FUNDAMENTOS AUTOSUFICIENCIA CULTIVOS LABORES CALENDARIOS

Cultivos de verano


En este artículo hablamos sobre los cultivos que necesitan desarrollarse durante el verano para que den una buena producción, pero también de otros que a pesar de que no son exclusivos del verano, se pueden dar bien en esta época.


La mayoría de las hortalizas se pueden cultivar durante el verano, excepto en regiones en las que el calor es extremo, en las que habría que emplear alguna forma de protección para las mismas.

Dos son los factores más importantes que condicionan el cultivo durante el verano: la luz y el calor. Tanto es así que muchas algunas hortalizas no se pueden cultivar en otra época del año, precisamente porque esos dos factores no están en los valores que necesitarían.

Antes de ver qué se puede cultivar en esta estación del año, hablemos un poco acerca de por qué en esta y no en otra.


Luz y calor

El verano es la estación del año en la que las temperaturas son más elevadas y la luminosidad más intensa y prolongada, debido por una parte a que el sol cruza el cielo en una posición más elevada, y por otra a que los días cuentan con más horas de luz.

Pues bien, estas condiciones suelen ser muy favorables para la mayoría de las hortalizas ―sobre todo si las temperaturas tampoco son muy elevadas―, y en especial para aquellas que son originarias de regiones del mundo en las que el clima suele ser cálido y luminoso durante la mayor parte del año.

La fotosíntesis, el proceso en el que las plantas elaboran su alimento, se hace más intensa en verano ―especialmente a principios y finales de este―, favoreciendo un desarrollo más acelerado y vigoroso, y por supuesto, la maduración de muchos frutos que se llenan de azúcares.

Hay que añadir además, que en verano el suelo está más caliente, favoreciendo la actividad de los microorganismos que descomponen la materia orgánica y ponen los nutrientes vegetales a disposición de las raíces.

Acabamos de ver por qué el verano es tan favorable para las plantas, pero ahora repasemos qué cultivos se desarrollan bien en esta estación.


Exclusivos del verano

A continuación veremos aquellos cultivos que necesitan obligatoriamente de las condiciones favorables del verano para desarrollarse y dar fruto adecuadamente.

Esto no quiere decir que no se puedan cultivar en condiciones controladas ―por ejemplo en invernadero― en otras épocas.


Tomate, pimiento y berenjena

Estas tres plantas de la familia de las solanáceas, se caracterizan por requerir temperaturas elevadas y mucha luz para desarrollarse, florecer y madurar los frutos.

Las bajas temperaturas ―por ejemplo en primavera― hacen que estas plantas no crezcan en absoluto o que incluso perezcan si se produce una helada.

Además, necesitan unos 5 meses desde la siembra hasta la recolección, por lo que debe comenzarse su cultivo a finales de invierno o en la primavera. También se puede comenzar en verano, pero entonces los frutos no madurarán casi hasta otoño, reduciendo mucho la temporada de recolección.


Calabaza y otras cucurbitáceas

Además de la calabaza, pertenecen a esta familia el calabacín, el pepino, la sandía, el melón, la cidra, etc.

Se trata también de plantas que necesitan mucha luz y temperaturas elevadas para prosperar, si bien no tanto como las anteriores.

Tampoco toleran las heladas, y de ahí que tengan que sembrarse en la primavera tardía y, por tanto, sean cultivos que se desarrollan principalmente durante el verano.

Excepto las calabazas, que se suelen cosechar todas a la vez en otoño, las demás van madurando sus frutos progresivamente desde finales de primavera, durante todo el verano y hasta el otoño.


Maíz, judía

Estas dos plantas suelen sembrarse preferentemente en primavera ―especialmente el maíz―, y se desarrollan durante toda la estación estival.

En el caso de la judía ―adaptada a condiciones templadas―, se puede sembrar también durante el verano para comenzar a cosecharla en otoño, ya que sigue produciendo hasta la llegada de las heladas.

En cambio, el maíz crece durante el verano y entrega sus espigas maduras en otoño, aunque pueden recolectarse cuando aún están tiernas, para consumir asadas o cocidas.


Boniato, batata o camote

Esta deliciosa hortaliza es también una amante de los días luminosos y cálidos, así que hay que procurar que pase todo el verano en el huerto.

Su ciclo es bastante largo, así es conveniente plantarla en cuanto las temperaturas comiencen a ser agradables, es decir, a finales de la primavera ―o antes en zonas de primavera cálida.


Todo el año, también en verano

Los siguientes cultivos no son específicos del verano, pero pueden cultivarse en esa época del año siempre que el clima sea favorable o se hagan los manejos oportunos.


Patata

Lo mejor es cultivarla en verano ya que es cuando ofrece mejores producciones, pero también se puede intentar en otras épocas del año, siempre y cuando no se produzcan heladas.

Si se cultiva en verano será más susceptible al ataque de sus principales enemigos: el hongo denominado conocido como mildiu y el escarabajo de la patata.


Cebolla

Las cebollas pueden plantarse en diferentes momentos del año, ya que resisten bien los fríos y también el calor.

Lo más habitual es que se planten en primavera y que se desarrollen durante el verano, para recolectarse a finales de este.

Es buen buen cultivo para el verano, pues además de soportar bien el calor, requiere poco riego.


Lechuga

La mayoría de las variedades de lechuga prefieren condiciones templadas y húmedas ―primaverales u otoñales―, y suelen subir rápidamente a flor cuando el calor es intenso y los días largos.

En cambio, existen algunas variedades que son resistentes al espigado, y que pueden cultivarse sin problemas en verano, siempre y cuando se les proporcionen los cuidados necesarios, especialmente riego.


Puerro, zanahoria, rabanito, remolacha...

Al igual que ocurre con las lechugas, estas hortalizas prefieren condiciones templadas, pero se pueden cultivar perfectamente durante el verano, siempre que se atienda a sus necesidades.

En nuestro huerto siempre sembramos un lote de zanahoria a mediados del verano, puesto que se desarrolla muy rápidamente en esa estación, y en otoño ya se pueden comenzar a cosechar. Pero lo mejor es que ese lote aguanta todo el otoño y el invierno en la tierra, pudiendo disponer de zanahorias frescas durante muchos meses.


CALENDARIO DE SIEMBRA MES A MES

Aquí podrás las anteriores y más hortalizas que se pueden cultivar en verano, además de cuándo y cómo sembrarlas.



Este sitio utiliza cookies propias y de terceros con fines estadísticos. Si continúas navegando entenderemos que aceptas su uso.