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Tipos de trasplante de plantas

Publicado por Antonio Amigo   ✧   Entre la azada y el teclado...

Aquí te contamos qué tipos de trasplantes de plantas existen, las ventajas e inconvenientes de cada uno de ellos y de qué debes tener en cuenta para realizarlos con éxito.


Existen dos tipos principales de trasplante de plantas según el estado en que se encuentre la raíz de las mismas; ya sean árboles, arbustos, hortalizas y, en definitiva, cualquier planta.

Dentro de cada uno de esos dos tipos encontramos otras dos categorías, en función del origen y destino de la planta que se va a trasplantar.

Quédate con nosotros, merece la pena!


     Foto 1. Dos plantas con sus respectivos cepellones.

Trasplante con cepellón

El cepellón es el volumen de tierra que rodea a las raíces cuando una planta está creciendo en maceta y la sacamos de ella. Las raíces sostienen la tierra formando un bloque que mantiene la forma de la maceta y no se deshace.

En la foto 1 se pueden apreciar los cepellones de tierra que contienen a las raíces de las plantas. También se aprecia como aún mantienen la forma de la maceta, en este caso cilíndrica.

Este tipo de trasplante consiste en extraer el cepellón de la maceta original y pasarlo a una maceta más grande o a la tierra.

El cepellón ha de estar húmedo para que se mantenga agregado y no se desmenuce, y tendremos que dar unos golpes con la mano en la maceta para que desprenda más fácilmente. A veces cuesta un poco, especialmente si la tierra no es esponjosa y se apelmaza dentro de la maceta.


✪ Ventajas del trasplante con cepellón

Como las raíces permanecen en todo momento adheridas a la tierra, la planta a penas sufre durante el trasplante y en los días posteriores al mismo. Incluso aunque el tiempo sea seco y soleado.

Al realizar un trasplante con cepellón, simplemente estamos cambiando la planta de lugar, pero no se ve afectada en ningún otro aspecto, si lo hacemos adecuadamente.

Necesitará menos cuidados tras el trasplante —incluso menos que antes del trasplante— ya que normalmente pasa a estar en un lugar más amplio, ya sea el suelo u otra maceta más grande. La humedad se conservará mejor y durante más tiempo y las raíces se mantendrán más frescas.

Otra ventaja importante de este tipo de trasplante es que se puede realizar en cualquier momento —no es tan urgente—, puesto que las plantas se pueden mantener unos cuantos días solo con el cepellón. Esto suele pasar cuando compramos planta en un vivero, ya que la sacan de las bandejas de alveolos y nos la entregan solo con el cepellón, sin maceta.


↳ De maceta a maceta

Se trata de pasar la planta de una maceta que se está quedando pequeña, a una más grande, donde podrá seguir creciendo.

Esta operación suele ser necesaria en las plantas que pasan toda su vida en maceta —o varios meses al menos.

Con el cambio de maceta se aprovecha para sustituir el sustrato agotado por otro rico en nutrientes.


↳ De maceta a tierra

En este caso, la planta se saca de una maceta y se planta en la tierra del huerto o jardín.

Es un trasplante obligatorio cuando sembramos nuestras propias plantas de exterior en semilleros o cuando las compramos en un vivero listas para trasplantar.

Dos aspectos a tener en cuenta en este tipo de trasplante:

✦ Conviene aclimatar la planta, sacándola poco a poco al lugar que va ocupar para que se acostumbre a las nuevas condiciones. Muy importante si el clima es duro en el exterior.

✦ Es importante mezclar la tierra del jardín con un sustrato rico en nutrientes, similar al que tiene la planta en su cepellón —habitualmente un sustrato para semilleros a base de turba o fibra de coco y humus o compost— para que las raíces no encuentren un cambio brusco cuando comiencen a explorar el nuevo suelo. Si el suelo que rodea la planta es pobre en nutrientes, las raíces preferirán quedarse en el cepellón hasta que agoten sus nutrientes.


Trasplante a raíz desnuda

La planta se extrae —normalmente del suelo— sin tierra alrededor de las raíces.

Esto es lo que ocurre cuando sembramos un semillero en el suelo del huerto o del jardín, cuando rescatamos alguna planta que nació espontáneamente en algún rincón o cuando queremos cambiarla de sitio por que reorganizamos el espacio.

En muchos viveros aún siguen vendiendo árboles frutales a raíz desnuda, así es posible que también nos encontremos con esta situación.

Este tipo de trasplante tiene más inconvenientes que ventajas pero puede tener éxito si lo tenemos en cuenta.


✪ Inconvenientes del trasplante a raíz desnuda

Como las raíces se van a quedar sin tierra, hay serio peligro de deshidratación de la planta, especialmente si tiene hojas y el tiempo es seco, soleado y ventoso. Por la hojas se evapora mucha agua cuando incide el sol en ellas y si ese agua no se repone por las raíces, la planta se marchita rápidamente.

Por tanto, no podemos realizarlo en cualquier momento, sino que debemos elegir aquel en el que la planta esté en reposo —de finales de otoño a finales del invierno. Si es una especie de hoja perenne —no las pierde en invierno— hay que dejar el trasplante para cuando pasen las heladas, pero antes de que comience el crecimiento de primavera, y siempre con tiempo húmedo y poco soleado.

Si la planta tiene hojas y el tiempo es seco y soleado cuando la tenemos que trasplantar, deberemos cubrirla con un plástico transparente que retenga la humedad y, si es posible, instalar algún elemento que arroje sombra sobre las hojas.

Tendremos que regar abundamentemente justo después de realizar el trasplante y mantener el suelo húmedo durante las siguientes semanas, hasta que veamos que la planta ha arraigado.


↳ De tierra a tierra

Es lo más frecuente. Que tengamos que cambiar de lugar la planta, en el huerto o jardín.

Como ya mencionamos, es el trasplante más delicado por que hay que lidiar con las condiciones ambientales del exterior, que pueden ser totalmente desfavorables para el arraigue. Muy importante elegir bien el momento, con la planta en reposo o, si no es posible, cuando el tiempo sea húmedo y no caliente el sol.


↳ De tierra a maceta

En algunos casos, queremos conservar una planta que nació de forma espontánea en el suelo y, decidimos pasarla a una maceta, ya sea para que crezca en ella o solo para que arraigue en un ambiente más protegido —especialmente si las condiciones en el exterior son duras.


↳ De maceta a maceta

Otras veces, puede que sembremos un semillero en una maceta y nazcan muchas plantas que luego decidimos pasar a macetas individuales. En ese caso, tenemos que extraerlas a raíz desnuda aunque estén en una maceta, puesto que necesitamos separarlas.


Y hasta aquí este artículo sobre los tipos de trasplantes.

➟ Si quieres saber cómo trasplantar un árbol tienes más información en este enlace.

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