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Cómo se poda una tomatera

Podar las tomateras es una operación muy sencilla que no debe hacerse de cualquier forma ni en todas las variedades de tomate. Aquí te lo contamos todo


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Para empezar este artículo sobre la poda de la tomatera, debemos aclarar que no todas las variedades se podan, o no se podan con la misma intensidad y de la misma forma.

En este artículo sobre las características de la tomatera, hablamos sobre los diferentes hábitos de crecimiento que pueden presentar las distintas variedades de tomate y que determinan el tipo de poda que habrá que realizar.

En las variedades de crecimiento indeterminado la poda es imprescindible para controlar su crecimiento y favorecer la aireación, la exposición solar y el tamaño del fruto. En cambio, en las determinadas, no se suelen realizar más podas que las necesarias para mantener una correcta aireación y sanidad de las plantas o mejorar la calidad de los frutos.

Todas las operaciones de poda se harán preferiblemente cuándo las condiciones de humedad sean más bajas —normalmente en la tarde—, evitando realizarlas con las plantas mojadas o justo antes de que llueva.


Poda en variedades indeterminadas

Según se eliminen brotes axilares, hojas, flores, frutos o el brote apical estaremos hablando de poda de formación y destallado, deshojado, despunte de flores, raleo de frutos o despunte de plantas.


Poda de brotes axilares

Foto 1. Detalle de un brote axilar o chupón en una tomatera.

A los 15 o 20 días de haber trasplantado las tomateras, comienzan a crecer en las axilas de las hojas unos brotes de crecimiento lateral que si no se podan formarían nuevos tallos que ocuparían demasiado espacio y competirían con el principal por la luz y los recursos del suelo, haciendo que los frutos fueran más pequeños. Además, se dificultaría mucho la aireación de las plantas aumentando el riesgo de padecer enfermedades.

Estos brotes axilares se eliminan lo más pronto posible —una vez que se pueden agarrar—, puesto que cuanto más crezcan mayor será la herida que quedará en la planta y el riesgo de que se produzca una infección aumenta. Además, la energía y los recursos que la planta gastó para desarrollar ese brote se habrán perdido y podría haberlos empleado para engordar los frutos o producir nuevas hojas.

En condiciones favorables —verano— esta poda ha de hacerse semanalmente o, incluso, un par de veces por semana si fuera necesario. El resto del año, con temperaturas más bajas, se puede realizar cada 2 semanas, ya que el crecimiento será más lento.

En cuanto al procedimiento a seguir para eliminar los brotes axilares o chupones, la siguiente fotografía lo describe perfectamente. Si se hace a su tiempo, no se precisará ninguna herramienta ya que los brotes se desprenden fácilmente al tirar de ellos con los dedos.

Foto 2. Proceso de poda de brotes axilares pequeños.

Estos brotes axilares enraízan fácilmente si se plantan en un sustrato para esquejes o semilleros, dando lugar a una nueva planta que se puede utilizar para sustituir una enferma o para regalar.

Para brotes que han crecido demasiado, habrá que utilizar una navaja o cuchillo bien afilados y desinfectados para realizar el corte, puesto que si tratamos de hacerlo tirando con la mano, es posible que se produzca un desgarro importante por el que podrían entrar patógenos.

Tampoco es conveniente realizar la poda cuando el brote es muy pequeño, puesto que será difícil de agarrar entre los dedos y al tirar no se desprenderá por la zona de unión con la axila, sino un poco más arriba, por lo que quedará un tocón que puede ser un foco de infecciones.


Poda de hojas o deshojado


La poda de hojas se hace con tres objetivos fundamentales: mejorar la aireación, retirar hojas viejas o enfermas y favorecer la maduración de los frutos.

Además de las hojas viejas más próximas al suelo, se suelen retirar la hoja que se encuentra encima de cada ramo de frutos, a menos que sea necesaria para soportar el ramo superior.

Se evitará podar la hoja situada enfrente de cada ramo de frutos puesto que es la que más nutrientes aporta a éstos.

En cuanto al resto de hojas, es preferible retirar las menos expuestas al sol —orientación Norte y Este (en el hemisferio Norte)— especialmente en épocas de escasa radiación solar.

Se tratará de no eliminar más de 3 hojas por planta en cada operación de poda ya que retirar más podría ocasionar desequilibrios en la tomatera.


Despunte o poda del brote apical

Consiste en cortar el brote apical de la planta para frenar el crecimiento de ésta y concentrar los recursos en el engorde y maduración de los tomates. Se dejan una o dos hojas por encima del último racimo floral, que se encargarán de alimentar y sombrear ese último ramo.

Esta poda se realiza cuando se considera que la planta ya no tendrá tiempo de madurar nuevos frutos. En la estación cálida, los tomates recién cuajados tardarán aproximadamente 1.5 meses en madurar mientras que en la fría necesitarán alrededor de 3 meses. Teniendo en cuenta estos datos, se puede programar con bastante acierto el mejor momento para realizar el despunte.


Poda de flores

En el cultivo profesional de variedades de tomate en ramo suelen eliminarse algunas flores de cada ramillete para dejar solo 6 o 7 frutos cuajados por ramo. De esta forma mejora la calidad, el tamaño y la homogeneidad de los tomates.


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