FUNDAMENTOS AUTOSUFICIENCIA CULTIVOS LABORES CALENDARIOS DE SIEMBRA

Injerto de incrustación

Antonio Amigo - APÚNTATE ✉
Explicamos en qué consiste, cuándo realizarlo, en qué casos es recomendable, cómo realizarlo paso a paso y con imágenes detalladas del proceso.

La de incrustación es una otra técnica más perteneciente al grupo de los injertos de púa, al igual que más famoso y más empleado de todos, el de hendidura.

A diferencia de este último, el de incrustación requiere cierta habilidad con la navaja, y es por esto que es menos popular. Por lo demás, puede emplearse en los mismos casos que el de hendidura, y especialmente cuando el diámetro del patrón es bastante mayor que el de la púa a injertar.

Es además muy apropiado para injertar frutales de hueso en troncos o ramas de cierto grosor. El motivo: que el corte realizado en el patrón es mucho menor que cuando se hiende a la mitad. Esto ayuda a que este tipo de árboles, muy propensos a exudar goma por las heridas (gomosis), lo hagan en menor medida.


¿En qué época?

Principalmente a la subida de la savia, es decir, a la salida del invierno o comienzos de la primavera, generalmente poco antes de que comiencen a aparecer las flores y hojas en el árbol.

Un buen indicador para detectar este momento suele ser el hinchado de las yemas, observándolas con cierta frecuencia (semanal) para percibir el cambio.

Si se realiza en primavera, conviene utilizar púas recolectadas en invierno, cuando el árbol donante estaba en total reposo, pero si no se ha podido, se puede intentar igualmente. En muchos casos resultará exitoso igualmente.

Además, también se puede practicar esta técnica de injerto a finales del verano, coincidiendo con el descenso de la savia. En este caso se emplean púas recolectadas en el momento de realizar el injerto, a las que se les deben cortar las hojas, dejando solo un trozo de peciolo.

⇲ Relacionado
Mejor época para injertar frutales✔ Cuándo y con qué método es mejor injertar cada uno de ellos...


Materiales y herramientas

☛ Tijera de podar

☛ Serrucho de poda

☛ Navaja de injertar

☛ Cinta elástica para injertos

☛ Mástic o pasta cicatrizante

Todas las herramientas de corte han de estar perfectamente afiladas, limpias y desinfectadas.


Procedimiento paso a paso

Como cualquier injerto de púa, el injerto de incrustación consiste en insertar una púa de la variedad a injertar en el tronco o una rama del patrón, es decir, del árbol que se quiere cambiar de variedad.






La diferencia fundamental con los demás injertos de púa reside en la incisión practicada en patrón, y la correspondiente cuña en el extremo de la púa. Ahora lo vemos en detalle.


➊ Recoger las varetas o púas

Ha de hacerse o justo antes de realizar el injerto o algún tiempo antes, como ya se ha explicado más arriba.

Tienen que ser varetas surgidas el año anterior, de madera joven, es decir, las de los extremos de las ramas, y mejor si son de la parte baja de la copa. Se cortan de al menos 20 cm de largo, o toda la púa si son más cortas. Solo la parte recta, antes de que se bifurque.

Si se va a injertar a finales del verano, se recogen en el mismo momento, pero si se hace en primavera, entonces es mejor recolectarlas en invierno, cuando el árbol está en completo reposo.

Para conservar las púas recogidas en invierno, simplemente hay que lavarlas con agua y jabón, enrollarlas en un trapo o papel húmedo y meterlas dentro de una bolsa hermética. Se guardan en el frigorífico, en el cajón de las verduras.


➋ Cortar el patrón

Con una tijera o serrucho de poda, según sea el grosor del tronco o rama a injertar, se corta este transversalmente. Si el corte no queda perfectamente liso se repasa con la navaja.


➌ Preparar la púa

A continuación y sin demora, se toma una púa, se corta un fragmento del centro de la misma que contenga al menos dos o tres yemas.

