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Plagas de las plantas


Qué son las plagas de las plantas, por qué existen, cuáles son las más comunes y cómo se pueden tratar de evitar, es lo que abordamos en este artículo general sobre tan importante cuestión.


Siempre que el ser humano cultiva plantas para obtener algún beneficio de ellas, se encuentra con que pierde parte del rendimiento del cultivo a causa del ataque de diferentes organismos que habitan el ecosistema.

A mi me gusta llamar a esto "los impuestos de la naturaleza", ya que se trata de algo que siempre se va a cobrar, en mayor o menor medida, y de una u otra forma.

Ni siquiera la moderna agricultura puede evitar este gasto, puesto que aunque con sus técnicas "avanzadas" quizás logre que el cultivo rinda al máximo de su capacidad...resulta que ese gasto se traslada a la parte de los plaguicidas, por la "necesidad" de fumigar para controlar las plagas.

¿Por qué ocurre esto? Pues sencillamente, porque un cultivo está ocupando un espacio del ecosistema, y como tal, forma parte de los procesos tróficos (alimentarios) de este. Es decir, al poner un recurso en el ambiente pasa a ser aprovechado por todos aquellos organismos que pueden sacar partido de él.

Es por ello que normalmente, cuando se siembran plantas que nunca han sido cultivadas en una región determinada, no suelen sufrir el ataque de plagas hasta pasado un tiempo ―o al menos no de forma muy importante―, ya que el ecosistema necesita regularse de nuevo para incluir este nuevo elemento.

Para terminar esta introducción, quiero que recuerdes que hagas lo que hagas, los seres vivos que habitan en tu huerto o cerca de este, van a encontrar la forma de aprovechar los recursos que hay en este, es decir, tus plantas y sus frutos, a menos que cultives en un laboratorio.

Veamos ahora algunas de las plagas más frecuentes y más dañinas.


Babosas

Las babosas son moluscos gasterópodos ―como caracoles sin concha―, que se desplazan sobre una mucosa que van segregando, y son animales muy voraces que suelen alimentarse de las hojas y frutos de muchas plantas cultivadas.

Su única defensa es una mucosa muy pegajosa que las recubre.

Suelen encontrarse en regiones de clima fresco y húmedo, con lluvias frecuentes o rocío nocturno. Además, requieren de elementos en los que poder esconderse para pasar el día a la sombra, como por ejemplo: hierba alta, montones de leña u otros materiales, muros, plásticos, etc.

Mantener el huerto o jardín limpio y ordenado, con la hierba cortada, es uno de los mejores remedios para mantenerlos alejados, ya que si no encuentran donde resguardarse no podrán sobrevivir.

El suelo seco y suelto les dificulta mucho el avance, puesto que la tierra se pega en su mucosa y además absorbe su humedad, por lo que no suelen moverse sobre estas superficies.


Caracoles

Podemos decir que son primos de las babosas, por lo que comparten la mayoría de sus características, si bien estos tienen una concha dura para protegerse.

A diferencia de las babosas, pueden mantenerse vivos durante algún tiempo en ambientes secos, al sellarse en el interior de su concha para evitar perder agua. Es muy frecuente encontrarlos pegados en la parte baja de los muros sombreados, en montones de leña, bajo plásticos o recipientes que quedaron abandonados sobre la hierba, etc.

Otra diferencia importante respecto de las babosas, es que los caracoles, además de ser una importante plaga en zonas o épocas húmedas, también pueden ser un recurso, ya que forman parte de la gastronomía de muchos lugares. Son comestibles y un bocado muy nutritivo, si bien resultan asquerosos para muchas personas.


AVISPA VELUTINA

Este invasor llegado de Asia es una máquina de matar insectos y de destrozar frutos. Una pesadilla para el medio ambiente y para el huerto!



Áfidos o pulgones

Se trata de unos insectos chupadores diminutos que se alimentan de la savia de las hojas y tallos tiernos.

Puede ser de diversos colores: verdes, pardo o gris oscuro

Los daños de esta plaga se producen debido al gran número de individuos que pueden vivir sobre una planta, y que en conjunto puede consumir grandes cantidades de savia, tanta como para debilitar al vegetal.

Además, suelen actuar como transmisores de algunos virus, que penetran en los tejidos de la planta a través de su picadura, por lo que en este caso el daño es aún mayor.

Otra cosa que debes saber, es que algunos tipos de pulgones se asocian con hormigas. El pulgón segrega un líquido azucarado (melaza) que consume la hormiga, y a cambio, la hormiga le brinda protección.

Acabar con esta plaga no es sencillo, pero reducirla de forma importante sí lo es, y hay muchos remedios naturales para ello. Yo utilizo agua jabonosa que rocío sobre las zonas afectadas en varios días consecutivos. Muy efectivo pero solo si se hace a conciencia!


