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La poda


No es obligatorio podar los árboles y arbustos del huerto o jardín pero si se hace correctamente, crecerán con una estructura más fuerte y armónica, su salud se mantendrá en buen estado, la calidad de la fruta mejorará y también el valor estético u ornamental, etc. .


Podar consiste en cortar ciertas partes de las plantas para obtener con ello algún beneficio.

La poda puede tener muchos objetivos distintos según sea la planta en la que se aplica, pero uno de los más generales ―sino el que más― es mantenerla un estado saludable.

En plantas de jardín, el fin estético de la poda es otro punto importante, para dar forma, estimular floraciones, mantener colores, etc.

Las podas suelen comenzar cuando las plantas son jóvenes, porque así se puede ir dando la forma deseada sin necesidad de cortar grandes partes de la planta. Es lo que se conoce como poda de formación.


El hábito de crecimiento

Para saber cómo afrontar la poda de cada árbol o arbusto ―y en general cualquier planta― hay que entender primero cómo crece y cómo va a responder ante la poda.

Si esto se desconoce es muy posible que la poda no sea la más adecuada para esa planta en particular, y se genere un desequilibrio que alejará el resultado de lo esperado.

En general, si no se tiene información acerca de cómo crece y cómo responde a la poda la planta que vamos a podar, es mejor eliminar solamente las partes enfermas y secas o muertas. Esto será suficiente para mejorar su estado general y prevenir futuros problemas.

Además, se puede retirar alguna rama que se entrecruce o que esté muy envejecida y, por supuesto, los chupones que suelen salir en el pié del tronco o en algunas ramas de crecimiento horizontal.


Objetivos de la poda

Ya los mencionamos de pasada en la introducción de este artículo, pero los vamos a ampliar aquí para que se entiendan mejor.


Una poda tiene que tener un objetivo, de lo contrario es mejor no intervenir y dejar que el árbol se desarrolle de forma natural.


Estos objetivos se pueden entender como una pirámide, en la que en la base están los más importantes o generales y en la cumbre los más concretos.


Objetivos principales

✦ La salud y la fortaleza: suelen ser aplicables a la mayoría de las plantas y con ellos se pretende mejorar o mantener el estado de salud y el vigor de la planta.

Para ello se eliminan partes muertas, rotas o envejecidas y ramas que se crucen ―producen heridas al rozarse― reduciendo el riesgo de que los microorganismos que se puedan encontrar en esas zonas infecten el tejido vivo.

Aquí se pueden incluir también las podas de formación orientadas a conseguir una planta con una estructura más robusta y a la vez una copa menos densa que permita la aireación.

✦ La seguridad: cuando existe un riesgo de que una zona debilitada de la planta pueda caer sobre personas o bienes y causar daños. También si la planta crece demasiado e invade el espacio de tendidos eléctricos, viviendas, espacios públicos, etc.


Objetivos secundarios

Aquí entrarían todos aquellos objetivos que persiguen obtener un beneficio directo para el horticultor o el jardinero.

A su vez los podemos dividir según las plantas sean frutales, ornamentales o ambas cosas en la misma planta, como por ejemplo el cerezo.

✦ Producción de fruta: podas orientadas a lograr un fruto de mejor calidad, cosechas más homogéneas, una mejor floración, maduración más uniforme o precoz, etc.

Estética: en el caso de las plantas que tienen un claro propósito ornamental ―aunque también den fruta― las podas suelen tener una orientación hacia la estética, dando o manteniendo unas formas determinadas para armonizar una composición del jardín.


❯ Aquí tienes más información sobre los distintos tipos de poda en árboles frutales. ¿Los conoces todos?


Podar o no podar, esa es la cuestión

Mucha gente se enfrenta a este dilema cuando adquiere una casa con jardín o una finca de frutales, pero desconocen el estado en el que se encuentran los árboles y arbustos, si necesitan o no una poda y cómo realizarla.

¿Me atrevo a podar o no? Al fin y al cabo, no es más que cortar unas cuantas ramas...

Pues sí, pero hay que plantearse que puede pasar si lo hacemos mal y si estamos dispuestos a echar a perder algunos árboles. Si la respuesta es sí, adelante! Probando también se aprende y mucho.


Consejos sobre la poda

➧ Determinar de qué especie y variedad es la planta que se tiene delante. A veces es tan simple como preguntar a alguien más experto o realizar una búsqueda a través de internet.

➧ Buscar información específica acerca del hábito de crecimiento de la planta y sus diferentes respuestas a la poda.

➧ Fijar unos objetivos que se desean alcanzar con la poda. Esto permite acotar el trabajo.

➧ Adquirir un manual sobre técnicas de poda que incluya la especie concreta que nos atañe.

➧ A la hora de podar, siempre es mejor quedarse corto que pasarse. En caso de duda, no cortar.

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