Tanto el corte inferior como el superior, han de hacerse justo por encima de una yema, dejando un espacio de unos 5 mm aproximadamente hasta esta.

Seguidamente, en la parte baja de la púa, se labra una cuña de forma triangular, de unos 3 cm de larga.

La cuña tiene que terminar en punta. Por un lado conservar toda la corteza mientras que por el otro forma dos caras labradas, separadas por una arista central. En la imagen adjunta puede verse esto.


➍ Realizar la incisión en el patrón

Sin perder un minuto, se coloca el bisel de la púa en la parte alta del patrón para trasladar las medidas de la cuña a la corteza de este. Se puede marcar una línea con la punta de la navaja.

A continuación, se realizan con la navaja dos cortes verticales en la corteza del patrón, desde arriba hacia abajo, siguiendo las marcas anteriores.

Ambos cortes tienen que estar inclinados hacia el centro y terminar en un mismo punto en la parte baja.

Profundizando con la navaja en la madera del patrón, saldrá una cuña triangular, similar a la realizada en la púa.






Es normal que la incisión no quede perfecta a la primera, por lo que hay que ir colocando la púa en ella para ver si encaja. Si queda perfectamente ajustada, entonces habrá que ver de que lado sobra madera y retirarla con la navaja.


➎ Incrustar la púa

Una vez que púa e incisión encajan perfectamente, se presiona la púa para que quede insertada en esta. Si se ha hecho bien, la púa debe sostenerse por si misma.

Hay que fijarse si el cambium de la púa y del patrón quedan en contacto al menos en algunas zonas. Esto es crucial para el éxito del injerto.

En este artículo sobre los fundamentos del injerto explicamos qué es el cambium y cómo localizarlo.

Si el bisel de la púa llegó hasta la primera yema, entonces esta debería quedar como en la imagen adjunta, justo al nivel de la testa del patrón. En caso de que la distancia entre yemas sea muy corta, y esta quede por debajo de ese punto, entonces es mejor eliminarla y dejar dos yemas más por arriba.


➏ Atar y sellar

Por último, una vez que la púa ha encajado en la ranura, y tanto el cambium del patrón como de la púa están en contacto, llegó la hora de afianzar y proteger el injerto.

Con la cinta, se comienza a dar vueltas alrededor del tronco del patrón, empezando aproximadamente un centímetro más abajo de dónde termina la incisión realizada en este. A medida que se envuelve la cinta, hay que ir apretando con cierta fuerza, pero tampoco excesiva. Tiene que quedar firme.

Al ir subiendo, es posible que la púa se mueva ligeramente. Hay que vigilar que siga en buena posición hasta que se termine de atar. Al llegar arriba con la cinta, se ata un par de veces alrededor del tronco, dejando una lazada ―una vuelta floja― y pasando el extremo por dentro para luego tirar del él.

Ya para finalizar, se toma el mástic y se tapa a conciencia la testa del patrón y la zona de contacto entre púa y patrón. Esto es muy importante hacerlo bien porque por esa zona puede entrar agua con mucha facilidad si no queda bien sellada, y si entra, el injerto puede darse por perdido.


Recomendaciones finales

✦ Conviene injertar al menos dos púas de cada vez, una a cada lado del tronco, así se aumenta la probabilidad de éxito del injerto. Cuando broten, se elimina la menos vigorosa de las dos.






✦ Tras terminar de atar el injerto, es recomendable instalar un arco protector que evite que los pájaros se posen sobre las púas. Consiste en cortar un trozo de rama delgada y flexible, o un alambre, doblarlo en forma de arco y atarlo al tronco de manera que las púas queden debajo de él.

✦ El injerto no se debe desatar hasta pasadas al menos 4 ó 5 semanas desde la brotación, y aún así, habrá que ver si el callo está bien formado o aún no. Si se aprecia aún la línea de unión entre púa y patrón, entonces es mejor volver a colocar la cinta y dejarla otros 30 días más.

Este sitio utiliza cookies propias y de terceros para obtener datos estadísticos anónimos. Si continúas navegando entenderemos que aceptas su uso.