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Plantar fresas en tubos


Te contamos cómo plantar fresas en un tubo (con vídeo incluido), ya sea vertical, horizontal, de agujeros o canal abierto, prestando especial atención a los detalles más importantes, los que pueden hacer que el cultivo fracase.


Las fresas son plantas que se pueden cultivar perfectamente en el suelo, de hecho esa es la forma más natural y más antigua de hacerlo, pero tiene algunos inconvenientes.

La pudrición de los frutos en contacto con la tierra es uno de ellos ―especialmente en climas húmedos―, pero también que estos se encuentran a merced de caracoles, babosas y pájaros, que no dudarán en darse un festín con ellos. A veces es tan frecuente el ataque que casi no dejan ninguna para el hortelano.

Una tercera razón por la que decidirse a plantar fresas en tubos, es que se pueden colocar de muchas formas distintas, y todas ellas muy cómodas para realizar trabajos de mantenimiento y recolección. Pero esto lo veremos más abajo.

No todo son ventajas, cultivar en tubos también tiene algunos inconvenientes que hay que salvar con las debidas precauciones. Veamos cuáles son.

Más abajo tienes un vídeo sobre cómo construir el tubo y plantar las fresas en él, pero te recomendamos leer estas recomendaciones.


Precauciones

Las dos siguientes son las que consideramos más importantes ―o con mayor riesgo―, aunque no son exclusivas del cultivo en tubos, más bien son comunes al cultivo en contenedores de cualquier tipo.

Las dos están relacionadas con el sustrato, y ahora veremos por qué.


Agotamiento de nutrientes

La cantidad de nutrientes que cabe dentro de un tubo es muy limitada, y además no se reponen de forma natural como ocurre en el suelo.

Si no queremos que las fresas se queden sin nutrientes, habrá que estar atentos a esto: elegir un sustrato de calidad y reponerlo una vez al año.

También hay otras formas de añadir nutrientes sin tener que cambiar el sustrato. ¿Te imaginas alguna de ellas? Seguro que pensaste en los abonos líquidos o la fertirrigación, y así es. Buena idea, utilizar el agua como vehículo para llevar nutrientes hasta el sustrato, y de ahí a las raíces.


Estrés hídrico

Otra de las implicaciones de cultivar en tubos ―en el fondo no son más que macetas alargadas―, es la rápida pérdida de agua que sufre el sustrato, y que hace que las fresas sufran sequía si no se remedia.

Esto obliga a comprar un sustrato que retenga la mayor cantidad posible de agua, que al mismo tiempo permita el drenaje, o a emplear tubos de mayor diámetro, ya que a mayor volumen de sustrato más agua podrá contener.


El tubo

En esto no hay normas, y cada cual puede utilizar el que tenga a mano o el que más le guste, no obstante hablaremos de algunos de ellos.

Siempre es recomendable reutilizar alguno que haya sobrado o que encontremos tirado, en lugar de comprar uno nuevo, ya que así estaremos dándole una segunda vida y colaborando con la protección del medio ambiente.

Otra cosa que hay que tener en cuenta, es que cuanto mayor diámetro tenga mejor: no requerirá riegos y abonados tan frecuentes, pudiendo llenarlo con un sustrato estándar.

Se puede utilizar tubo liso al que se le practican agujeros ―o un canal por arriba―, pero también se pueden instalar uniones en "T" consecutivas, de forma que la abertura forme el hoyo dónde se plantará la fresa. Esto último sale más caro y da más trabajo, por lo que no lo recomendamos.

Mejor que tenga un color lo más claro posible ―blanco, gris claro, etc―, puesto que absorberá menos energía solar y el sustrato se mantendrá más fresco. En todo caso se puede pintar de blanco.

Y por último, decir que tiene que ser de materiales que no se degraden ―o al menos no rápidamente― en contacto con la tierra mojada. El PVC es quizá el mejor candidato.


Posición del tubo

De nuevo es a gusto de cada uno, o como más convenga al espacio de que se disponga.


Vertical

Ideal para espacios pequeños como terrazas, balcones o esquinas.

Pueden plantarse fresas alrededor del tubo en todas direcciones, excepto si se apoya en una pared, que habrá que dejar la zona de contacto despejada.

Más complicado de regar ya que hay que añadir el agua por arriba ―lo cuál llevaría mucho tiempo― o introducir otro tubo más delgado y perforado en su interior para distribuirla en toda la columna.


Horizontal

Ideal para colocar a lo largo de un muro o valla, colgado del techo o sobre el suelo.

Permite un riego más sencillo, dejando aberturas a espacios regulares para introducir el agua.

Puede contener fresas tanto por arriba, como por los lados, e incluso por debajo.


