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Cómo eliminar los pulgones de las plantas

Sigue estos sencillos pasos para combatir de manera natural, ecológica y efectiva las plagas de pulgones en tus plantas de huerto y jardín.



Las plagas de pulgón son una lacra para nuestras plantas. Suele aparecer año tras año por las mismas fechas y, si no hacemos nada, cubren las plantas afectadas rápidamente e incluso pueden colonizar otras que se encuentren cerca.

Los pulgones son pequeños áfidos que se alimentan de la savia de las plantas. Normalmente, se situan bajo las hojas, donde perforan pequeños orificios por los que succionan los jugos. La planta acusa rápidamente la pérdida de savia. Las hojas se curvan hacia abajo, muestran protuberancias y un mal aspecto generalizado. Si no hacemos nada, la hoja termina por secarse y los pulgones se mudan a otra fresca.

Además de debilitar las plantas, a través de las picaduras pueden entrar microorganismos endoparásitos que comienzan a atacar los tejidos desde dentro por lo que, además de estar debilitadas por la falta de savia, tendrán que luchar contra un infección interna.

Pero, la verdad es que es bastante sencillo y barato, terminar con los pulgones. Veamos cómo.


Agua jabonosa, un gran insecticida



Pues sí. No por sencillo deja de ser efectivo, más bien todo lo contrario.

Para preparar este remedio casero contra el pulgón solo necesitamos agua y jabón, a poder ser uno natural, pero en realidad sirve cualquier jabón. También tendremos que tener un pulverizador, ya sea uno especial para la agricultura o cualquier bote reutilizado que realice esta función -previa limpieza a fondo de los resíduos que pueda tener-.

Veamos como lo preparamos.

1. Calculamos la cantidad de agua que necesitaremos en función de la zona que vamos a tratar. Debemos tener en cuenta que tenemos que llegar a todas las hojas, especialmente por debajo de éstas y que muchas estarán enrolladas.

2. Rallamos una pastilla de jabón -potásico, de marsella, casero, etc- y lo disolvemos bien en un recipiente distinto del pulverizador.

3. Con un filtro de cafe, tela, etc. y un embudo lo colamos pasándolo al pulverizador. Si el jabón es gel ponemos directamente un buen chorro dentro del pulverizador.

4. Llenamos la cantidad de agua deseada y agitamos para que se forme mucha espuma.

Ya lo tenemos preparado.


Cómo y cuándo lo aplicamos



Tan pronto como detectemos la plaga. Cuanto antes lo hagamos más fácil nos será erradicarla.

Aplicar al amanecer o al atardecer, sin lluvia, ni viento, ni sol directo. De esta forma aumentaremos su efectividad ya que el agua jabonosa permanecerá más tiempo cubriendo las hojas y los pulgones. Por otro lado, evitamos las quemaduras en las hojas por la acción del sol y, por último, no nos "autopulverizamos" ni lo desperdiciamos por acción del viento.

Debemos ser muy concienzudos en la aplicación. El agua jabonosa no es tóxica para el pulgón, simplemente lo asfixia al formar pompas a su alrededor e impedir que respiren. Por tanto, debemos aplicar una buena cantidad sobre todas las hojas que tengan pulgón, hasta que veamos que la zona afectada ha quedado totalmente empapada y que gotea. Facilitan mucho esta labor los pulverizadores especializados para la agricultura ya que permiten regular el chorro lanzado por la boquilla. Haciéndolo más concentrado y potente llegaremos mejor a todos los recovecos, que los hay.

Pasado un día tras la primera aplicación inspeccionamos de nuevo la planta. Abrimos las hojas curvadas y observamos en que estado se encuentra el pulgón. Si el tratamiento ha tenido éxito, veremos que los pulgones han perdido su forma y están resecos. Son poco más que manchas en la superficie de la hoja. Si vemos que aún queda pulgón vivo o que ha habido zonas que no tratamos repetimos con una segunda aplicación o una tercera si hiciera falta. Con dos suele ser suficiente.

Sabías que...

Las hormigas suelen tener una relación clientelar con los pulgones, una simbiosis por la cual las primeras los protegen y transportan a cambio de la melaza -un líquido azucarado- que excretan los pulgones.

Esta relación no se da en todas las especies de pulgones ni de hormigas pero si los ves asociados tendrás que terminar con ambos ya que, aunque acabemos con ellos, las hormigas los traerán de nuevo. Pulverizando bien el tallo eliminamos muchas de ellas ya que suelen subir y bajar por el mismo para llevar las provisiones de melaza al hormiguero. Y sí, el agua jabonosa también las mata.


Una puntualización más...

Es posible que si los daños en las hojas son severos, éstas no se recuperen y permanezcan enrolladas o que se sequen y se caigan, incluso después de haber terminado con la plaga. Si la hemos eliminado a tiempo no pasará nada, la planta podrá vivir perfectamente sin las hojas afectadas o echará unas nuevas.


Descarga gratis nuestra guía ilustrada (pdf) Agua jabonosa, remedio natural contra el pulgón

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