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Cómo hacer una colmena de abejas


Explicamos cómo construir una colmena para abejas según los requerimientos de vida de estas, la filosofía de trabajo que se desee seguir y el formato en el que se recibirán las abejas.


Una colmena no es más que una caja dentro de la cuál se deben cumplir una serie de condiciones para que las abejas puedan vivir sin complicaciones y mantener la población o crecer a lo largo del tiempo.

Hay que pensar que las abejas ya existían antes de que cualquier humano las metiera dentro de una colmena, y vivían exitosamente en los refugios naturales que ellas elegían: troncos huecos, cornisas de roca, taludes, etc.

Es fundamental no caer en la trampa de pensar que una especie como la abeja melífera depende del apicultor para sobrevivir, ya que fue la apicultura moderna la que más daño le hizo ―lo siento por los amigos apicultores que lean esto―, trayendo enfermedades como la varroa, el auténtico azote de la abeja.

¿Qué necesita entonces una colmena para ser una buena casa para una colonia de abejas? Pues necesita esto:

➊ Tener suficiente espacio para que la población pueda crecer (cuanta mayor población alcance la colonia menos susceptible será de perecer)

No permitir corrientes de aire, es decir, tiene que tener una sola abertura, o si tiene más tienen que ser muy pequeñas para que las abejas puedan taparlas si así lo desean.

Evitar la entrada de agua de lluvia con un techo impermeable que no se desprenda con el viento.

➍ Que permita una fácil revisión en caso de que sea necesario intervenir para ayudar a la colonia o para extraer miel (esto es opcional pero útil para el apicultor)


Se podrían incluir más requisitos, pero realmente no son necesarios para la vida de la colonia, ya que para las abejas es igual de bueno un tronco hueco que una caja de madera perfectamente geométrica, con diferentes dispositivos y pintada.

Por tanto, recalcar de nuevo que lo importante no es la estética o unas medidas concretas, ya que la mayoría de modelos comerciales de colmenas están pensadas para la comodidad del apicultor, no para la vida de las abejas.


Cómo hacer la caja

Lo más práctico es usar madera y hacerla con forma rectangular, por aquello de que es lo más sencillo, las uniones entre tablas quedarán más sólidas y el espacio interior más amplio.

Existen muchos modelos en los que poder inspirarse a la hora de construir una colmena, y sin duda todos sirven, ya que de lo contrario no trascenderían como tal.

Cada modelo se basa en una filosofía distinta de manejo o relación entre el cuidador (apicultor) y las abejas, y así hay que verlo. No hay modelo mejor o peor, solo unos que son mejores para una cosa y otros para otra.


Filosofía de trabajo

Entonces tenemos que fijar una filosofía de trabajo antes de fabricar o comprar las colmenas, ya que cómo sean estas nos limitará.


Recomendamos una filosofía de trabajo lo menos intrusiva posible, ya que las abejas saben lo que hacen mejor que el apicultor más experto.


Dicho esto, tampoco se trata de que las pongamos en un tronco y no podamos hacer nada. Para eso no hacemos una colmena, a menos que queramos ayudar a la especie por altruismo, que ya sería suficiente.

Por tanto, la colmena debe poder abrirse para revisarla, y preferiblemente disponer de marcos o cuadros móviles, sobre todo si vamos a comprar un núcleo con abejas para poblar la colmena. Si se va a meter un enjambre sin cera importa menos, ya que comenzarán sus panales desde cero.

Si se desea realizar una apicultura convencional para la producción intensiva de miel, entonces es preferible optar por colmenas estándar, ya sea comprándolas o realizándolas uno mismo pero a partir de las medidas internas de estas.

En este supuesto, recomendamos la colmena Langstroth para zonas cálidas y la Dadant para zonas frías, aunque esta última también sirve para zonas cálidas.


Proyectando la colmena

Por tanto, antes de nada debemos establecer de dónde vamos a conseguir las abejas y en qué formato las recibiremos. Principalmente tendremos las dos siguientes opciones:


Núcleo con cuadros

Hay que preguntar al donante o vendedor las medidas de los cuadros o el tipo de colmena, y buscar las dimensiones de marco que le corresponden.

En este caso, haremos la colmena a partir de las medidas de los cuadros, ya que tendrán que caber en ella, y quedar posados sobre un encaje realizado en la parte superior de las tablas.

Lo más importante a la hora de diseñar una colmena que va a tener cuadros en su interior, es que hay que respetar el llamado espacio abeja, es decir, dejar un determinado espacio entre los cuadros, entre estos y los laterales de la colmena, la base y el techo. Las abejas deben poder moverse alrededor de los cuadros y entre ellos. Pero tampoco se puede dejar un espacio excesivo, de lo contrario construirán panales por su cuenta llenando esos huecos, y luego será complicado sacar los cuadros o moverlos (ya que estarán pegados) sin romper la cera o aplastar abejas.


Enjambre o paquete de abejas

En ambos casos recibiremos solo abejas, sin cera ni cuadros, por lo que no importa como sean las medidas de la colmena, siempre y cuando esta cumpla los requisitos que debe tener todo "hogar de abejas", y que vimos al principio de este artículo.


Colmena sencilla pero efectiva

Se puede fabricar una colmena que cumpla perfectamente su función sin gastar dinero, y lo mejor de todo es que a las abejas les gustará, se sentirán cómodas en ella y podrán mantenerse un tiempo. ¿Cuánto? Eso ya es difícil de saber, puesto que depende de muchas cosas, entre ellas la salud de la colonia y el trato que reciban del apicultor.


