FUNDAMENTOS AUTOSUFICIENCIA CULTIVOS LABORES CALENDARIOS

Cómo sembrar una mata de plátano

Descubre en este breve artículo paso a paso, cómo debes hacer para sembrar hijuelos de plátano con las debidas garantías de que la nueva planta va a prosperar y si todo va bien, producir frutos después de unos meses


Búsqueda personalizada

En plátano o banano se propaga a través de hijuelos, es decir, a través de brotes que nacen del rizoma principal y que son capaces de dar lugar a una nueva planta, que en realidad es un clon de la platanera original. Esta es la forma más habitual y más sencilla para reproducir plataneras.

Veamos entonces qué necesitamos para realizar la siembra y cómo llevarla a cabo.


Materiales necesarios

- Uno o más hijuelos de plátano, extraídos de plantas sanas y libres de plagas que tengan entre 7 y 9 hojas.

- Lejía o ceniza de madera —también se pueden utilizar pesticidas químicos— para la desinfección de los hijuelos.

- Un capazo, caldero, bidón o similar.

- Agua limpia.


Proceso paso a paso

Antes de realizar la siembra, se deben extraer los hijuelos y posteriormente limpiarlos y desinfectarlos.


Selección y extracción de los hijuelos

Como indicamos anteriormente, los hijuelos para siembra han de extraerse de plataneras sanas que tengan más de 7 hojas. Si tienen menos hojas los hijuelos serán poco vigorosos.

Existen diferentes tipos de hijuelos, pero para la siembra son más adecuados los que tienen las hojas pequeñas y delgadas, el pseudotallo robusto y el rizoma grueso y con presencia de raíces.

En la imagen adjunta se puede observar uno de estos hijuelos. Nótese el grosor del rizoma y la presencia de raíces saliendo de él.


Limpieza

Una vez extraídos los hijuelos, han de limpiarse para retirar tejidos dañados que podrían ser un foco de infección y una causa probable de fracaso de la siembra.


Desinfección

Se puede realizar con lejía diluida en agua, a razón de 5 ml de lejía por litro de agua. Se prepara la mezcla en un recipiente y se sumergen los hijuelos durante unos tres minutos.

Si no queremos emplear sustancias químicas de síntesis, como la lejía, podemos recurrir a la ceniza de madera. En ese caso, mezclaremos 2 kg de ceniza en 1 litro de agua y embadurnamos bien los rizomas —solo la base de los hijuelos— con la mezcla. A continuación, se dejan orear durante un día antes de sembrar.



Preparación de los hoyos

Debemos realizar agujeros de unos 30 o 40 cm de diámetro y otros 40 cm de profundidad, tratando de acumular a un lado del hoyo la tierra del horizonte A —la primera capa del suelo que suele ser más oscura— y al otro lado la tierra extraída a más profundidad.

Si la tierra estuviera muy seca, la regaremos hasta que se humedezca por completo pero sin llegar a producir encharcamientos. Es importante regar en este punto, siempre que sea necesario, puesto que después de realizar la siembra no se acostumbra a regar el hoyo.

Una herramienta muy útil para realizar hoyos de plantación es el palote o pala de cavar.


Abonado

Es importante añadir un abono rico en fósforo, en el momento de la siembra, para que la nueva planta arraigue y se desarrolle con vigor hasta que las raíces puedan explorar más terreno.

La gallinaza —o estiércol de gallina— es un buen abono para este propósito pero podemos añadir cualquier otro, mejor si es orgánico puesto que durará más tiempo.

Mezclaremos 200 gramos de gallinaza con un poco de tierra del horizonte A —la primera que extrajimos— y lo depositamos en el fondo de cada hoyo.


Siembra del hijuelo

A continuación, introducimos el hijuelo en el hoyo y añadimos la tierra de la que extrajimos primeramente a su alrededor.

Continuamos añadiendo la tierra que sacamos de la parte más profunda del agujero hasta que tapemos completamente el hoyo.

Nos aseguraremos que las hojas del hijuelo quedan por encima de la superficie y pisaremos la tierra para eliminar bolsas de aire.


Este sitio utiliza cookies propias y de terceros con fines estadísticos. Si continúas navegando entenderemos que aceptas su uso.