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Cómo sembrar melón


Aquí hablamos detenidamente sobre la siembra del melón, sea esta directa en el terreno o en semilleros para el posterior trasplante, teniendo en cuenta la época de siembra, la preparación del terreno y la distancia o marco de plantación.


El melón, al igual que las demás hortalizas de la familia de las cucurbitáceas, es muy común que germine con dificultad ―o incluso no germine― si no se siembra con las debidas precauciones.

Por citar algunas posibles causas de la nascencia irregular, tenemos las siguientes: semillas en mal estado, suelo demasiado frío, pudriciones por exceso de humedad en el suelo, animales que se encuentran las semillas y se las comen (roedores, pájaros, etc).

En el transcurso de este artículo veremos como evitar cada una de esas complicaciones comunes que pueden hacernos perder un valioso tiempo, especialmente en climas no demasiado favorables para el cultivo del melón.


Preparación del terreno

Si vas a cultivar el melón en maceta puedes saltarte esta paso, puesto que solo tendrás que utilizar un buen sustrato y abono para tu maceta.

Para el cultivo en el suelo, la preparación del mismo es fundamental para que el melón se desarrolle adecuadamente. Esta planta requiere suelos sueltos, con buen drenaje y, a su vez, buena retención de agua.

La preparación de la tierra es conveniente hacerla unos meses antes de la siembra, especialmente si se añaden abonos orgánicos poco maduros, o al menos unos días antes, siempre y cuando el abono no vaya a fermentar.


El melón no emite raíces secundarias en los nudos de los tallos, así que se puede centrar la preparación en los alrededores del hoyo donde se va a sembrar.


Hay que comenzar labrando o cavando el terreno en profundidad, con arado o azada y después con cultivador o similar ―para deshacer los terrones― hasta lograr una textura mullida (suelta)

Se deben aprovechar estas labores para añadir una buena cantidad de un abono de calidad, si puede ser de origen orgánico (compost, estiércol, humus de lombriz, gallinaza, etc.)

Ya que la planta de melón no emite raíces secundarias en los nudos de los tallos, hay que procurar enriquecer convenientemente los hoyos de siembra y sus alrededores ―por ejemplo 1 metro de diámetro y la profundidad que se pueda alcanzar― mezclando bien el abono con la tierra.


CÓMO PREPARAR TERRENO PARA SEMBRAR

Aquí tienes más información al respecto, incluido tempero (muy importante)


Siembra

Las semillas de melón recuerdan mucho a las del pepino, y comparten con estas ―por casualidad o no― una germinación muy "caprichosa".

Es muy frecuente ―en nuestro huerto al menos― que tras haber realizado la siembra, y pasados unos días, se observe que en unos hoyos nacen todas las semillas depositadas, mientras que en otros no nace ninguna.

La lógica nos dice que lo normal sería que en todos los hoyos naciera alguna semilla ―pues solemos depositar cinco en cada uno. Si hacemos lo mismo en todos los hoyos y las semillas proceden del mismo paquete ¿qué ocurre?

La explicación más razonable parece ser que algún roedor ―ratones o topillos― acceda a unos hoyos mientras que otros escapen a su olfato. En aquellos que encuentra, destruye todas las semillas ―ya que suelen estar juntas― salvándose todas en los demás.

En los huertos en los que se observen agujeros en el terreno sin montículo de tierra en el exterior, seguramente habiten ratones, topillos u otros roedores similares.

Además de lo anterior ―que nos afecta todos los años― hay que tener muy presente la profundidad de siembra y la humedad de la tierra.

Se debe evitar sembrar las semillas de melón a más de 2 cm de profundidad y con el suelo demasiado húmedo ―podrían pudrirse antes de germinar.

Estas y otras problemáticas que puedan surgir no deben hacer reflexionar acerca de qué sistema de siembra nos conviene más: directa o en semillero. Veremos ambas a continuación.


CUÁNDO SE SIEMBRA EL MELÓN

En este artículo hablamos de la época de siembra, tanto de forma directa como en semillero.


Directa

Muy empleada en climas cálidos, con un largo y seco verano, en el que el melón dispone de tiempo suficiente para madurar.

Consiste en depositar las semillas de melón directamente en el terreno en el que crecerán las plantas, en hoyos separados a una cierta distancia.

Se debe realizar cuando el suelo tenga la temperatura adecuada ―unos 18 ℃― y la temperatura ambiente ronde o supere los 20℃.

El hoyo se puede hacer con el dedo o con una pequeña herramienta de mano, y seguidamente se depositan entre 3 y 5 semillas en él. A continuación se tapa con tierra ―no más de 2 cm― y se presiona un poco con la mano.


Distancia de siembra

Depende del sistema que se elija: surcos simples, dobles, en camas, etc. y de la capacidad que tenga el terreno ―y el clima― para soportar una densidad mayor de plantas.

En climas muy soleados y cálidos la densidad puede ser más alta ―plantas más juntas―, mientras que en climas menos luminosos y más frescos es preferible que tengan más espacio.

La distancia entre plantas puede ir de 50 cm a 1 metro, y entre surcos de 1.5 a 2 metros.


En semillero

Consiste en sembrar las semillas en contenedores individuales ―o bandejas de alveolos― para que germinen en un ambiente controlado.

Esto permite gastar menos semilla y adelantar el inicio del cultivo, aunque ―por contra― requiere un trasplante al terreno.

También permite ganar precocidad el uso de acolchados plásticos, túneles o invernaderos, a considerar en zonas poco favorables para el cultivo.


No sembrar las semillas todas juntas, ya que el melón no tolera el trasplante a raíz desnuda. Cada planta debe tener su propio cepellón, de forma que a la hora de trasplantarla se pueda extraer con él.


Como en cualquier siembra en semillero, el sustrato es fundamental para obtener un buen resultado.

Debe estar libre de patógenos, que podrían atacar las semillas o la raíz de las jóvenes plantas de melón, tener un textura ligera, contener nutrientes y retener una gran cantidad de agua pero sin encharcamiento.

Una excelente opción es la fibra de coco, ya que añadiéndole un poco de abono, tiene todas las características anteriores, y además es más respetuosa con el medio ambiente que la turba (extraída de turberas naturales)

Para sembrar el melón en semillero, solo hay que llenar los recipientes con el sustrato ―previamente humedecido― y, después de hacer un pequeño agujero ―de no más de 2 cm de profundidad― en el centro de cada uno, se depositan 3 semillas en cada hoyo, y se tapa presionando un poco la tierra con los dedos.

Manteniendo el semillero en un lugar cálido y luminoso, las plantas comenzarán a emerger en unos cuantos días.

Cuando tengan 3 hojas verdaderas ya se pueden trasplantar al terreno, respetando las distancias que indicamos en el apartado anterior.


EL CULTIVO DEL MELÓN

Aquí tienes más información acerca de cómo cultivar esta planta. ¿Sabes cuántos melones te puede dar cada planta?

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