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En qué clima crece la manzana

Descubre aquí qué condiciones climáticas son más adecuadas para el crecimiento del manzano así como para lograr buenas cosechas y largas duraciones del cultivo


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El manzano puede desarrollarse en multitud de climas aunque dará mejores resultados y vivirá más tiempo en aquellos que le sean más apropiados.


Temperaturas

El clima de preferencia para el cultivo del manzano debe tener temperaturas frías en otoño e invierno y un periodo cálido en verano.

Las noches frías durante el crecimiento y desarrollo de las manzanas favorecen la calidad de éstas.

Si en verano las temperaturas son altas, las lluvias escasas y el suelo se seca con facilidad, será necesario disponer de agua de riego para abastecer a los manzanos con unos 50 litros a la semana por árbol adulto.


Precipitaciones

Como se ha mencionado anteriormente, al manzano le benefician los climas con precipitaciones moderadas repartidas durante todo el año, pero con un periodo relativamente seco en verano.

Las lluvias débiles y persistentes durante el periodo de floración perjudica la polinización por aglutinamiento del polen, reducción de la actividad de los insectos polinizadores, caída de flores y aparición de enfermedades.


Viento

Resiste vientos fuertes desde la caída de la hoja hasta justo antes de la apertura de las yemas. Una vez que se abren las flores, los vientos intensos pueden destruirlas, impedir el vuelo de los insectos polinizadores y, en definitiva, un escaso cuajado de frutos e incluso la caída de éstos.

Durante el otoño y el invierno, los vientos son beneficiosos para el manzano puesto que contribuyen a bajar la temperatura ambiental favoreciendo una mejor brotación de las yemas en primavera.


Luminosidad

Una buena iluminación así como una cantidad suficiente de horas de luz al día, son muy beneficiosas para el cultivo de la manzana. Los frutos bien iluminados adquieren mejor el color definitivo de la variedad y las estructuras de fructificación —pequeñas ramas que sostienen las yemas que producen fruta— viven más años si la luminosidad es buena. Algunas plagas y enfermedades suelen ser más probables e intensas en condiciones de escasa iluminación.

Por tanto, se ha de elegir una ubicación bien soleada para el establecimiento del manzano, de terreno llano o ligeramente inclinado hacia la mayor exposición solar.

Por otro lado, los manzanos formados en espaldera reciben más luz que aquellos formados en copa o en eje central, ya que las ramas situadas en el lado más iluminado hacen sombra a las restantes.


Altitud

El manzano crece bien desde las zonas costeras hasta al menos unos 2.200 metros de altitud sobre el nivel del mar, aunque el resto de condiciones han de ser favorables para el cultivo.