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Cómo sembrar berenjenas en casa

Descubre cómo puedes cultivar tus propias berenjenas en casa, qué necesitas para que todo salga bien y qué cuidados debes proporcionales para tener éxito y poder recolectar buenos frutos


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Es perfectamente posible sembrar y cultivar con éxito berenjenas en casa, pero antes habrá que tener en cuenta una serie de factores limitantes que tienen que darse obligatoriamente en la zona elegida para el cultivo.


Mucha luz y calor

En efecto, si vamos a sembrar berenjena en casa debemos asegurarnos de que el lugar dónde va a crecer sea muy luminoso y cálido.

Deberá contar, con al menos, 10 horas de luz al día, por lo que deberá estar orientado hacia el sol y evitando las sombras. Además, la intensidad de la luz ha de ser alta, recibiendo luz directa del sol. Solo con la claridad no basta para que la berenjena se desarrolle con éxito.

En cuanto a la temperatura, deberá estar entre 21 y 30°C. No pasa nada si es menor o mayor en momentos puntuales.


Tamaño de la maceta

La mayoría de las raíces de la berenjena no suelen explorar más de 45 cm de profundidad. Por tanto, con una maceta de unos 30 litros de capacidad es suficiente siempre y cuando tenga bastante profundidad o, en todo caso, que sea más alta que ancha.

Tenemos dos opciones:

1. Sembrar la berenjena directamente en la maceta de 30 litros. Nos ahorramos el posterior trasplante pero ocupará más espacio y será más difícil de manipular.

2. Realizar un pequeño semillero en bandeja de alveolos —vasos de yogur, de café, etc— y cuándo las berenjenas tengan entre 4 y 6 hojas verdaderas, ya podemos trasplantarlas a la maceta definitiva

Si la maceta es de color oscuro, se calentará más —y con ella la tierra— favoreciendo el desarrollo de las raíces y, por tanto, de la planta. Por otro lado, la evaporación será más elevada y habrá que regar más a menudo.


Sustrato y abono

En cuanto al sustrato que debemos emplear; si compramos uno especial para huerto urbano nos servirá perfectamente. Si queremos hacerlo nosotros, tendremos que procurar que la mezcla resultante retenga una buena cantidad de agua pero que también drene bien, y que tenga una textura suelta y esponjosa, que permita el intercambio de gases y el crecimiento de las raíces. La berenjena no tolera los encharcamientos en la zona de las raíces.

Como siempre, conviene llenar los primeros 2 cm de la maceta con grava y asegurarse de que tiene agujeros de drenaje.

En lo referente a los nutrientes, hay que decir que la berenjena es muy exigente, especialmente en nitrógeno (N), potasio (K) y calcio (Ca), aunque necesita igualmente cantidades suficientes de los demás nutrientes.

Si quieres saber cómo puedes añadir potasio y calcio al sustrato —entre otros—, consulta este artículo que trata de las propiedades de la ceniza como abono.



Cuidados

No necesita tantos como el tomate pero sí algunos importantes que vamos a explicar rápidamente aquí.


Poda

Una vez que la trasplantamos o cuando alcance unos 15 o 20 cm de altura y, en todo caso, antes de que comience la floración, es muy recomendable despuntarla para forzar que forme 3 o 4 tallos por debajo de la zona de corte. Despuntar consiste en cotar el extremo de crecimiento —la punta de la planta.

Más tarde, cuando la planta ya tenga un desarrollo importante —más o menos 1 metro de altura— o si vemos que las hojas inferiores amarillean, están enfermas o afectadas por plagas o enfermedades, debemos eliminarlas. Con esto, además de mejorar la aireación de la planta y la iluminación de los frutos, reducimos el riesgo de propagación de enfermedades al resto de la planta. Generalmente, la limpieza de hojas se suele hacer 45 o 50 días después del trasplante.


Riego

Hay que tratar de mantener la humedad del sustrato pero sin que se produzcan encharcamientos. Para ello, lo más recomendable es regar con mucha frecuencia pero con poca cantidad de agua en cada vez.

Si no estamos seguros, podemos poner un plato debajo de la maceta y llenarlo de agua. Cuando el sustrato se vaya secando la tomará del plato por capilaridad.

Para reducir un poco la pérdida de agua, podemos acolchar la parte superior de la maceta con papel, hojas, paja, etc.

Los momentos críticos del cultivo, en lo que no puede faltar el agua, son el inicio de la floración, el cuajado y desarrollo del fruto.



Plagas y enfermedades

Al sembrar la berenjena en casa y tener poca cantidad de plantas, lo más seguro es que no tengamos plagas importantes, siempre y cuando no vengan de cultivos cercanos.

Las plantas pueden ser atacadas por pulgones, ácaros, diabróticas, pulguilla saltona, chicharrilla, gusanos, mosquina minadora, mosca blanca, etc. Las trampas cromáticas con pegamento o con agua son bastante efectivas contra las plagas voladoras.

En lo referente a enfermedades, puede se atacada por algunos tipos de hongos y virus, entre otros, pero que podemos evitar si utilizamos un sustrato libre de patógenos, si no encharcamos al regar, si evitamos mojar las hojas, si retiramos las partes viejas y enfermas y si retiramos cualquier planta cercana que no esté saludable y pueda ser un foco de infección.


Polinización

Las flores de la berenjena se autopolinizan aunque es muy recomendable la presencia de insectos polinizadores, como las abejas o los abejorros, ya que mejora mucho el cuajado de los frutos.

Para favorecer que vengan dichos insectos a nuestro huerto urbano, podemos colocar flores y plantas aromáticas que los atraerán.

La floración suele comenzar de 6 a 8 semanas después del trasplante.


Tutorado

Suele ser imprescindible colocar tutores para ayudar a la planta a soportar el peso de los frutos y, en caso haya riesgo de vientos, a evitar rotura de ramas.

Podemos utilizar palos apoyados en el suelo o cuerdas atadas en el techo, para sujetar las ramas principales.


Espacio

La berenjena puede crecer hasta 1.5 metros de altura, aunque no es lo más frecuente, quedándose normalmente en 90 cm o 1 metro, como mucho.

Si la poda se hace correctamente, la copa ocupará bastante espacio en todas direcciones. Por tanto, necesitaremos aproximadamente 1 m2 para ella sola, aunque debajo de su copa si podemos poner otras plantas y objetos.


Recolección

Las berenjenas se cosechan cuando su piel adquiere un color brillante, o cuando su tamaño es adecuado. Si las recolectamos tarde, la pulpa tendrá manchas oscuras y su sabor será amargo.

En general, la recolección suele comenzar entre 65 y 85 días después del trasplante, y la cosecha puede durar hasta 18 semanas.


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