado seco.


Pero no todo vale. El exceso de humedad o el encharcamiento del suelo también es perjudicial para las lombrices: mueren ahogadas.

Como casi siempre, es en el término medio donde se encuentra el punto idóneo. Un nivel de humedad moderado o alto pero sin llegar al encharcamiento, es ideal para el desarrollo y la reproducción de las lombrices.

Sabiendo esto, para atraerlas se puede hacer lo siguiente:


En suelos secos

Cultivar en la zona más fresca y baja de la finca, que también tendrá un suelo más profundo y húmedo.

Mantener el suelo cubierto con un acolchado orgánico o con un plástico o malla negros. Esto conserva muy bien la humedad.

Regar al atardecer abundatemente.

Mejorar la estructura del suelo si esta es demasiado arenosa o ligera, aportando materia orgánica.

✔ Proporcionar algo de sombra al mediodía, por ejemplo con árboles o mallas de sombreo.


En suelos muy húmedos

Cultivar en una zona elevada o con algo de pendiente, nunca en depresiones del terreno o zonas bajas.

Mejorar el drenaje del suelo realizando una zanja para la evacuación del agua.

Aportar tierra al suelo para aumentar su espesor, de manera que la parte encharcada quede en el fondo.

Añadir arena al suelo para facilitar el drenaje del agua.


Materia orgánica

Este es otro requisito clave para que en un suelo pueda haber lombrices: tienen que tener alimento.

Esto está de algún modo relacionado con los dos aspectos anteriores, ya que en suelos secos y ambientes muy cálidos o muy fríos, la vegetación escasea o las lombrices no puede aprovecharla adecuadamente.

Sin duda, siempre que las condiciones sean adecuadas para la vida de las lombrices, una de las mejores formas de asegurarse su presencia en el suelo del huerto, es añadiendo constantemente materia orgánica a este.

Puede hacerse tan fácilmente como esparcir una capa de restos vegetales sobre el suelo, por ejemplo en los pasillos y zonas que no se estén cultivando.

Los restos de poda triturados, césped segado, residuos de frutas y verduras, malas hierbas extraídas del huerto, etc. Todo sirve como alimento para las lombrices.






Bajo esa capa de restos se acumularán en poco tiempo gran cantidad de lombrices que se alimentarán de ella y esparcirán los nutrientes ―el humus de lombriz― por hacia abajo y hacia los lados, repartiéndolo por el suelo.

Añadir estiércol de animales de granja también es una buena opción, pero menos accesible que la anterior.

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