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Cómo plantar lechugas


Plantar las lechugas es una tarea muy sencilla y exitosa si se tiene en cuenta las precauciones y consejos que damos en este artículo: épocas, dónde se va a plantar, a partir de semillas o de planta, etc.


Antes de comenzar con el artículo, debemos recordar que "plantar" es cuando se pone una planta en la tierra para que siga creciendo, mientras que "sembrar" es cuando se depositan sus semillas para que germinen.

Dicho esto, cuando hablamos de plantar lechugas, tenemos que tener necesariamente pequeñas plantas de vivero o de semillero listas para el trasplante.

Pero espera, si tú tenías pensado comenzar con semillas de lechuga, no te preocupes porque también hablaremos de ello...¡no tenemos prisa!

Pues bien, hecha esta necesaria aclaración, vamos a ir al grano...


En qué época...

Se pueden plantar lechugas en cualquier momento del año, pero no de cualquier forma.

Tienen que disponer de un ambiente agradable ―no hace falta que sea cálido―, con temperaturas superiores a 10℃ (durante la mayor parte del día) y luz.

Desde la primavera hasta el otoño se pueden cultivar al aire libre, y el resto del año en invernadero o similar.


CUÁNDO PLANTAR LECHUGAS

En este artículo hablamos específicamente sobre las épocas de plantación.


En el suelo o en maceta

La lechuga puede plantarse tanto en la tierra del suelo (recomendable), como en cualquier tipo de recipiente del tamaño adecuado, desde una maceta hasta una mesa de cultivo.


CÓMO CULTIVAR LECHUGAS EN CASA

Si tu intención es cultivarlas en recipientes, tienes info en este artículo.


Aunque se pueda hacer de las dos formas, suele necesitar menos cuidados si se planta directamente en el suelo, y el resultado normalmente es mejor.


Si no se dispone de suelo, hay que tratar de plantarla en un recipiente amplio y sobre todo profundo, que tenga un sustrato de calidad y bien abonado.


A partir de semillas o de planta

Lo más sencillo es siempre ―especialmente si es la primera vez que la vamos a cultivar― comenzar comprando pequeñas plantas de lechuga en un vivero o tienda de jardinería. Solo cuestan algunos céntimos de euro cada una, y vienen con su propio cepellón repleto de raíces.

Empezando a partir de semillas el proceso es un poco más largo y complejo, pero tampoco nada que no se pueda lograr con paciencia.


Con semillas

Si tienes un sobre de semillas y quieres sembrarlas para comenzar el cultivo de lechuga, tendrás que hacer un semillero ―ya sea en un recipiente o en el suelo―, y después arrancar las plantas de este y pasarlas al lugar definitivo donde van a desarrollarse por completo.

En el enlace que dejamos un poco más arriba sobre el cultivo de lechugas en casa, explicamos paso a paso el proceso de siembra de la lechuga. Míralo ―si no lo has hecho ya― porque te va a aclarar muchas cosas.

Si aún no tienes semillas y es tu primera vez con la lechuga ―o con las siembras en general―, es preferible que compres unas cuantas plantas en un vivero o centro de jardinería, verás que son muy baratas.


Con planta

Ya tienes tus plantas de lechuga listas para el trasplante ―o las vas a tener pronto― y quieres saber cómo tienes que plantarlas para que todo vaya bien.

Antes de explicarte cómo hacerlo, veamos qué va a necesitar cada pequeña lechuga para desarrollarse adecuadamente, ya que aquí es donde está la clave de todo.

A grandes rasgos necesitará estas 4 cosas: agua, nutrientes, luz y calor.


Agua y nutrientes

Estas dos cosas dependerán del suelo o del sustrato en el que la vayas a plantar, así que tienes que asegurarte de que:

- Retenga una buena cantidad de agua pero no se encharque.

- Sea fértil o rico en nutrientes

Si las vas a plantar en maceta compra un sustrato para huerto urbano (merece la pena) o prepáralo tú mismo a partir de fibra de coco, perlita y humus de lombriz o compost (esto tiene más riesgo).

En caso de que vayas a cultivar las lechugas en el suelo del huerto o del jardín, añádele una buena cantidad de compost, estiércol, humus de lombriz o cualquier otro abono orgánico maduro, esto le aportará los nutrientes que necesita y mejorará la retención de agua.


Luz y calor

Ya hemos solucionado la parte relativa al suelo, los nutrientes y el agua, pero ahora falta la otra parte de la ecuación, la energía.

Como ya hemos dicho al principio, las lechugas necesitan de un ambiente luminoso y unas temperaturas suaves, idealmente entre 15 y 25℃, aunque a partir de 10℃ ya crecen tímidamente.

Ten en cuenta esto a la hora de elegir la ubicación que les vas a dar.


Proceso de plantación

Dicho todo lo anterior, esto que queda es lo más fácil de todo, ya verás.

Marca primero las posiciones de las plantas, dejando al menos 30 centímetros entre cada lechuga y sus vecinas.

Lo siguiente que tienes que hacer, es apartar la tierra ―con la mano si quieres― para hacer un pequeño hoyo de suficiente profundidad para que quepa toda la raíz.

Pon la planta en el agujero, dejando a ras la parte superior de la raíz con la superficie del suelo. No tapes las hojas con tierra, ni tampoco dejes la raíz al descubierto.

Aprieta un poco la tierra con las manos alrededor de la planta y deja una pequeña cuenca para que no se escape el agua de riego.

Termina el proceso aplicando un riego generoso a cada planta, llenando el pequeño alcorque o depresión que dejaste alrededor de cada una.

Y listo! Ya tienes tus lechugas plantadas. Fácil, ¿verdad? Ahora te vendría bien saber un poco más acerca de los cuidados que debes darle a esta planta. Debajo lo tienes.


CULTIVO DE LA LECHUGA

Aquí tienes más cosas sobre la lechuga y sus cuidados. No te lo pierdas!

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