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En qué clima se cultiva el kiwi

Publicado por Antonio Amigo   ✧   Entre la azada y el teclado...

Aquí podrás conocer qué climas son los más adecuados para el cultivo del kiwi y saber si el de tu región es uno de ellos.


El kiwi es una planta muy sensible a las condiciones climáticas, especialmente a la temperatura, el viento, la humedad y el sol.


Temperatura



Le gustan las temperaturas moderadas , ni muy frías ni muy cálidas. Durante el invierno —con la planta sin actividad— resiste bien los fríos, incluso hasta -20°C. A partir del momento en el cuál la savia comienza a moverse —febrero en el hemisferio Norte o Agosto en el hemisferio Sur— las bajas temperaturas mantenidas pueden producir daños irreparables en los troncos del kiwi. Los inviernos cortos pero moderadamente fríos son ideales ya que la planta podrá acumular las suficientes horas de frío para brotar con fuerza, pero no habrá riesgo de heladas tardías.

En primavera, las heladas tardías son especialmente dañinas para el kiwi, afectando a los primeros brotes, que son los únicos que darán frutos.

En verano , es sensible a la falta de precipitaciones y humedad ambiental . El exceso de sol también puede perjudicarlo, por lo que, si es necesario, habrá que disponer de un sistema de sombreo parcial para protegerlo y elevar la humedad.

En otoño, las heladas tempranas son un problema para los frutos , pudiendo llegar a dañarlos si las temperaturas negativas son mantenidas.

La temperatura mínima para el desarrollo vegetativo de la planta es de 7°C y la óptima se sitúa en unos 25°C .


Viento



El viento moderado ocasiona roturas y desgarros en hojas, tallos jóvenes y frutos, dificulta el trabajo de los insectos polinizadores y provoca una excesiva transpiración, que puede derivar el problemas fisiológicos.

Para protegerlas del viento, se deben plantar en un lugar abrigado o, si no es posible, instalar estructuras que actúen como parapetos, por ejemplo, setos o paneles corta-vientos.


Humedad



La baja humedad relativa del aire, por debajo del 60%, ocasiona graves pérdidas de agua en las plantas de kiwi y, con ellas, la parada en el crecimiento de brotes y frutos. El óptimo de humedad ronda el 75%.

En ambientes secos, se puede aumentar la humedad ambiental mediante rociadores de agua o cubriendo las plantas parcialmente con un plástico o malla.

Aquí hablaremos también de las precipitaciones, que deberán ser de, al menos, 1300 mm anuales, bien repartidos durante todo el año. Especialmente importantes desde el cuajado de los frutos hasta la llegada del otoño. De no llover habría que aplicar riegos necesariamente.

Luz



El kiwi necesita al menos unas 2000 horas de sol anuales para producir frutos de calidad. Es, por tanto, muy importante elegir una ubicación lo más soleada posible, especialmente si la zona donde vivimos es pobre en horas de sol. Una adecuada formación de la planta también puede ayudar a una mayor iluminación.

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