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Herramientas para el huerto


Aquí te hablamos de las herramientas que son imprescindibles para trabajar el huerto pero también de otras menos populares que nos pueden ser muy útiles.


Tanto si disponemos de maquinaria para realizar las labores más pesadas del huerto como si no, necesitaremos algunas herramientas manuales básicas para hacer los trabajos de más precisión. En este artículo vamos a suponer que no tenemos una motoazada, motocultor o tractor y que, por tanto, haremos todas las labores de forma manual.

Empezaremos enumerando las herramientas que no pueden faltar en el huerto y al final pondremos las que son muy útiles pero que nos podemos apañar igualmente sin ellas.



AZADÓNGrande y achatado o estrecho y alargado...no está claro!
ESCARDADORDescubre esta fantástica herramienta que no puede faltar en tu huerto...


Solo hablaremos de herramientas para trabajar la tierra. Las tijeras, sierras, hoces, etc. las veremos en el apartado de labores en la planta.

Las herramientas listadas a continuación son las que nosotros utilizamos y por eso podemos hablar con criterio acerca de sus bondades.


Azada

Se utiliza para cavar en el suelo.

Existen muchos tipos diferentes de azadas pero todas suelen tener una hoja de hierro o acero robusta con la que romper el suelo.

Es una herramienta fundamental para remover un suelo compactado, plantar árboles, arrancar plantas, cortar raíces, etc.

Pueden ser de forma cuadrada, rectangular, achatada, triangular, en punta redonda, etc.

Cada una tiene su función. La de la imagen adjunta es la más versátil ―sirve un poco para todo―, mientras que la triangular y la de punta redonda son ideales para hacer surcos.

Otra variante muy útil es la azada de dos puntas. Por un lado cuenta con una pequeña azada y por el otro con dos puntas de hierro ideales para aflojar la tierra alrededor de las plantas.




Pala

Sirve para cargar o mover materiales sueltos del suelo como tierra, arena, humus, compost, estiércol, piedras, etc.

También para mezclar o extender estos materiales por el suelo desde una carretilla o desde un montón.

Cuando hacemos un hoyo para plantar un árbol, por ejemplo, la pala sirve para extraer la tierra del agujero y si el suelo es muy blando también permite cavar.

Puede ser cuadrada o redonda.

La primera es muy práctica para utilizar sobre superficies lisas y duras, como el cemento o tierra muy compactada. Por ejemplo, para recoger la gallinaza del suelo de un gallinero.

La segunda se suele usar más para cargar materiales sueltos desde un montón, para mezclar o para extender. Es la pala más común y la que sirve para más actividades.




Carretilla

Para transportar materiales de un lugar a otro del huerto sin demasiado esfuerzo.

Cualquier carretilla sirve pero mejor si es de caja ancha, para llevar más cómodamente hierba cortada o ramas, y de rueda maciza para evitar pinchazos.

Para espacios estrechos se adapta mejor una carretilla de obra, que es menos ancha y tiene la caja más profunda.

Si se va a manejar por un terreno liso, es mejor que la rueda sea maciza, ya que es mucho más duradera.

En cambio, si hay obstáculos en el suelo ―piedras, ramas, bordillos― es preferible una rueda con aire, ya que permite pasar mejor sobre ellos.




Horca

Se emplea para manipular restos vegetales, en general materiales fibrosos, sin tener que cogerlos con las manos. Especialmente cuando son muy abundantes y debemos agruparlos, hacer montones, transportalos a otra parte del huerto o cargarlos en una carretilla.

También sirve para extender estiércol por el huerto procedente de la cama de animales domésticos, es decir, excrementos mezclados con restos vegetales.

Lo más habitual es utilizarla para recoger, mover y acumular hierba u otros restos vegetales.

Es importante que tenga el mango lago, mucho más cómodo a la hora de trabajar en el suelo manteniendo una postura erguida.

Esta horca no se debe utilizar para cavar la tierra ya que sus púas son largas y delgadas, y pueden romperse con facilidad si el suelo está duro.




Rastrillo

Su uso principal es distribuir y alisar la tierra separando al mismo tiempo piedras o restos vegetales que pudiera haber en el suelo del huerto.

Permite dejar la tierra lisa, sin terrones o piedras cuando queremos sembrar pequeñas semillas como las de la zanahoria, lechuga, coles, perejil, etc que no nacerían si quedaran atrapadas debajo de un terrón o de una piedra.

También es muy utilizado para limpiar la superficie de la tierra de restos de plantas del año anterior, de malas hierbas, palos, raíces sueltas, etc.

Además, se puede emplear para juntar hierba cortada de forma que no queden restos esparcidos por el suelo.

Esta es una herramienta difícilmente sustituible en un huerto. Si no la tienes cómprala sin dudarlo porque no te arrepentirás.




Palote

Es una pala para cavar. Es más estrecha y plana. Se introduce en el suelo pisándola con el pie y, al levantarla ―haciendo palanca con el mango―, permite voltear la tierra de forma muy efectiva.

No es imprescindible en un huerto pero permite trabajar de una forma más cómoda ya que, en lugar de estar agachados cavando con una azada, podemos hacer lo mismo desde una posición más erguida.

Por otro lado, si la tierra está muy apelmazada y no tiene demasiadas piedras, permite profundizar, con un solo movimiento, mucho más que con una azada corriente. Si el suelo tiene muchas piedras medianas o grandes no será fácil utilizarla.

Es una herramienta muy práctica para hacer los hoyos de plantación para árboles ya que, aunque los comencemos con la azada, llega un momento en el que ésta ya no permite cavar más por que el mango golpea contra el borde del agujero. El palote se usa verticalmente y haciendo palanca, por lo que viene muy bien para este trabajo.

Mira qué fácil es plantar un árbol con el palote.




Garabato u horca curva

Es como una horca normal pero con las puntas dobladas 90 grados con respecto al mango. Es decir, más bien parece un rastrillo con los dientes muy largos.

Es muy útil para tirar de materiales amontonados, como hierba o restos orgánicos, para deshacer pilas de compost pero también para romper los terrones que quedan después de cavar el huerto y para soltar la tierra a la vez que extrae del suelo restos de vegetación grandes que pudieran haber quedado enterrados.

Si la tierra está cavada permite trabajar ―como si fuera un cultivador― con muy poco esfuerzo.

Aunque no es una herramienta imprescindible, si la tienes la usas para infinidad de cosas.



Capazos de plástico y cubos

Cualquier recipiente de tamaño y consistencia adecuados sirve perfectamente.

Los capazos de plástico son muy resistentes y cómodos ya que podemos llevarlos pegados al cuerpo, transportando más fácilmente las cargas.

Se usan cuando la carretilla es demasiado aparatosa para el trabajo que vamos a hacer, por ejemplo, llevar los restos de la poda de los tomates, las malas hierbas que extraemos del suelo, los frutos echados a perder, etc.


Azadilla, cultivador y pala de una mano

Son tres herramientas de jardinería de pequeño tamaño que se usan con una sola mano y que nos vienen muy bien para trabajos de mucha precisión, sobre todo cuando trabajamos con plantas pequeñas o estamos removiendo el suelo cerca del tronco de las mismas.

Serán las herramientas que utilizaremos para sembrar nuestros semilleros, para trabajar en una mesa de cultivo o para acondicionar jardineras, macetas, etc.

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