Materiales y herramientas

- Varios palets de madera (cualesquiera tablas de madera no tratada) que estén en buen estado. No importan las medidas, pero si son todos iguales será más sencillo.

- Cola de carpintero (cola blanca para madera)

- Sierra para cortar metal y serrucho para madera (si se dispone de herramientas eléctricas será más rápido)

- Tornillos para madera (tan largos como un poco menos de dos veces el grosor de las tablas de los palets)

- Destornillador o mejor una atornilladora de batería, aunque se puede hacer sin ella.


Montaje

Desmontar las tablas de los palets, metiendo la sierra para metal entre estas y los listones más gruesos para cortar los clavos que las unen.

También se podrían desmontar dando golpes con un martillo, pero entonces casi seguro que se romperían muchas.


Cortar las tablas. La mitad de ellas a 46.5 cm y la otra mitad a 37.5 + dos veces el espesor de las tablas (para que queden por fuera de las otras y poder unirlas)

Es decir, si las tablas son de 2 cm de grosor sería: 37.5 + 2 = 39.5 (imaginemos que es esta medida)


Montar las tablas de la siguiente forma:

➽ Las medidas pertenecen al hueco interior.

- Tomar dos de 39.5 cm y dos de 46.5 cm, y colocarlas formando un cuadrado, de forma que las que son iguales queden enfrentadas.

- Enfrentar los extremos de las tablas y unirlos con tornillos, de forma que queden por fuera las de 39.5 cm. Dos tornillos en cada unión, y si se desea se puede echar cola entre las piezas antes de atornillar.

➽ Alza ya montada (puede tener más de 30 cm de alto)

- Hacer esto con tantas tablas como sea necesario para que sumadas las alturas de todos los cuadrados ―o módulos― se alcance al menos 60 cm.

- Unir la mitad de los módulos colocando uno sobre otro para formar un alza (un cajón), echando primeramente cola en la zona de unión, enrasando bien las piezas y terminando con la colocación de un peso sobre estos para que la cola actúe. Dejar secar toda la noche o todo el día.

- Una vez seco, se puede reforzar cada alza atornillando una tabla en vertical en cada esquina, de forma que tape el canto de las tablas que salen hacia fuera.

- Realización de la piquera o entrada de la colmena, perforando en la primera tabla de uno de los cajones y en el lado más largo de este, un agujero de 1 cm de altura y unos 5 cm de ancho. Se puede hacer fácilmente con el serrucho, haciendo dos cortes verticales de 1 cm y el trozo de madera de 5 cm que quedará en medio.


➽ Vista exterior de colmena terminada (la altura puede variar)

Montar la base o piso, clavando tablas en el fondo del cajón en el que realizamos la piquera, de forma que todo el hueco quede cerrado, y dejando un saliente hacia el lado en el que dejamos la piquera.

Decir aquí que los listones gruesos que traen todos los palets, se van a utilizar para separar la colmena del suelo y darle estabilidad, como se puede ver en la imagen.


Construir el techo haciendo lo mismo que con la base, pero en lugar de clavar las tablas en el otro cajón, hacerlo utilizando 4 tablas como cabeceras de las demás, de forma que todas queden atornilladas a ese rectángulo que encaja en el exterior de la colmena.

Entre las tablas del techo conviene poner cola, de forma que las juntas queden selladas y no penetre el agua de lluvia, aunque si los espacios no son muy grandes, los taparán las abejas igualmente.


Fabricar los cuadros o marcos, o mejor dicho cabezales de los mismos.

➽ Rejilla para sostener los panales.

Esto no es estrictamente necesario, puesto que las abejas construirán sus panales colgados del techo de todas formas, pero es recomendable poner al menos una fila de cabezales en la parte alta de cada alza, así podrán utilizar los listones como guía, con lo cuál será más fácil para el apicultor acceder a la colmena para cosechar la miel.

Estos cabezales son simples listones paralelos de 24 mm de ancho y separados 9 mm entre ellos, y respecto de las paredes interiores de la colmena.

La manera más fácil de fabricarlos, es construyendo una rejilla de las mismas dimensiones que las alzas, de manera que los listones queden paralelos al lado más largo.

Ya que las tablas del palet serán más anchas de 24 mm, habrá que cortarlas a lo largo, cosa que se puede hacer con serrucho, pero que es mucho más fácil y rápido con una sierra circular, ya sea de mesa o de mano.

Una vez cortados 11 listones de 46.5 cm y dos de 37.5 cm, se procede al montaje de la rejilla, colocando los 11 iguales en paralelo y separados 9 mm entre ellos, y los dos de 37.5 en cada extremo de los demás, cerrando la rejilla.


Y la colmena estaría lista para albergar a una colonia de abejas que un apicultor nos venda o que capturemos en forma de enjambre.

Este modelo es muy similar a la colmena Perone, si bien más bajo en altura y más seguro al fijar las tablas unas a otras con cola y tornillos, ya que uno de los problemas más frecuentes de la colmena Perone son las corrientes de aire dentro de la caja, debidas a una construcción demasiado simple que deja grietas y agujeros, o que aparecen al moverse las tablas.

Se puede mejorar esta colmena al quemar su superficie externa con un soplete de gas, de forma que cree una capa de carbón en la en las tablas, impermeabilizándolas y aumentando su duración.

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