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Cómo cultivar girasoles


El girasol es una planta fascinante en muchos aspectos: fuente de alimento de calidad tanto para humanos como animales, materia prima para la industria química y cosmética y hasta se puede sacar combustible de sus semillas las pipas.


El girasol es un cultivo muy interesante a cualquier escala, ya que se trata de una planta ―y en concreto sus semillas― que es la fuente de diversos productos para la industria alimentaria y energética, entre otras.

El aceite de girasol ―y otros alimentos que lo contienen― es un producto muy consumido, tanto en frituras, para uso en crudo, en bollería, galletas y otros dulces, margarinas, etc.

Las industrias química y cosmética también demandan los aceites esenciales de su semilla.

Por otro lado, este aceite se puede emplear también como materia prima para la elaboración de combustibles líquidos, así como en alimentación del ganado.

Por último, las pipas de girasol son un producto muy popular, ya sean saladas y tostadas o al natural, formando parte de barritas energéticas, mezcla de semillas para el desayuno, etc.

En este artículo veremos el cultivo del girasol sin distinciones, si bien a escala doméstica solo interesa como fuente de pipas para el consumo familiar. Para extraer cantidades significativas de aceite, habría que sembrar bastante superficie, cosa que no suele estar al alcance de un horticultor aficionado.


Características de la planta

El girasol, de nombre científico Helianthus annuus L., es una planta anual originaria de América central y del norte, dónde se ha estado cultivando desde hace más de 4000 años.

La invasión española de América permitió que las semillas de girasol llegaran a Europa, y a partir de entonces, a todo el mundo.

Esta planta puede alcanzar los 2 metros de altura ―o incluso más―, por lo que ha de tenerse en cuenta esto a la hora de sembrarla cerca de otros cultivos a los que puede dejar a la sombra, o cuando en el lugar suelen ser frecuentes vientos fuertes durante la época de cultivo.


Raíces

Es de tipo pivotante ―raíz principal muy definida― y puede llegar a profundidades de 2 metros, siempre que el suelo lo permita.

La mayoría de las raíces secundarias se encuentra en los primeros 30 cm de suelo.


Tallos

Son de sección cilíndrica, consistencia semileñosa y diámetro de entre 2 y 6 cm, con una altura total de hasta 2 metros.


Hojas

Se insertan alternas en el tallo, su forma es acorazonada, tienen un largo peciolo (rabo) y suelen presentarse en un número que va de 12 a 40.

Las hojas jóvenes tienen un alto potencial fotosintético pero también elevadas pérdidas de agua por transpiración.


Flores

Son literalmente como margaritas gigantes de "pétalos" amarillos, de hecho tanto las margaritas como el girasol son de la misma familia, las compuestas o asteráceas.

En realidad se trata de un capítulo floral de forma redondeada compuesto por entre 700 y 6 mil flores. Las flores del borde de éste son estériles y tienen como única función atraer a los polinizadores con su vivo color amarillo.

Generalmente, el polen de unas flores debe llegar al pistilo de otras distintas para que se produzca la fecundación, lo que se conoce como alogamia. Esta tarea corre principalmente a cargo de las abejas, aunque también participan otros insectos, y está directamente relacionada con la producción final.

La características más singular de las flores de girasol es que presentan heliotropismo, es decir, tienen la capacidad de girar a lo largo del día para orientarse hacia el sol. Es por ello que esta planta se llama así: gira-sol, o también mira-sol.


CUÁNDO FLORECEN LOS GIRASOLES

Descubre en qué época del año muestran sus grandes y vistosas flores giratorias.


Requerimientos

El girasol es un planta bien adaptada a climas secos, ya que puede extraer agua a gran profundidad (2 metros como vimos), y su rendimiento mejora con la escasez de agua, mientras que si dispone de ella en exceso la despilfarra elevando demasiado la transpiración.

CUIDADOS DEL GIRASOL

Estos son los pocos cuidados que debe recibir para un óptimo desarrollo.

Es poco exigente en suelos, aunque los prefiere ligeramente arcillosos, ricos en materia orgánica y con buen drenaje, aunque esto último es común en la mayoría de los cultivos. No tolera suelos alcalinos.

Requiere mucha agua durante la formación del capítulo y temperaturas moderadas cuando la maduración de las pipas está llegando a su fin, ya que si son muy elevadas o escasea el agua, el contenido de aceite será menor.

El rango de temperatura favorable para el desarrollo de este cultivo es amplio, abarcando desde los 13 hasta los 30℃. Para que las semillas logren germinar, el suelo ha de estar al menos a 8℃.

CÓMO SEMBRAR GIRASOLES

Es sencillo pero no se pueden pasar por alto estos consejos.

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