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Cómo sembrar menta


En este artículo repasamos los conocimientos necesarios para sembrar correctamente la menta partiendo de sus semillas, tanto si se desea realizar un semillero o maceta, como si se quiere sembrar directamente en la tierra.


Lo más habitual es que se comience el cultivo de menta plantando estolones obtenidos de una planta madre, o comprando en un vivero pequeñas plantas ya enraizadas con su correspondiente maceta.

Aunque un poco más lento, es perfectamente posible obtener plantas de menta a partir de la siembra de sus semillas, que es lo que veremos en este artículo.

Pero antes de nada, tenemos que saber cuál es el momento del año más adecuado para realizar la siembra, ya que si lo hacemos cuando las condiciones no son favorables, es más probable que no salga adelante.


Cuándo sembrarla

Puesto que la menta es una planta vivaz ―permanece verde todo el año―, se puede sembrar casi en cualquier momento, siempre y cuando las temperaturas sean adecuadas para la germinación (más abajo hablamos de esto)

Desde finales del invierno, durante toda la primavera y el verano, y hasta en otoño, siempre que se haga un par de meses antes de que tenga lugar la primera helada.

No obstante, la época ideal es la primavera ―final de la estación húmeda o fría en otros climas―, ya que en verano será más complicado controlar la humedad de la tierra debido a la rápida evaporación de esta.

Si se siembra en interior ―vivienda, invernadero, etc― se puede hacer independientemente de la fecha, ya que tomará más o menos tiempo pero lo más seguro es que la menta nazca.


Proceso de siembra

Todas las semillas están preparadas para nacer sin que nadie se preocupe de sembrarlas de una forma determinada, pero para mejorar las posibilidades de éxito conviene controlar el proceso.

En el caso de la menta ―y de la mayoría de las plantas― hay que decidir si las semillas se van a sembrar en recipientes o directamente en el suelo del huerto o jardín, ya que se puede hacer de ambas formas, pero cada una es mejor que la otra en unas determinadas condiciones.


Siembra de asiento

Se puede utilizar la siembra de asiento desde la primavera hasta el otoño.

En esta opción, las semillas de menta se siembran directamente en la tierra del suelo, que tiene que haber sido preparada debidamente con anterioridad, cavando para soltar y desmenuzar la tierra, y retirando palos, piedras y otros objetos grandes que puedan obstaculizar la germinación.

El siguiente paso consiste en esparcir las semillas sobre la tierra y taparlas de algunas de las siguientes dos formas:

✦ Pasando un pequeño rastrillo o cultivador varias veces por la tierra para removerla ligeramente, haciendo que las semillas ―no todas― queden enterradas superficialmente.

✦ Esparciendo una capa de tierra o arena de no más de 5 mm de espesor por encima de las semillas.

El último paso sería dar un riego para humedecer y asentar la tierra, empleando para ello una regadera de lluvia fina o un difusor para la manguera que expulse el agua en pequeñas gotas.

También se puede cubrir la tierra con una tela y regar por encima ―esto evita que las semillas se desentierren―, o colocar un sistema de goteo.

Es importante que la tierra se mantenga húmeda ―pero no en exceso―, hasta que las semillas germinen (más abajo tienes el tiempo de germinación)


Siembra en semillero

Este método permite la siembra en cualquier momento del año, ya que puede mantenerse en un lugar con las condiciones adecuadas para que ocurra la germinación.

Según se quiera obtener un semillero colectivo ―todas las plantas crecen juntas― o uno en el que cada planta tenga su pequeña porción de tierra separada del resto, se empleará una maceta corriente o una bandeja de alvéolos.


Es muy importante elegir un sustrato de calidad, especialmente indicado para semilleros, aunque cualquiera puede servir ―incluso tierra del jardín― pero requerirá más cuidados por nuestra parte.


En ambos casos el procedimiento de siembra es similar al que ya explicamos en la siembra de asiento: esparcir las semillas sobre la superficie y tapar con algo de tierra o removerla para que se hundan en ella.

En el caso de siembra en alvéolos ―en celdillas o pequeños recipientes individuales―, se debe dejar caer varias semillas en cada uno ―al menos 5 ó 6―, ya que algunas puede que no germinen.

Al igual que en la siembra de asiento, se ha de regar tras la siembra y mantener el sustrato húmedo hasta que la menta nazca, pero también después de que eso ocurra.


Tiempo de germinación

Las semillas de menta ―si han sido sembradas correctamente―, germinarán a los 10 - 15 días, siempre que las temperaturas se mantengan entre 20 y 25℃, no se hayan enterrado demasiado y los patógenos no las ataquen.

A medida que la temperatura sea más baja que la indicada o mucho más elevada, el nacimiento de las plantas de menta se retrasará, tanto más cuanto mayor sea la diferencia.


Sembrar junto a...

Parece ser que si se cultiva cerca de plantas de la familia de las coles (repollo, col, brócoli, coliflor, nabo, etc), estas se ven beneficiadas por la presencia de la menta, que las protege del ataque de algunas plagas.



CÓMO CULTIVAR MENTA

Aquí tienes más información sobre esta planta y su cultivo.

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