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Labores culturales de la zanahoria

Si quieres cosechar unas hermosas zanahorias, no pases por alto estos consejos sobre las labores culturales que necesita el cultivo de esta hortaliza


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El cultivo de la zanahoria, a pesar de ser bastante sencillo, requiere de dos labores culturales que determinarán la calidad final de la raíz. Se trata del control de las malas hierbas durante todo el periodo de cultivo y el aclareo o raleo, en dos pasadas.


Control de malas hierbas

Un trabajo de vital importancia para obtener zanahorias de buena calidad, es el control de las malas hierbas, sobre todo al inicio del cultivo , cuando las pequeñas plantas de zanahoria crecen más lentamente. Ahorraremos mucho tiempo, si antes de realizar la siembra, hemos eliminado las malas hierbas. Por ejemplo, cubriendo el suelo durante algún tiempo con plástico o malla negra, con una gruesa capa de paja, mediante desherbado térmico o realizando un par de falsas siembras.

Cuando las hojas de las plantas de zanahoria sean lo suficientemente grandes como para dar sombra a las malas hierbas y robarles el espacio, ya podemos relajarnos un poco en ese árduo trabajo.


Aclareo o raleo

Cuando las plantas tengan 3 o 4 cm, realizaremos un primer aclareo , dejando unos 3 cm entre ellas y eliminando el resto. Este proceso es muy importante y no debe darnos pena. Menos es más en este caso. Aprovecharemos también para retirar las primeras malas hierbas que pudieran haber emergido.

Varias semanas después, efectuaremos un segundo aclareo , dejando una separación entre plantas de 8 a 10 cm. De nuevo —y muy importante— retiraremos las malas hierbas que veamos, aprovechando que las tendremos muy a mano.

El aclareo influye en el tamaño de la zanahoria . Si no lo realizamos —o lo hacemos muy tarde— y las zanahorias pasan mucho tiempo creciendo demasiado juntas, el tamaño final de éstas será mucho menor que si hacemos un correcto aclareo y a su tiempo.

Un error común de principiante

Aclarear menos de lo necesario, o nada, por lástima a la hora de desechar las jóvenes plantas de zanahoria. En este caso, menos es más. Menos plantas darán una mejor producción.


Teniendo en cuenta ésto, en 1 m2 de suelo podremos cultivar unas 150 zanahorias , si las sembramos a voleo, y unas 120 cada 10 metros de línea, sembrando en surcos. En el primer caso obtendremos más cantidad en menos espacio pero el tamaño de las zanahorias será menor. Si queremos cosechar zanahorias de buen tamaño es más recomendable sembrarlas en líneas.

Es importante tapar los huecos que quedan cuando se entresacan plantas, bien sea debido al aclareo o a la cosecha escalonada. Si no se hace, las raíces de las zanahorias vecinas pueden quedar expuestas a los elementos secándose o tornando de color verde. También puede ser una vía de entrada para plagas.

A partir del segundo aclareo, el mantenimiento del cultivo se reduce al riego necesario para garantizar una humedad moderada pero constante y a la retirada de malas hierbas.

El riego es otra labor cultural importante para el cultivo de zanahoria. Lo trataremos en un capítulo a parte.


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