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Cómo se siembran los espárragos


Te contamos paso a paso cómo sembramos nosotros nuestro cultivo de espárragos y todo lo que necesitas saber para que el tuyo tenga éxito y entre en producción lo antes posible, dando unos hermosos y sabrosos turiones todas las primaveras.


A la hora de comenzar un cultivo de espárragos tenemos dos opciones, según partamos de semillas o de la raíz de esparragueras ya adultas.

Siempre que nos referimos a sembrar, debemos tener en cuenta que siempre es un proceso que parte de semillas, las cuales germinarán y darán lugar a las plantas de espárrago o esparragueras.


Antes de sembrar

Antes de ponernos manos a la obra con la siembra del espárrago, nos aseguraremos de que disponemos de lo siguiente:

Semillas de esparraguera: las podemos conseguir en algunas tiendas de jardinería o sino, a través de internet.

Lugar soleado y drenado: un trozo del jardín o del huerto que reciba la luz del sol durante buena parte del día y dónde el suelo no se encharque.

Rastrillo y azada: la azada la utilizaremos para soltar la tierra hasta una buena profundidad y el rastrillo para retirar piedras, restos de vegetación, etc.


Preparación para la siembra

Una vez que disponemos de todo lo necesario, lo primero que tenemos que hacer es preparar el terreno donde vamos a realizar la siembra.

Comenzamos cavando la tierra con la azada hasta una buena profundidad —o máximo que podamos—, retirando toda la vegetación que cubría el suelo y las piedras grandes.

A continuación, pasamos el rastrillo por la tierra concienzudamente para extraer los objetos que están mezclados con la tierra, ya sean piedras medianas, palos, terrones, etc.

En este punto, si vemos que la textura del suelo es muy densa o pesada —no se remueve con facilidad y tiende a formar bloques— tenemos que añadirle arena, turba, mantillo, fibra de coco o cualquier otro material que contribuya a soltar el suelo y hacerlo más esponjoso.

Es muy importante que el suelo se mantenga suelto para que los turiones (brotes del espárrago) puedan emerger sin dificultad.

Si se trata de un suelo que ha estado abandonado o produciendo pero sin abonado, es un buen momento para aportar un poco de compost, estiércol bien descompuesto, humus de lombriz, gallinácea o cualquier otro abono orgánico.


La siembra

Algunas personas dicen que si es mejor hidratar las semillas —meterlas en agua— antes de sembrar pero en nuestro caso no lo hicimos y los resultados fueron muy buenos. Con esto no decimos que no deba hacerse, solo que no es necesario.


Cuándo sembrar

En primavera, una vez que las temperaturas comienzan a recuperarse y durante toda la estación.

De febrero a mayo en el hemisferio Norte y de agosto a noviembre en el hemisferio Sur.


Tipo de siembra

A voleo o en líneas separadas entre 15 y 20 cm. Esta última fue la elegida por nosotros y dio buen resultado.


➟ Aquí tienes más información sobre los tipos de siembra.



Cómo sembrar las semillas

Ya que se trata de semillas de pequeño tamaño, las depositaremos sobre la tierra y a continuación, pasamos un pequeño rastrillo para que se introduzcan ligeramente en el suelo.

Seguidamente podemos regar con una regadera de lluvia fina, para asentar la tierra y humedecerla bien.


Cuidados post-siembra

Desde que se siembran las semillas de espárrago hasta que nacen las plantas, pueden pasar bastantes días —más cuanto menor sea la temperatura de la tierra—¸ así que debemos mantener el suelo despejado de hierbas adventicias que a buen seguro germinarán.

El desyerbado ha de hacerse manualmente, o con un escardador si realizamos la siembra en líneas.

Igualmente importante es mantener la humedad de suelo constante (no encharcado) desde la siembra hasta que las plantas de espárrago tengan unos 10 cm de altura. A partir de entonces podemos espaciar los riegos para favorecer que las raíces profundicen en el terreno.


Más allá de la siembra

         Foto 1. Espárragos saliendo de la tierra.

En otoño, la parte aérea de las esparragueras se secará, así que podemos cortarla, eso si, dejaremos marcado el lugar para saber dónde las hemos sembrado.

A mediados del invierno, cavaremos la zona para desenterrar las garras (las raíces de las esparragueras) y las trasplantaremos a un lugar del huerto o jardín en el que no molesten, ya que el cultivo va a permanecer en el mismo lugar hasta 10 o más años. Nosotros las plantamos alrededor del huerto, así no interfieren con la rotación de cultivos.

Después del trasplante, en primavera brotarán los primeros espárragos o turiones, que no debemos cosechar. De todas formas este segundo año suelen ser todavía muy delgados como para que sean interesantes para el consumo, así que los dejaremos crecer.

En la primavera del siguiente año ya sí podremos cosechar los primeros espárragos. Veremos cómo son más gruesos que el primer año. Realizaremos 2 cosechas y dejaremos de nuevo que se desarrollen las esparragueras, puesto que aún no han acumulado suficiente vigor.

En los años siguientes ya podemos realizar 4 o 5 cortas, lo que nos dará una buena cantidad de espárragos.


➟ Aquí tienes más información sobre el cultivo del espárrago.

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