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Cuidados del pimiento

Aquí descubrirás todos los cuidados que debes proporcionarle a las plantas de pimiento para que éstas se desarrollen sanas, fuertes, equilibradas y produzcan frutos lo más pronto posible, que éstos sean de calidad y homogéneos


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Manejo del agua

El pimiento es muy sensible a los excesos de agua. Los encharcamientos del terreno por lluvias continuadas, riegos excesivos y/o drenaje deficiente, provocan asfixia radicular y un decaimiento general de la planta que puede acabar con ella si la situación no remite rápidamente.

En suelos pesados (arcillosos) habrá que estar muy vigilantes ya que son muy propensos al encharcamiento. Aportando arena al suelo se puede mejorar mucho la estructura de este tipo de terrenos, favoreciendo el drenaje del exceso de agua de lluvia o de riego.

Debemos plantar en caballones, camas elevadas o bancales cuando preveamos que el suelo puede llegar a encharcarse.

En época de lluvias no debemos regar en absoluto, y si el suelo retiene gran cantidad de agua, esperaremos a que el cultivo y la acción del sol la consuman en su mayor parte.


Sistemas de riego

Sin duda, los más adecuados para el cultivo del pimiento son los de tipo localizado, como el goteo o cintas de exudación. Si se manejan bien, permiten mantener un nivel de humedad constante sin riesgo de encharcamientos y ahorrando mucha agua.

El riego por aspersión es el menos indicado ya que mojar las plantas puede favorecer la aparición de enfermedades y, además, se pierde gran cantidad de agua, especialmente si hace viento o calor.

En cuanto al riego a manta o mediante llenado de surcos, a pesar de que consume mucha agua, puede ser apropiado (si no tenemos otro) siempre y cuando se planten los pimientos por encima del nivel del suelo, en caballones, y el suelo tenga un buen drenaje, de lo contrario el agua no se infiltrará adecuadamente.


Control de hierbas competidoras

Es importante, desde las primeras etapas del cultivo, mantener bajo control la proliferación de vegetación espontánea que pueda competir con las plantas de pimiento por los recusos, la luz y el espacio. Es especialmente importante al inicio del cultivo, ya que las plantas de pimiento se desarrollan lentamente y pueden ser sobrepasadas fácilmente por la competencia.

Desde un punto de vista orgánico, tenemos dos buenas manera de inhibir el crecimiento de las hierbas competidoras.

Primeramente, antes de realizar el trasplante, se pueden hacer falsas siembras, preparando y regando la tierra como si fuéramos a sembrar. Las hierbas nacerá rápidamente y podremos eliminarlas quemando paja sobre el suelo o removiéndolo con un escardador. Con un par de falsas siembras habremos eliminado la mayor parte de las plantas competidoras.

Hay te tener especial cuidado de no dañar las raíces cuando se trabaja la tierra en las proximidades de las plantas de pimiento. Por ello, son mejores las herramientas tipo escardador puesto que apenas profundizan en el suelo.

Y una vez que los pimientos están establecidos, realizaremos un acolchado (orgánico si es posible), que explicaremos con más detenimiento a continuación.


Acolchado

Cuando llegan las altas temperaturas y no hay riesgo de largos periodos de lluvias, es una buena medida cubrir el suelo con algún material orgánico como paja, césped, corteza, papel o cartón, restos de poda triturados, etc. para impedir el crecimiento de hierbas competidoras, conservar la humedad del suelo y favorecer la actividad biológica en el mismo.

Si el suelo no se ha abonado lo suficiente antes de la plantación, se puede extender una capa de compost o estiércol bien maduros, de no más de 5 cm y taparla con el acolchado. Esta medida fortalecerá la acción herbicida del acolchado y, además, supondrá una buena fuente de nutrientes que se irán mineralizando e infiltrando en el suelo poco a poco, a medida que el agua de riego o de lluvia los va arrastrando.

➟ En este otro artículo sobre el acolchado tienes más información al respecto.



Fertilización

Como todas las solanáceas, el pimiento es muy exigente en nutrientes. En las etapas iniciales del cultivo, hasta el inicio de la floración, necesitan grandes cantidades de nitrógeno y fósforo. Posteriormente, durante el cuajado y engorde de los frutos, necesita mayores cantidades de potasio, calcio y boro.

Habrá, por tanto, que realizar un buen abonado pre-plantación, que garantice la mayor parte de las necesidades de nutrientes, especialmente de los indicados anteriormente, por su mayor consumo. La utilización de abonos orgánicos, en lugar de fertilizantes químicos, constituye una fuente de nutrientes más duradera y de liberación lenta.

La utilización de ceniza como abono, supone una buena fuente de potasio, fósforo, magnesio y calcio, entre otros nutrientes, y además, actúa como catalizador que acelera la mineralización de la materia orgánica y, por tanto, la liberación de los nutrientes en formas asimilables.

Como indicamos en el apartado referente al acolchado, incorporar una capa de abono orgánico por debajo del acolchado, supone otra fuente de nutrientes en caso de que sea necesario.


Poda

No es estrictamente necesario podar los pimientos pero si muy recomendable, puesto que mejoraremos algunos aspectos como la estructura de las plantas, la aireación, la precocidad, homogeneidad y tamaño de los frutos y, en general, el equilibrio y salud general de la planta.


Formación

Consiste en dejar solo 2 o 3 ramas principales en la planta, podando el resto, así como todas las hojas y brotes que se encuentren por debajo de la cruz (bifurcación del tallo)

Este tipo de poda es especialmente necesaria en las variedades tempranas de pimiento, que suelen producir más tallos que las tardías.


Destallado

Se irán cortando progresivamente las ramas interiores para favorecer el desarrollo de las demás y mejorar tanto la aireación como la iluminación de la planta.

Esta operación ha de hacerse con el cuidado de no dejar expuestos los frutos a la luz directa del sol, puesto que si éste es intenso sufrirían quemaduras que los echarían a perder.


Deshojado

Las hojas viejas o enfermas se deben eliminar a medida que se van identificando para mantener la salud de la planta y reducir el riesgo de aparición de enfermedades. Además, esta operación mejora la coloración de los frutos y la aireación.



Aclareo de frutos

Es recomendable eliminar el fruto que se forma en la primera cruz para favorecer que los demás adquieran mayor tamaño, uniformidad y maduren más pronto.

No debe darnos lástima eliminar este primer fruto, ya que si lo hacemos obtendremos cosechas más abundantes.


Aporcado

Consiste en arrimar tierra al tallo de las plantas para mejorar el anclaje de éstas y favorecer la emisión de nuevas raíces.

Es una práctica muy recomendada, casi imprescindible, en el cultivo del tomate o la patata pero no tanto para el pimiento, ya que éste es sensible a la rotura de raíces superficiales por las que pueden entrar patógenos que infecten la planta.

Debemos hacerla con mucho cuidado o, mejor aún, aportando tierra extraída de otro lugar del huerto, así evitaremos la rotura de raíces al trabajar la tierra.


Tutorado

Es imprescindible, en el cultivo del pimiento, dotar a las plantas de un soporte que las mantenga erguidas y evite la rotura de las ramas por el peso de los frutos o el viento.

Para ello se recurre a estacas e hilos, mediante los cuales se aseguran las ramas principales.

➟ Te has preguntado cuál es el tiempo de cosecha del pimiento. Descúbrelo!


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