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Asociación de cultivos

Publicado por Antonio Amigo   ✧   Entre la azada y el teclado...

La asociación de cultivos es una técnica muy interesante para aplicar en huertos familiar o ecológicos, sea cual sea su naturaleza, aprovechando las relaciones ecológicas entre las plantas, y de estas con los demás organismos, para optimizar el uso del suelo y el rendimiento de los cultivos.


La asociación de cultivos es una práctica muy antigua, seguramente casi tanto como la propia agricultura.

Existen referencias históricas de que civilizaciones como la china o los pueblos indígenas americanos, venían utilizando esta técnica desde hace milenios.

Seguramente observaron que había cierta relación entre la combinación de plantas que crecían juntas en el huerto y el rendimiento de las cosechas, la incidencia de plagas y enfermedades, entre otras cosas.

Interesante ¿verdad? Quédate hasta el final y verás por qué es tan importante.


Qué son los cultivos asociados

Es como cualquier otra asociación. Un conjunto de individuos con intereses comunes —en este caso complementarios— que sacan un beneficio mutuo de permanecer agrupados.

Vamos a ver como podemos definir este concepto de una forma más adecuada para el mundo de las plantas.


Definición

Técnica que consiste en aprovechar las particularidades de las distintas plantas para combinarlas en el espacio del huerto de forma que crezcan juntas o separadas, para que todas o algunas de ellas salgan beneficiadas y ninguna perjudicada, o que se vea perjudicada la que no es de interés.

Es decir, poner juntas las que se proporcionen algún beneficio mutuo y separar las que manifiesten efectos negativos entre ellas. Esto mismo se suele hacer con cualquier grupo de personas, animales e incluso productos químicos.


Un ejemplo de asociación positiva y negativa

- Si plantamos pimientos —que necesitan mucha luz— a la sombra de judías de mata alta, los primeros saldrán perjudicados. Aunque no sean plantas que se lleven mal, una perjudica a la otra por que le bloquea la luz.

- En cambio, entre las judías altas podemos plantar lechugas, ya que crecerán bien aunque reciban un poco de sombra de estas y sus raíces aprovecharán una profundidad diferente del suelo, etc.


La asociación entre las plantas

Ya hemos visto en qué consiste la asociación de cultivos desde un punto de vista práctico, pero ahora debemos entender por qué tienen lugar estas distintas relaciones entre las plantas.

Algunas de ellas son obvias, como las que tienen que ver con el tamaño, que ya vimos en el ejemplo de más arriba. No podemos poner una planta pequeña a la sombra de una grande a menos que la de menor tamaño prefiera crecer con poca luz.

Otras interacciones, sin embargo, no son tan fáciles de adivinar, como ocurre con el fenómeno de la alelopatía. Lo veremos más abajo, verás que interesante.


Interacciones ecológicas

Como ya sabemos, las plantas crecen en un ambiente formado por el suelo y el aire, es decir, ocupan un espacio bajo tierra y otro sobre ella.

En esos dos ambientes, existen multitud de factores físicos, químicos y biológicos que influyen en la vida de las plantas, como pueden ser la luz, el espacio, la composición del aire y del suelo, la temperatura de ambos, la presencia de agua, la diversidad de microorganismos, etc.

Pues bien, cuando dos plantas crecen próximas comparten el ambiente y lo alteran cada una en su beneficio. Estos cambios que produce una de las plantas, son los que pueden ser beneficiosos, neutrales o perjudiciales para la otra, y los tendrá que soportar, puesto que comparten el espacio.

Estas alteraciones del ambiente, también las podemos llamar interacciones ecológicas, y a continuación vamos a ver cuáles son, pero antes tenemos que explicar el concepto de alelopatía.


Alelopatia en hortalizas

Este curioso fenómeno tiene su importancia en el reino vegetal y es la base de algunas de las interacciones planta-planta y planta-organismo que explicaremos más abajo. Veamos de qué se trata.

La alelopatía se da cuando una planta expulsa al medio uno o más compuestos químicos que afectan positiva o negativamente a otros seres vivos que se encuentran cerca, entre ellos otras plantas como las "malas hierbas", insectos, etc.

Los efectos de la alelopatía pueden ser repelentes o atrayentes, estimulantes o inhibidores del crecimiento o de la reproducción de otros organismos.

En la mayoría de los casos, es complicado determinar si el efecto negativo que produce una planta sobre otra se debe a la alelopatía o simplemente a la competencia, por lo que, en esos casos, es más correcto hablar de interferencia.

Algunas sustancias como los fenoles y los terpenos, que se encuentran en los aceites vegetales, son sustancias fitotóxicas que inhiben del crecimiento de otras plantas.

Un caso de alelopatía positiva es la atracción de insectos polinizadores, cuando llegan atraídos por el olor que emite la planta, y un caso de alelopatía negativa es, por ejemplo, la inhibición del crecimiento de plantas cercanas debido a la exudación de sustancias fitotóxicas.