Araña roja

Se trata de un ácaro diminuto que suele vivir en zonas cálidas, y que puede alimentarse de casi cualquier planta cultivada, pero sobre todo de hortalizas.

Al igual que los pulgones, la araña roja se alimenta de la savia ―o mejor dicho del contenido de las células― de la planta, y si la plaga es importante puede causar grandes daños.

Se suele identificar fácilmente porque teje una especie de tela de araña en las plantas que coloniza.


Mosca blanca

Existen varias especies bajo este mismo nombre común, pero principalmente son dos: Bemisia tabaci y Trialeurodes vaporariorum.

Ambas tienen una forma y tamaño similares, como pequeñas moscas de color blanco, que ponen los huevos en el envés de las hojas.

Al igual que pulgones y la araña roja, se alimentan de la savia que extraen a través de perforaciones que practican en las hojas.

Además de este daño directo, producen otros indirectos, ya que excretan sobre las hojas un líquido dulce sobre el que más tarde aparece el característico hongo fumagina o negrilla, bloqueando la luz e impidiendo la fotosíntesis.

Además del anterior, también suelen transmitir virus a través de su picadura.

Las plantas que sufren un ataque importante de mosca blanca suele quedar muy debilitadas.


Orugas

Las orugas son las larvas de las mariposas, y muchas de ellas son importantes plagas que devoran los tejidos de las plantas dejando importantes lesiones.

Algunas de ellas viven bajo tierra y atacan la parte baja del tallo y el cuello de la raíz, llegando incluso a cortarlo por completo. Esto en muy frecuente en los cultivos de lechugas, en los que una lechuga marchita sin causa aparente suele indicar que bajo tierra una de estas orugas se está alimentando de ella. Escarbando con un palo alrededor de la planta, la oruga suele salir a la superficie curvada sobre sí misma en forma de anillo.

Otras orugas se mantienen en la parte aérea de la planta (hojas, tallos, flores y frutos) de la que se alimentan.

Generalmente, las orugas subterráneas suelen presentar colores grisáceos o blanquecinos, mientras que las que se encuentran en la parte aérea de la planta suele ser de color verde.


Cochinillas

Hay muchas especies de cochinillas que son plagas de plantas, pero quizás unas de las más comunes sean la cochinilla algodonosa y cochinilla cerosa.

Se trata de insectos hemípteros, cuyo cuerpo abombado está recubierto por un caparazón formado por escamas (véase como ejemplo las cochinillas que suele haber en el suelo cerca de las casas, bajo troncos, piedras, etc, y que están asociadas a la humedad)

Las cochinillas plaga son de menor tamaño y se mueven mucho menos que las de la humedad. Se colocan sobre el tejido de la planta, lo perforan y permanecen en la misma zona durante un tiempo, succionando la savia.

Como algunas de las plagas anteriores, excretan melaza, que al extenderse sobre las hojas favorece la aparición de hongos.


Aves

Otra plaga habitual del cultivo de frutos son las aves, que si llegan en gran número o con mucha frecuencia, puede terminar con la cosecha de un huerto o jardín en pocos días.

Quizás unas de las aves más dañinas para el huerto sean los mirlos, los zorzales y los arrendajos, que suelen consumir todo tipo de frutas ―especialmente frutos del bosque― y algunos granos como los guisantes.

También cuervos, pegas y palomas (ya sean domésticas o torcaces), son buenos devoradores de granos y frutos dulces.

Los cultivos de frambuesa, grosella, arándano, mora y fresa ―entre otros―, suelen ser atacados fervientemente por estas aves, y si no se pone remedio, acabarán con todos los frutos incluso antes de que lleguen a madurar completamente.

Lo mejor que se puede hacer para prevenir estas plagas voladoras, es colocar espantapájaros (cintas brillantes, CDs, molinillos de viento, etc) y cambiarlos cada pocos días, ya que de lo contrario se acostumbrarán a verlos.


CÓMO ESPANTAR PÁJAROS

Algunos de los métodos que verás aquí son muy ingeniosos y efectivos. Te sorprenderán!


Mamíferos

Muchos animales mamíferos pueden ser una plaga para los cultivos, pero quizás los más difíciles de controlar sean los roedores, ya que viven bajo tierra y suelen comerse la parte baja del tallo, la raíz, los bulbos, los tubérculos, etc. de muchas hortalizas.

Cultivos muy apetecidos por estos pequeños animales son: patata, zanahoria, remolacha, cebolla, calabacín y calabaza, entre otros.

Para prevenir o controlar su presencia, conviene mantener la tierra siempre húmeda, ya que les resulta más desagradable excavar en ella.

También se puede verter agua por los agujeros para inundar sus galerías y ahuyentarlos fuera de la parcela. Esto consume mucha agua ―puesto que hay que dejar la manguera un buen rato en cada agujero―, pero es bastante efectivo, y al fin y al cabo, el agua no se ha perdido, sino que ha servido para humedecer la tierra.

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