Inclinada

También se puede colocar en diferentes ángulos, siguiendo objetos que estén en pendiente como un pasamanos, una escalera, etc.


Fijación

Con un poco de imaginación se pueden emplear muchos tipos de soportes, aunque lo recomendable es utilizar abrazaderas específicas para tubo si se va a fijar en una pared.

Si se coloca en vertical, pero alejado de muros o paredes, se puede enterrar en el suelo ―si es de tierra―, en una maceta grande o ―para los manitas― en una base hecha a medida con cemento.

Para colgarlo del techo se pueden utilizar cables, cuerdas o varillas.

También se puede armar una estructura de madera ―o de otro material― en la que encaje el tubo sin necesidad de soportes.



El sustrato

Una vez preparado el tubo, este punto es sin duda el más importante, puesto que de él dependerá la nutrición y la disponibilidad de agua en el cultivo de fresas.


Hay que elegir un sustrato rico y equilibrado en nutrientes, ligeramente ácido y que retenga mucha humedad sin riesgo de encharcamiento.


También se puede preparar en casa a base de fibra de coco, compost, humus de lombriz, vermiculita, perlita y arena, pero realmente no merece la pena, ya que si algo sale mal en el cultivo no estaremos seguros de si ha sido por un mal sustrato.


Sistema de riego

La tubería de fresas se puede regar a mano ―con regadera o manguera―, o mediante un sistema automático ―o semiautomático― para más comodidad.


Manual

Simplemente vertiendo agua por los agujeros ―o por arriba en tuberías verticales― regularmente para evitar que el sustrato se seque en exceso.

¿Y si tenemos que ausentarnos de casa? Pues nos arriesgamos a perder el cultivo.


Automático

Es más seguro ya que no requiere tanto de nuestra intervención.

Puede ser de construcción casera o comercial, y se tratará de un sistema de goteo, de exudación o de capilaridad.

Una forma sencilla de instalarlo es empleando un tubo delgado ―como los de goteo―, hacerle pequeños agujeros, tapar un extremo e introducirlo a lo largo de la tubería, antes de llenarla de sustrato y plantar las fresas.

Es recomendable conectar este tubo de riego a un pequeño depósito elevado, así se podrá controlar cuánta agua pasa al contenedor de las fresas por unidad de tiempo, ya que si se conecta directamente a una toma de agua podríamos estar encharcando el sustrato y no lo sabríamos.

Hay que poner también una válvula a la salida del depósito para regular el caudal que debe salir de este. Esto será cuestión de práctica, pero una vez determinado, solo nos tendremos que ocupar de llenar el depósito cada vez que sea necesario.

Obviamente, cuanto mayor sea el depósito en relación al volumen de sustrato, más tiempo podremos dejarlo sin supervisión, e incluso instalar una boya para el llenado automático del tanque. Esto es muy interesante en periodos de vacaciones.


Plantación de las fresas

Lo más complicado ya está hecho, ahora solo queda plantar las fresas y realizar los mantenimientos que sean necesarios. Pero ¿cómo plantarlas? Pues depende de cómo hayamos construido la tubería.


CUÁNDO PLANTAR FRESAS

Mira en este artículo si estás en la época correcta para hacerlo.


Si es de agujeros podemos hacerlo de dos maneras:

➊ Echar sustrato dentro hasta llegar al nivel del primer agujero, introducir la raíz de la planta y verter un poco más de tierra hasta que quede rodeada completamente de esta. Cuidado de no enterrar la parte verde de la planta, solo la raíz.

➋ Llenar completamente la tubería de sustrato y después plantar las fresas a través de los agujeros, haciendo un hoyo en la tierra con un plantador. Esta forma es mejor si las plantas de fresa tienen cepellón, si las conseguimos a raíz desnuda mejor el primer método.

Y por último, si el tubo no tiene agujeros sino que lo hemos abierto a todo lo largo ―como haciendo una maceta muy alargada―, plantaremos las fresas igual que en una maceta cualquiera, echando el sustrato hacia los lados para meter la raíz y llevándolo de nuevo hacia el hoyo para taparla.



Primer riego

Tras la plantación es muy importante realizar un primer riego abundante para expulsar el aire sobrante del sustrato y mejorar el contacto de las raíces con este.

Es posible que si no hemos compactado bien el sustrato, tras este riego se creen oquedades ―como si faltara tierra―, así que hay que tener cuidado con esto, ya que si el tubo es de agujeros será complicado echar más tierra dentro.

Para evitar este problema podemos realizar este primer riego antes o durante la plantación de las fresas, justo cuando estemos llenando la tubería de tierra, así nos será más fácil añadir más.


CULTIVO DE LA FRESA

Aquí tienes mucha información acerca de las necesidades de las fresas. No te vayas sin aprender esto!

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