En el caso concreto de las hortalizas, son de sobra conocidos los efectos beneficiosos que tiene para el huerto intercalar plantas aromáticas entre los cultivos, actuando como repelentes de plagas y atrayentes de insectos polinizadores, a excepción del hinojo, el cuál suele producir efectos negativos en muchas plantas.

Se sabe que tanto el maíz, como el tomate o el pepino, expulsan ciertas sustancias por las raíces que inhiben la germinación de semillas y el crecimiento de otras plantas.

También se ha podido comprobar que el calabacín ejerce un efecto negativo sobre el crecimiento de las plantas de tomate.

En algunos casos, el efecto negativo ocurre cuando se incorporan al suelo restos muertos de plantas, liberándose los compuestos alelopáticos en la tierra. Esto en ocasiones causa autotoxidad, de forma que si se vuelve a sembrar la misma especie en ese suelo, los rendimientos serán menores y no por causa del agotamiento de nutrientes.


Espacio

Lo mencionamos con anterioridad. Las plantas interfieren con sus vecinas ocupando el espacio y alterando el paso de la luz y el aire, de una forma determinada según sus características. Esta interferencia espacial se puede dar tanto bajo tierra como en la superficie.

Esto es muy importante tenerlo en cuenta a la hora de asociar plantas de diferentes formas, tamaños o crecimientos más o menos rápidos, teniendo en cuenta también la profundidad y extensión de las raíces.

También para diseñar muros cortavientos, plantas tutoras o que produzcan sombras, de forma intencionada para beneficiar a otras plantas.


Nutrientes

Los distintos cultivos tienden a extraer los nutrientes del suelo de forma diferencial, agotando más unos que otros.

Algunas plantas enriquecen el suelo, por ejemplo en nitrógeno, como ocurre con las leguminosas.

Aquellas plantas que extraen con preferencia y de forma más intensa los mismos nutrientes no deben asociarse, puesto que tendrán una fuerte competencia por ellos y terminarán por agotar ese compuesto del suelo, produciendo un grave desequilibrio.

Aquí lo sensato es asociar las plantas de forma que la extracción de nutrientes sea equilibrada y, en relación con el punto anterior, que tenga lugar en todo el el perfil del suelo.

En el ejemplo de la asociación judía-lechuga se dan estás dos condiciones.


Organismos

Algunas plantas atraen o repelen a otros organismos, como por ejemplo algunos insectos.

Estos insectos pueden ser depredadores, parásitos, polinizadores o enemigos naturales que actúan contra otros organismos que causan daños a los cultivos.

El caso de los insectos polinizadores es de sobra conocido. Asociando con los cultivos plantas que los atraen por sus olor o por sus flores, se logra que los polinizadores vengan al huerto y permanezcan más tiempo cerca de los cultivos, haciendo que sea más probable que se pasen también por sus flores y las polinicen.

Además de lo anterior, esta interacción se suele aprovechar para combinar plantas que actúan contra plagas de otra, que es la que nos interesa mantener sana. Por ejemplo, enmascarando el olor para despistar a la plaga, atrayendo enemigos naturales o, simplemente, frenando el avance de la plaga al dificultarle el paso de una planta a otra.

Una variante es lo que se conoce como cultivo trampa, y que consiste en utilizar plantas que son preferidas por la plaga, de forma que esta se mantenga en ellas y no pase al cultivo.


En el huerto

Junto con la rotación de cultivos, la asociación de distintas plantas que se complementan es una práctica muy frecuente en los huertos familiares, puesto que la superficie a cultivar suele ser reducida y se debe aprovechar el espacio lo mejor posible para obtener mejores rendimientos.

Las asociaciones de plantas en el huerto suelen tener el cuenta alguno o varios de estos 4 puntos:

Extensión del sistema radicular: Entre plantas cuyas raíces aprovechan distintas profundidades del suelo.

Consumo de nutrientes: Entre hortalizas que tienden a consumir mayor cantidad de distintos nutrientes del suelo.

Época de cosecha: Entre plantas que se cosechan en distintos momentos.

Factores externos: : De plantas hortícolas con aromáticas y otras que proporcionen algún beneficio a las primeras, como repeler plagas, atraer polinizadores, proteger del viento, dar sombra, etc.


Más abajo veremos en detalle que tipos de asociaciones podemos llevar a cabo en el huerto para lograr el máximo beneficio en nuestro favor.


En la agricultura ecológica

Es una de las prácticas clave de la agricultura ecológica, puesto que únicamente con planificación y conociendo las interacciones ecológicas, se pueden obtener buenos rendimientos, mantener alejadas las plagas, atraer polinizadores y otros insectos beneficiosos como depredadores naturales, conservar el suelo, aprovechar el espacio lo mejor posible, etc.

