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Cómo se reproduce la manzana

Los manzanos se pueden reproducir de varias formas, tanto naturalmente como de manera artificial y todas ellas te las explicamos en este breve artículo


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La manzana, o mejor dicho el manzano —el árbol que produce las manzanas— se puede reproducir de varias formas, algunas naturales y otras artificiales.


Por semillas

La reproducción natural del manzano se realiza principalmente mediante semillas. Éstas se forman después de que las flores sean polinizadas y se encuentran en el interior del fruto. Se pueden ver si cortamos por la mitad el carozo que queda cuando nos comemos una manzana.

Normalmente, no todas las semillas de manzana son fértiles, algunas de ellas —de aspecto arrugado— nunca germinarán puesto que no se han desarrollado adecuadamente. Sin embargo, las que tienen una forma más lisa y redondeada casi seguro que germinarán, dando lugar a un nuevo manzano, siempre y cuando sepamos cómo hacerlo.

En el siguiente artículo tienes información acerca de la germinación de semillas de manzana en algodón.


Por esqueje, acodo o división

Los manzanos suelen enraizar con bastante facilidad ya sea de forma natural o si pretendemos reproducir el árbol por esqueje, acodo o división.

Para el caso del esqueje, se corta y se introduce en sustrato para esquejes un fragmento de madera joven con o sin hojas, es decir, se puede hacer antes de que el manzano emita las hojas —en primavera— o antes de que las pierda —a finales del verano—.

Cuando el viento o un animal rompe una rama de manzano y ésta queda semienterrada en la hierba húmeda o en la tierra, puede enraizar mediante un proceso de esquejado natural y dar lugar a una nueva planta idéntica genéticamente al manzano del que procede.

En el caso del acodo, se dobla una rama del árbol y se mete bajo tierra dejando el extremo fuera. Después de un tiempo habrá echado raíces y se podrá separar de la planta madre.

Al igual que ocurre con el esqueje, se puede producir un acodo de forma natural cuando una rama que se encuentra próxima al suelo se ve cubierta por tierra o hierba húmeda.

La división consiste en extraer los retoños que la planta emite —de forma natural o inducida— cerca del pie. Para ello hay que cavar con cuidado de no dañar las raíces del manzano y una vez indentificado el retoño, separarlo cortando la raíz que lo contiene. Si el retoño no se extrae del suelo crecerá la lado de la planta madre dando lugar a un manzano idéntico al pie del manzano madre. Es decir, si el manzano "madre" estaba injertado, los retoños de raíz no tendrán las características de la variedad injertada si no que serán clones del patrón o pie sobre el que se hizo el injerto.


Por injerto

El manzano también se puede reproducir a través de injerto. En este caso, son necesarias dos plantas: el patrón o portainjertos y el injerto o la variedad que se va a reproducir.

En este artículo tienes más información acerca de la reproducción por injerto.

El injerto puede darse también de forma natural, aunque es muy difícil que ocurra. Es posible que dos ramas que se tocan, de dos manzanos cercanos, se fusionen dando lugar a un injerto natural en el que permanecen ambos pies. Si uno de ellos muere, la rama que se injertó en el manzano vecino permanecerá viva al recibir savia del otro árbol.