La rotación y asociación de cultivos son dos de las prácticas más importantes a la hora de evitar el uso de agroquímicos como los fertilizantes, plaguicidas, herbicidas, fungicidas y otros cidas.

En un huerto diverso y bien planificado los agroquímicos no son necesarios en absoluto, puesto que son las propias interacciones ecológicas las que mantienen el ecosistema equilibrado.


En el huerto urbano

Consideramos huerto urbano —aunque sea un término incorrecto— aquel que consta de recipientes dispuestos en patios o terrazas, donde las hortalizas se desarrollan en un ecosistema artificial. En definitiva, un maceto-huerto.

➟ En este artículo explicamos los distintos tipos de huertos, solo 3 en realidad.

Pues bien, en un maceto-huerto, las asociaciones entre las distintas hortalizas es menos importante, puesto que el sustrato se suele cambiar o mejorar todos los años y, al estar aislado, no suelen darse plagas ni enfermedades importantes.

No obstante, si se debe considerar el fenómeno de la alelopatía, para separar las plantas que se van a inhibir y asociar las que se benefician mutuamente.

Otro punto interesante es el de los polinizadores. A pesar de que en las ciudades no suelen estar muy presentes, quizás utilizando flores y plantas aromáticas que les resulten atrayentes, se puede favorecer que alguno se acerque al huerto.


Asociaciones favorables y desfavorables

Como ya mencionamos con anterioridad a lo largo de este artículo, la influencia que unas plantas ejercen sobre otras puede ser neutra, positiva o negativa, para ambas o para una de ellas.

En cambio, cuando hablamos de asociaciones siempre deberían ser positivas o, al menos neutras, para los cultivos que son de nuestro interés y negativas para "malas hierbas", plagas, depredadores, etc.

No tiene sentido que pongamos juntas dos plantas que se inhiben mutuamente, a menos que lo desconozcamos, por eso no tienen sentido las asociaciones negativas o desfavorables.

Pero claro, para realizar asociaciones favorables o neutrales, también debemos conocer cuáles son negativas, y para ello elaboramos una tabla en la que se muestran las relaciones entre las distintas hortalizas. La tienes más abajo.


Hortalizas

Las que siempre tienen que salir beneficiadas de la asociación, o al menos no perjudicadas.

Se pueden asociar con otras hortalizas, con plantas aromáticas, con flores, con hierbas, etc.

Además de considerar todo lo que llevamos visto, a la hora de asociar unas hortalizas con otras también debemos tener en cuenta las necesidades de agua de cada una de ellas, para no caer en el error de juntar una planta que prefiere poco riego con otra que necesita mucho.

Algo parecido ocurre con la luz. Las hortalizas de pequeño tamaño que requieren mucho sol no las podemos juntar con hortalizas grandes, a menos que cosechemos las primeras antes de que las segundas comiencen a hacer sombra.


Plantas aromáticas

Se puede decir que son los comodines de las asociaciones, ya que cada una de ellas suele presentar varios efectos beneficiosos para los cultivos, cuando las ponemos cerca de ellos.

Algunos de los más conocidos son la atracción de insectos beneficiosos, como los polinizadores o algunos enemigos naturales de plagas, su efecto repelente frente a algunas plagas y el despiste de otras al camuflar el olor de las hortalizas, etc.


Ejemplo de asociaciones

Algunas de las más conocidas y más utilizadas son:

La precolombina (maiz-judías-calabazas): las judías utilizan el maíz como tutor para trepar por él, a su vez fijan nitrógeno en el suelo que puede aprovechar tanto el maíz como la calabaza. Esta última, con sus grandes hojas cubre el suelo impidiendo que se desarrollen otras plantas que competirían con el maíz y con las judías.

Lechuga con tomate o pimiento: tanto el tomate como el pimiento se desarrollan lentamente, mientras que la lechuga en unas cuantas semanas ya estará lista para cosechar. De esta forma se aprovecha el espacio que queda entre las tomateras y tanto el compost como el riego aportado será utilizado por ambas plantas. Si el espacio se deja desocupado habrá que mantenerlo libre de "malas hierbas" a cambio de nada.

Zanahora con cebolla: la primera repele a la mosca de la cebolla y ésta a la mosca de la zanahoria.


Tabla resumen de asociaciones de cultivos

La siguiente tabla recoge el efecto neutral, favorable o desfavorable de asociar diferentes hortalizas entre ellas. Una buena guía para planificar el huerto aprovechando las interacciones ecológicas en nuestro beneficio.

Al final de artículo tienes un enlace para descargarla en formato PDF.

    

Esta tabla debe utilizarse con precaución, teniendo en cuenta que las interacciones ecológicas entre las plantas y el ambiente son muy complejas, pudiendo enmascarar los beneficios o perjuicios que se podrían esperar de la asociación.



➟ Aquí puedes descargar la tabla de asociación de cultivos en pdf, la misma que aparece en este artículo pero con una mejor calidad de imagen.

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